Ropa de segunda mano, un mercado impulsado por Internet que genera US$4.300 M al año

La startup mexicana de ropa de segunda mano Trendier presenta las claves para comprender mejor este mercado.

El auge del fast fashion ha traído como consecuencia un consumo cada vez mayor de ropa en los mercados occidentales, pero esto implica también que existe un mayor desecho, al grado de que la industria textil es considerada como la segunda más contaminante del mundo después de la petrolera, de acuerdo con Greenpeace.

No toda la ropa no deseada termina en la basura, pues una parte de ella se revende y pasa a formar parte del mercado global de la ropa de segunda mano, valuado por la ONU en US$4.300 millones año.

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Además de resultar un negocio lucrativo, la ropa de segunda mano ha cobrado relevancia como fenómeno cultural de la mano de movimientos como el slow fashion o el consumo de ropa vintage, pero también como una alternativa para mitigar el impacto climático resultado del exceso de producción y consumo de ropa por la sociedad.

La startup de ropa de segunda mano Trendier presenta estas claves para comprender mejor al mercado de segunda mano:

1. Es una industria millonaria a nivel internacional

Estados Unidos, cuyos habitantes descartan en promedio 36 kilos de ropa al año, es el principal proveedor en el mercado internacional de la ropa de segunda mano, con un equivalente a US$687 millones.

Canadá, Chile y Guatemala son los principales destinos de esta ropa, y México ocupa el sexto lugar, recibiendo US$30 millones en ropa usada, según cifras de Naciones Unidas.  

De acuerdo con un estudio de Greenpeace, la producción de ropa se duplicó de 2000 a 2014, que para ese año rebasaba ya las 100 mil millones de prendas. Esto ha traído como consecuencia un aumento en la cantidad de ropa que pasa al mercado de segunda mano a nivel mundial.

2. La ropa de segunda mano también es un movimiento

Como alternativa al impacto ecológico que ha traído el aumento en el consumo de ropa a nivel mundial, muchos han optado por una aproximación sustentable a la moda.

Esto ha dado pie a movimientos como el slow fashion, que propone un consumo consciente de las consecuencias, que pasa por preferir a productores locales, buscar estilos atemporales que no necesiten cambiarse durante algún tiempo, así como darle prioridad a la ropa de segunda mano.

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Además de la conciencia ecológica, la ropa de segunda mano es bien valorada en los mercados de ropa vintage, particularmente si pertenece a décadas anteriores o tiene estilos diferentes a los que circulan en los escaparates de las marcas de consumo masivo.

3. Las finanzas también cuentan

En muchos países, el mercado de la ropa de segunda mano está impulsado por el deseo de economizar. Prendas de poco uso y en buen estado pueden encontrarse hasta un 75% más baratas que su precio original.

Además, es para muchos consumidores una alternativa para comprar ropa fuera de temporada o de acceder de manera más económica a marcas de lujo o artículos de diseñador.

4. Está de moda entre algunas celebridades

Ya sea por la emoción de la búsqueda, por la variedad de estilos que ofrece o para economizar, muchas celebridades prefieren la ropa de segunda mano. El rapero Macklemore es tan fanático de comprar ropa de segunda mano que incluso escribió la canción “Thrift Shop”, una oda a la experiencia de comprar usado.

Sarah Jessica Parker es una embajadora del consumo responsable de moda, al grado de que para su hijo compra sólo ropa de segunda mano e incluso algunos de sus personajes que interpreta en las series de televisión visten exclusivamente ropa de este tipo.

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Celebridades, músicos e iconos de la moda, conscientes del impacto ambiental que tiene la industria textil a nivel mundial, aprovechan su impacto mediático para impulsar un estilo de vida más sustentable.

5. Internet y los tesoros en el armario

La industria de la segunda mano ha cobrado un fuerte impulso de la mano de Internet. Como parte de la tendencia de la economía colaborativa, muchos usuarios venden toda clase de artículos, lo que les permite limpiar sus armarios y ganar un poco de dinero extra.

En comunidades en línea como Trendier, las usuarias pueden comprar o vender ropa de segunda mano, bolsas y accesorios. Pero para otro tipo de artículos también hay opciones disponibles. Aplicaciones como Segunda Mano o incluso grupos en Facebook pueden funcionar para este propósito.

De acuerdo con un estudio de eBay, cada persona llega a tener decenas de miles de pesos en casa en objetos que no utiliza. Artículos electrónicos, juguetes de la infancia, reliquias heredadas y otra clase objetos que han aumentado su valor a lo largo del tiempo pueden representar un ingreso considerable si se venden en Internet.