Más mujeres como Christine Kenna en América Latina

Christine Kenna es un claro ejemplo de que es posible que las mujeres desarrollen sus carreras con éxito en la industria de capital privado en la región.

En América Latina necesitamos más mujeres como Christine Kenna. Y no por que sea norteamericana, haya crecido en Silicon Valley y ahora invierta en startups latinas a través del reconocido fondo mexicano de venture capital IGNIA. Sino porque es un claro ejemplo de que es posible que las mujeres desarrollen sus carreras con éxito en la industria de capital privado en nuestra región.

Aprovechando su participación como ponente en el reciente FINNOSUMMIT Bogotá, el evento Fintech más importante de América Latina,  Christine nos cuenta algunas cosas desde su rol como inversionista.

Desde tu experiencia de casi siete años en IGNIA, ¿cómo ves el panorama del venture capital en Latam?

“El Venture Capital en Latinoamérica realmente está a punto de despegar. Sin duda ha habido muchísimo avance en los últimos diez años, desde que empezó Ignia, pero todavía falta muchísimo por crecer. Un claro ejemplo está en que en nuestro primer fondo analizamos la misma cantidad de empresas a lo largo de diez años que en los últimos dos años. Eso demuestra que la cantidad de emprendedores que está en búsqueda de capital privado ha crecido de una manera fenomenal. Además, el tipo de emprendedor que estamos viendo hoy está mucho mejor preparado para trabajar con un fondo de capital privado. Vienen con los pitches preparados, saben qué es y cómo negociar un term sheet, valuaciones; sin embargo, no se compara con los emprendedores que vemos en Silicon Valley”.

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¿Qué le hace falta al emprendedor latinoamericano?

“Cuando llevamos a los emprended0res de Latinoamérica a hacer su pitch en Silicon Valley, tenemos que realmente trabajar con esos emprendedores para cambiar y mejorar el nivel de su presentación. Creo que el emprendedor típico de Silicon Valley viene con otro chip, el vendedor, y el latino no. Hay pocas cosas que se pueden hacer para cambiar cómo el inversionista percibe al emprendedor porque al final de cuentas invertimos en personas. No es suficiente que ese emprendedor tenga una increíble tecnología, modelo de negocio, estrategia o que haya encontrado un mercado. Tiene que saber venderse y vender esa visión. Muchas veces lo veo como una marca, esa persona tiene que saber transmitir esa marca y hacerlo bien y con claridad. Si un emprendedor no puede convencer a inversionistas de que crean en él, la empresa no va a tener futuro”.

¿Qué has aprendido de los emprendedores?

“Lo que más me encanta de mi trabajo es trabajar con el emprendedor, escucharlo y ver cómo trabaja en su equipo. Los emprendedores tienen realmente el trabajo más difícil que existe, los respeto enormemente porque han tomado la decisión de dedicar su vida a una creencia, a algo que seguramente todo el mundo les ha dicho que no pero siguen con esa claridad de visión, creyendo en sus propias habilidades de realizar ese sueño”.

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“A pesar del hecho de que trabajo en capital de riesgo, mi trabajo es minimizar los riesgos. El trabajo del emprendedor es vivir día a día con esa gran incertidumbre y con el riesgo, y a pesar de ello seguir liderando un equipo. He aprendido sobre la resiliencia, nunca se rinden, y también esa habilidad de liderar sus equipos con una humanidad total, para realmente lograr milagros”.

“No te puedo decir cuántas empresas hemos visto a punto de quebrar que literalmente no tienen dinero para pagar la nómina y de alguna manera u otra sobreviven”.

Christine Kenna en el escenario de FINNOSUMMIT Bogotá.

¿Cómo describirías el rol actual de la mujer en la industria del venture capital?

“Las mujeres no tienen visibilidad en el sector de capital privado y creo que es una industria que necesita urgentemente que entren más mujeres y que lo vean como una industria donde pueden desarrollar sus carreras. Yo nunca en mi vida quise ser una inversionista de venture capital, yo crecí en Silicon Valley. No fue algo que pensé que quería hacer porque nunca veía ni una mujer haciéndolo. Yo caí en el venture capital por otras personas que creyeron en mí antes que yo misma. Yo me acerqué a IGNIA la primera vez porque estaba en un momento de mi carrera en el que quería poner mi propio emprendimiento. A través de un inversionista de ese fondo me presentaron a los socios fundadores y en esa conversación uno de los socios me dijo ‘si realmente quieres cambiar el mundo, vente al lado del inversionista y puedes tener mucho más impacto, acelerando además empresas'”.

¿De qué se trata la iniciativa Women in Private Equity and Venture Capital in Mexico?

“Esta iniciativa empezó de una necesidad total. Hace 11 años cuando llegué a México por primera vez, saliendo de Harvard, llegué con algunas de mis mejores amigas de la misma clase y dijimos ‘no puede ser que en estos eventos haya solo hombres’. Desde que llegué a México ese grupo ha sido el soporte en mi desarrollo profesional. Tuve esa experiencia de realmente reconocer el valor de esa red de mujeres profesionales. Ahí fue cuando me di cuenta que amaba el venture capital, que quería desarrollar mi carrera ahí y que no había más mujeres en el sector”.

Pero no solo se trata de mujeres inversionistas sino de mujeres emprendedoras…

“Hemos tenido ese grupo como dos años de manera informal y empezamos a hacer ciertos eventos para abrirlo y hacer mentoría a mujeres emprendedoras, porque también notaba que los pitches que venían a hacer las mujeres a IGNIA era muy débiles. Obviamente la otra conversación es por qué no hay más mujeres emprendedoras. En IGNIA, de nuestro pipeline, solo han llegado un 6% de mujeres fundadoras. Que un 6% de las empresas que vienen a pedir dinero tengan una mujer en su equipo fundador… ¡ese es un gran problema!”

¿Qué viene para Women in Private Equity and Venture Capital in Mexico?

“Decidimos convertirnos en un comité oficial de Amexcap. Y eso quiere decir que vamos a contar con el apoyo de los miembros y los fondos afiliados. Otra de las cosas más difíciles que tenemos es la logística, cómo coordinarnos, y Amexcap ya nos ayuda con todo eso. Somos tan pocas que tenemos tres enfoques. Primero es generar comunidad, crear los espacios donde nos podemos ir conociendo”.

“Segundo, generar conocimiento, estadísticas e información relevante del número de mujeres que estamos trabajando en ese sector. Una de las cosas que siempre he crecido es que tienes que saber medir y tener una meta para realizar un cambio. Hoy en día nadie sabe cuántas mujeres trabajan en este sector. Parte de eso también es dar mucha visibilidad. Por ejemplo, en los eventos que hace Amexcap a lo largo del año, asegurar que haya mujeres en los paneles. El gran problema de los que organizan los eventos no es que no quieran sino que no saben dónde encontrarlas. Queremos ayudarlos, y tener el recurso de ‘¿necesitas una experta en criptomonedas?’ ‘Yo te digo quién es’. Yo conozco las expertas, hay pocas pero las hay”.

“Tercero, mejorar las habilidades técnicas de las mujeres en esta industria. Ayudarlas a aprender, conectarlas con mentores, o darles oportunidades, y mentorearlas para que no les de pena de decir nunca he hecho una valuación. Ahí estamos, como una persona amigable no te voy a juzgar, no soy tu jefe, te voy a ayudar”.

“Debo decir que dos de las mujeres que más estimo en América Latina son Marta Cruz de NXTP Labs y Susana García-Robles, las estimo mucho porque creo que como pioneras fue mucho más difícil para ellas”.

Finalmente, ¿en qué está IGNIA?

“Estamos invirtiendo activamente nuestro segundo fondo, ya hemos hecho 20 inversiones en sus dos primeros años, y la intención es invertir en otras cinco 0 10 empresas. Es un fondo de US$100 millones en el que realmente guardamos una gran parte para hacer ‘follow rounds’ -rondas de seguimiento-, para seguir invirtiendo en las propias empresas. Eso es algo que hemos aprendido de lo que vimos en el primer fondo cuando realmente no había otros fondos alrededor de nosotros que podían seguir ayudando a esa empresa a crecer. No existía la coinversión. Vimos que muchas empresas sufrieron porque no podían levantar el capital”. 

“Algo que hacemos ahora es que estamos dispuestos a coinvertir con otros fondos, de hecho así han sido todas las rondas del segundo y eso es muy importante porque minimiza el riesgo del fondeo para el futuro a esas empresas y también diversifica la experiencia; por ejemplo, si vamos a invertir en una empresa basada en Argentina, como lo hicimos en Tienda Nube, justamente lo hicimos porque está Kaszek y Elevar Equity, dos fondos que estimamos mucho y son los expertos locales”.