Aumenta el uso de la financiación alternativa entre empresas en América Latina

El panorama del uso de servicios de financiamiento alternativo en la región se enfoca fuertemente en pequeñas empresas, que componen el 70% del mercado.

La situación actual para las Pequeñas y Medianas Empresas (Pymes) a nivel global que buscan obtener un crédito de una institución bancaria es muy desfavorable y representa grandes retos. Por esta razón, se han incrementado los métodos y fuentes alternativas de financiación, según un nuevo informe de ePayMe.

De acuerdo al reporte, que también refleja los últimos datos del World Trade Organization, más de la mitad de las solicitudes de financiamiento del comercio presentadas por Pymes son rechazadas a nivel global, frente a solo el 7 por ciento de las presentadas por compañías multinacionales.

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Las Pymes enfrentan los mayores obstáculos para acceder a financiamiento del comercio asequible. En algunos países desarrollados grandes, hasta un tercio de las Pymes enfrentan tales desafíos.

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Hasta el 80 por ciento del comercio es financiado por crédito o seguro de crédito, pero la cobertura no es uniforme. La falta de financiamiento del comercio es una significativa barrera no arancelaria para el comercio, en particular (pero no de forma exclusiva) en los países en desarrollo.

Financiamiento de exportación: el desafío 

Un área que puede facilitar el crecimiento del comercio, y de la economía en su conjunto, es el financiamiento de la exportación. Pero para las Pymes, que corresponden a la abrumadora mayoría de los negocios en esta región, el acceso al capital no es tan sencillo como ir a un banco y pedir un préstamo.  Es todo lo contrario.  De hecho, los bancos se muestran restrictivos cuando se trata de hacer un préstamo a las Pymes. Y cuando lo hacen, en el período 2009-14, “el spread de la tasa de interés promedio (entre grandes empresas y las Pymes) siguió ascendiendo”, según la OCDE, lo que hace cada préstamo más costoso.  Esto explica por qué el 41,6% de los negocios latinoamericanos encuestados por la Organización Mundial de Comercio en 2013 señalaron que las formas de financiamiento para el comercio eran un gran obstáculo para las exportaciones de sus compañías.

Durante el mismo lapso, el uso de servicios de financiamiento alternativo (AltFi) como el factoring ha ido en aumento en muchos mercados.  Los AltFi ayudan a las Pymes a asegurar el capital de trabajo que ellas necesitan en un mercado crediticio estrecho tiempo que facilitan financiar la expansión transfronteriza. De hecho, según un reporte de 2016 de la OMC, “hasta el 80 por ciento del comercio global se apoya en algún tipo de financiamiento o seguro de crédito”. Los servicios AltFi hacen cosas como permitir a las Pymes que sus facturas sean pagadas antes. Así, las Pymes pueden usar este capital para contratar más personal, aumentar la productividad y hacer crecer su negocio.  Eso también les ofrece un tipo de seguro de comercio contra los riesgos de aventurarse en un nuevo país.  

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El volumen de factoring en exportaciones globales ha registrado un aumento estable desde el 2009. En ese período, pasó de $80.000 millones a $280.000 millones en 2015. El volumen para LAC (excluyendo a Chile, que ha registrado una drástica pérdida en medio de una declinación del comercio) se ha igualado o incluso superado en los últimos tres años. Aunque fueron solo $1.500 millones en 2015, eso es casi el doble del volumen de hace apenas dos años antes.   

Uno de los tipos más populares de financiamiento de la exportación alternativo es el factoring. Como se menciona en la sección previa, este mercado en LAC (incluido Chile) bordea los $2.500 millones. Pero esto dista mucho de ser el único tipo que ha estado atrayendo interés de parte de potenciales clientes.  Otros son:

• Pago de facturas anticipado para facturas de exportación – Compañías como ePayMe (ePayMe.cloud) no tienen restricciones en lo referente a pago de facturas anticipado para ventas transfronterizas porque se basa en la solvencia del deudor.

• Seguro de crédito a la exportación – Los negocios usan el seguro de crédito a la exportación para protegerse contra pérdidas por devaluación monetaria, quiebras o la falta de disposición de un deudor corporativo para pagar sus facturas.

• Ayuda del gobierno – Algunos países ofrecen asistencia gubernamental bajo la modalidad de préstamos o subvenciones.

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Y hay otras opciones, como invoice trading y préstamos comerciales P2P; además, todo el tiempo están apareciendo nuevos servicios.

El mercado latinoamericano

El panorama AltFi en Latinoamérica se enfoca fuertemente en pequeñas empresas, que componen el 70% del mercado según el Cambridge Center for Alternative Investment.

Algunos de los países que lideran el avance en factoring transfronterizo en esta parte del mundo son México, Colombia y Brasil.

LAC todavía está en las estapas muy básicas en lo referente a emplear soluciones de financiamiento alternativo. De hecho, Sudamérica corresponde a menos del 4% del volumen de factoring global del 2015, mientras que Europa es poco más del 65%, seguido de Asia con un 25%. Uno de los mayores problemas que explican la escasa adopción de soluciones AltFi en LAC es la falta de conocimiento y de comprensión de conceptos como el factoring. Y esa brecha no se limita solo al usuario final: el proveedor.  De acuerdo con Alberto Wyderka de Factors Chain International (FCI), los administradores de riesgo bancarios a menudo se “confunden” con el factoring, y los reguladores “solo tienen una idea vaga del producto”.  Sin tener esta comprensión del valor de los servicios AltFi, es natural que lo más probable sea que estas personas no los dejen disponibles.

Mientras países latinoamericanos y caribeños emergen de una prolongada recesión, las Pymes en la región siguen enfrentando desafíos en lo referente a obtener capital de parte de instituciones bancarias tradicionales. Sin embargo, como indican los datos, ha habido un repunte reciente en el factoring así como en servicios AltFi similares. Esto se ve prometedor para las Pymes, la industria de AltFi y el comercio mismo. Como señaló FCI, “las expectativas son altas”

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