Los importantes avances de la nanotecnología en Chile

A pesar de ser el país que menos invierte en innovación e I+D en la OCDE, Chile no se queda atrás y es pionero en esta materia a nivel latinoamericano.

Como dice su definición científica, la nanotecnología es la manipulación de la materia a escala nanométrica y la más difundida descripción de esta ciencia se refiere a la meta tecnológica de manipular en forma precisa los átomos y moléculas para la fabricación de productos a micro escala, también referida como nanotecnología molecular. Y Chile, a pesar de ser el país que menos invierte en innovación e I+D en la OCDE, no se queda atrás y es pionero en esta materia a nivel latinoamericano.

Tal como lo señala Patricio Jarpa, gerente general de Nanotec Chile, el momento que atraviesa la nanotecnología en el país es revolucionario, ya que “luego de aproximadamente unos 15 años de estudio, hoy estamos en una etapa de masificación mundial en investigación, y el comienzo de algunas aplicaciones para uso comercial. Estos serán los primeros pasos de lo que veremos denominado como proceso de revolución. Además, en Latinoamérica hemos sido pioneros, porque llevamos un tiempo desarrollando nuestros propios métodos y, a nivel internacional, la nanotecnología comenzó a sonar muy fuerte hace ya 30 años, pero hace unos 15 que cuenta con presupuestos gigantescos en países que están a la vanguardia como Estados Unidos, Alemania y ahora recientemente en China, ya que tienen centros muy grandes”.

(Lee: El talento emprendedor latinoamericano en ocho entrevistas imperdibles)

En ese mismo sentido, William Gacitúa E., Ph. D y director del Departamento de Ingeniería en Maderas y director del Centro de Biomateriales y Nanotecnología de la U. del Biobío, agregó que “la nanotecnología ha tenido un avance tremendo en Chile, con muchas universidades que ya tienen líneas consolidadas en diversos ámbitos, que incluye nanomateriales, nanoprocesos y nanomanufactura, y donde los científicos nacionales están trabajando en la búsqueda de nuevas aplicaciones. Esta ciencia está en pleno desarrollo, con un fuerte impulso a nivel mundial desde hace ya unos 15 años, lo que nos instala una curva de crecimiento que se proyecta al 2050 en términos de maduración de la tecnología”.

(Lee: La emprendedora uruguaya que le pone Inteligencia Artificial al diagnóstico de enfermedades extrañas)

En cuanto a los avances en determinadas áreas a nivel nacional, considerando la tendencia mundial que se enfoca en principalmente en energía y salud, “en Chile se centran en nuevos materiales y usando más que nada nanopartículas metálicas como el cobre y la plata para propiedades biocidas. Hay al menos unas cinco empresas locales productoras que pueden producir toneladas de materia prima, lo que es bueno ya que se ha masificado. En tanto, a nivel internacional, las ansias de la comunidad científica están en combatir el cáncer con nano-fármacos. Detrás de esto hay centros en Europa, principalmente, Alemania e Italia, donde trabajan hace ya 10 años en esto, al igual que EE.UU. Además, los últimos ocho años China e India siguen estos pasos con presupuestos gigantescos. Sólo China cuenta con más de 1.000 científicos expertos en el área y en Chile, aunque hay algunos estudios, son muy preliminares y pocos comparado con estas potencias”, resaltó Jarpa.

“En el área minera tenemos empresas que fabrican nanopartículas de metálicas, donde destaca Nanotec Chile, que es una empresa que ha logrado decenas de nuevas aplicaciones exportables con nanotecnología”, añadió Gacitúa.     

El avance en regiones

Sobre al trabajo que se está desarrollando en la Octava Región, Gacitúa destacó que “tenemos un avance destacable, por su parte la Universidad del Biobío dispone de laboratorios avanzados para la caracterización de nanomateriales y fabricación de prototipos en base a nanofibras de celulosa, capacidades destacables a nivel nacional. Se está fabricando nanocelulosas a partir de materiales lignocelulosicos como la celulosa exportable y también en base a otras especies que no tienen mucho valor comercial como la quila, especie que se asocia a la alimentación de ratón de cola larga, transmisor del virus hanta, que esperamos en los próximos años sea transferida al mercado y empiecen a aparecer productos en base a este material fenomenal. En esta etapa estamos en Chile, en desarrollar todos los conocimientos empíricos para que los próximos años empiecen a aparecen las aplicaciones y productos con nanotecnología”.

(Lee: Visión computacional para el transporte público, la tecnología chilena que se destaca en Barcelona)

“Se espera mucho más de la nanotecnología y recordemos que aún faltan algunos años para que esta tecnología madure y genere los impactos mundiales que se proyecta, pero eso va a suceder en la medida que como país se invierta pronto y más en buscar estas aplicaciones. Tenemos muchos investigadores y profesionales que tienen los talentos y las capacidades para poder abordar este tema. Las tecnologías son carísimas y las tienen sólo los países desarrollados y algunas Universidades en Chile que han hecho el esfuerzo de implementar estos laboratorios avanzados. A nivel local, tenemos importantes recursos, renovables y no renovables, que pueden ser valorizados altamente si se orienta su uso a aplicaciones que incorporen nanotecnologías, dado por hecho que contamos con excelente capital humano base para estas iniciativas”, finalizó Gacitúa. 

Fuente imagen destacada