Los oficios evolucionan con la enseñanza online y renuevan a las generaciones

Ante una demanda de empleos técnicos que no cesa, existe hoy la gran posibilidad de capacitarse a través de cursos online.

Ser “aprendiz” implica trabajar junto a una persona que transmite su conocimiento de manera práctica y eso tiene sus ventajas. Sin embargo, gracias a la tecnología hoy puede conseguirse lo mismo pero incorporando nuevas posibilidades.

Por lo general los oficios se transmiten de generación en generación, y el aprendiz se dedica a la tarea que hereda por tradición familiar. Al aprender oficios online, la posibilidad de elegir el más cercano a los intereses de cada uno, se amplía notablemente.

La flexibilidad de la modalidad online permite ir más allá de los tiempos del maestro y tomar las clases dónde y cuándo le quede cómodo al alumno, incluso desde un smartphone.

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En el aprendizaje tradicional de los trabajos manuales es necesario trasladarse al lugar físico -y por lo general cumplir un horario que le impide al alumno dedicarse a otras tareas-. En cambio, la modalidad a distancia evita viajes que causan pérdidas de tiempo y dinero y permite combinar los tiempos de capacitación con otras tareas y actividades.

Además, los profesores de las modalidades de e-learning tienen formación pedagógica y cuentan con herramientas para resolver las dudas de sus alumnos. La capacitación de oficios online acerca a las nuevas generaciones. Ya que a partir del e-learning y la accesibilidad de los jóvenes a la tecnología les permiten estar más familiarizados con la herramienta y por lo tanto con el aprendizaje.

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“Lo significativo del aprendizaje radica en su utilidad”, explica Alejandro Stofenmacher, Director de Nuevas Tecnologías de CENEDI, una plataforma de educación a distancia especializada en oficios. “Hoy en día la modalidad online permite adquirir conocimientos muy útiles para la vida sin que sea imprescindible estar al lado viendo cómo lo hace otro para aprender”, agrega.

Técnicos y oficios, una demanda sostenida

Desde el año 2006, la consultora Manpower desarrolla su Encuesta Anual de Escasez de Talento, donde se miden las dificultades que enfrentan los empleadores a la hora de cubrir una posición laboral dentro de su organización. Para esa pesquisa entrevistan a más de 41.000 empleadores de 42 países y territorios.

Sin ir muy lejos, en la encuesta 2016-2017, los puestos más difíciles de cubrir fueron los oficios manuales calificados (electricistas, plomeros, soldadores, albañiles y afines) y los técnicos (de producción, operarios, de mantenimiento, etc.). Según este informe, “el 59% de los empleadores alegó que tiene dificultades para cubrir posiciones y eso se debe a la ausencia de competencias técnicas duras y a la falta de experiencia de los trabajadores”.

Según Mara Swan, EVP Global Strategy and Talent de Manpower, “la empleabilidad no depende tanto de lo que ya sabes, sino de qué tan bien puedes aprender, aplicar y adaptarte”.

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Por su parte, un informe del Instituto Nacional de Educación Técnica (INET) denominado Demanda de Capacidades 2020 señaló que un 51% de las empresas tiene problemas para hallar perfiles técnicos. El documento resalta que las principales causas de estos problemas “obedecen a la falta de competencia técnica, de experiencia y de ausencia de candidatos”.

Este reporte, avalado por el Ministerio de Educación de la Nación, concluye que “la metalúrgica y metalmecánica, los rubros de mano de obra intensiva (textil, confecciones), software y telecomunicaciones, son los sectores que lideran el ranking con mayores dificultades para sumar personal técnico”.

Ante este panorama, es bueno remarcar que como en la enseñanza tradicional, en la capacitación a distancia también se pone el foco en enseñar a hacer y a aplicar teniendo en cuenta la demanda del mercado. Y esto se logra porque las estrategias se basan en la demostración del instructor de las destrezas o pasos a través de las video clases, la experimentación del alumno de dichos pasos, tareas o procedimientos y la repetición de los mismos.

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“La tecnología permite el estímulo desde distintos lados –señala Stofenmacher, de CENEDI-, se sale de la unilateralidad de tener un patrón y de la dependencia total hacia él. Pero es claro que el mundo de lo online y lo presencial también puede complementarse: la educación a distancia puede ser un plus a la formación tradicional, sumando profesionalismo a lo que se aprendió o se está aprendiendo cara a cara”.

Contar con un diploma para poner en el curriculum y el aval de una institución hoy puede ser un diferencial a la hora de dedicarse a un oficio, ya sea de los más tradicionales como carpintería en madera o bobinado de motores eléctricos hasta los más nuevos como el de reparación de teléfonos celulares. Y si existe la posibilidad de enriquecer la práctica con una capacitación online, se obtiene lo mejor de estos dos mundos.

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