Mejora continua, el beneficio de un plan de marketing digital integral

La implementación de una estrategia de marketing digital integral es la apuesta de muchas de las grandes empresas hoy en día.

Apostar por una estrategia de marketing digital integral es la tendencia que actualmente están utilizando las grandes empresas. Si antes lo ideal era publicitarse en radio y televisión, ahora es importante llevar la marca a redes sociales, contar con un sitio web optimizado, participar en campañas publicitarias en AdWords y más. Aplicar entonces una estrategia integral permite alcanzar los tres grandes objetivos de un negocio: identidad, promoción y ventas.

El primer paso es la identidad de la marca, ya que si no es conocida, los pasos siguientes serán inocuos. Esta instancia incluye varias tareas: monitorización, reputación online, SEO, perfiles en redes sociales, creación y generación de contenidos de la marca, publicidad online, entre otras.

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Aunque ya no es una novedad, la página web sigue siendo una de las herramientas digitales indispensables para el posicionamiento, ya que es el medio ideal para promocionar productos y servicios, y permite una presencia perfecta para para que los usuarios de la red encuentren la marca. Claro que no se trata sólo de estar online sino también de cómo es esa presencia. Para eso, disponer de un buen diseño y de una correcta programación para que los buscadores indexen el sitio y lo lleven a los primeros lugares de búsqueda son condiciones innegociables. Además, es recomendable optimizar la página de manera que en poco tiempo los buscadores la ubiquen en los primeros lugares de búsquedas.

Otros ítems a tener en cuenta son Google Adwords, que permite crear campañas dirigidas única y exclusivamente a mercados segmentados, y la famosa presencia en redes sociales, indispensable hoy en día para entrar en contacto directo con los usuarios.

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Pero, y casi siempre hay un pero, “cada empresa o marca es un mundo aparte”, sentencia Leandro Padula, uno de los socios de Broobe, la agencia de marketing digital con desarrollo de diseño, sistema y gestión para soluciones web y mobile elegida por grandes bancos y empresas de contenido online. Padula explica que “en cierto punto se pueden repetir procesos, pero el output puede ser muy distinto en cada caso. Entonces, las estrategias a elaborar pueden resultar muy distintas, por más que se esté trabajando con empresas o marcas del mismo rubro o que fabrican cosas similares. De todos modos, hay algo que es común a todas: las dudas, que pueden resumirse en si la estrategia conectará con el público y si se conseguirán las conversiones esperadas”.

Las fórmulas mágicas no existen, por eso, una vez desarrollada y puesta en marcha la estrategia de marketing, no es opción quedarse de brazos cruzados. Las mejoras continuas a partir de las mediciones son hoy, según Padula, más importante que el armado de un plan inicial y ese es uno de los beneficios de contar con una estrategia integral de marketing, ya que incluye esta instancia como parte de su metodología. Saber qué resultados han dado las acciones de marketing ayuda a tomar decisiones más inteligentes para conseguir mejores campañas y gastar menos.

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A modo de ejemplo: si se miden los resultados de inversión en AdWords, se puede ahorrar dinero, ya que de este modo se dejan de utilizar las tácticas improductivas y se las reemplaza por anuncios de más impacto, algo que también ayuda a acotar el público objetivo para cada campaña.

Para medir los resultados de marketing es importante contar con:

  • Base de datos: permite anotar las acciones de marketing, cuantificar, y relacionar fechas de campañas, con descripciones, el número de clientes potenciales generados y ventas realizadas.
  • Preguntas e investigación: a través de un formulario de registro, por ejemplo, se puede conocer cómo lo conocieron para así saber el impacto que tienen los buscadores, las redes sociales y el boca a boca, además de las propias campañas y acciones de marketing.
  • Análisis cualitativo: con la información recabada se puede modificar, ampliar y hasta eliminar acciones, con el objetivo de lograr las más eficaces.

De este modo, contar con un equipo especializado que monitoree de manera constante cada acción en particular y la estrategia en su totalidad, permite realizar mejoras continuas (a veces traducibles en ‘microacciones’) que no generan un impacto negativo ni al interior ni al exterior de la empresa debido a que, al ser pequeñas modificaciones, muchas veces son casi imperceptibles pero sí se traducen en un alto impacto positivo en los resultados de la campaña y las ansiadas conversiones.

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“Evitar los grandes saltos y las maniobras bruscas y obligadas por haberse desviado del camino correcto varios kilómetros atrás, es el rumbo que hoy eligen las grandes empresas en todo el mundo para alcanzar una estrategia de marketing digital óptima”, finaliza el especialista de Broobe.

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