Alkanza, un Robo-advisor para la inclusión financiera en Latinoamérica

Un colombiano ha sabido convertir su pasión por las matemáticas en una startup que ya ha levantado cerca de US$8 millones y ha encontrado una oportunidad imperdible en la región.

La revolución FinTech se ha tomado el mundo y en Latinoamérica ya es un hecho por los movimientos de sus startups e historias de éxito.

En el reciente Finnosummit realizado en Bogotá, charlamos con Andrés Villaquirán, CEO de Alkanza, un colombiano que ha sabido convertir su pasión por las matemáticas en una startup que ya ha levantado cerca de US$8 millones y que siendo creada en Silicon Valley ha encontrado una oportunidad imperdible en Latinoamérica.

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La oportunidad

Antes de Alkanza y cuando todavía estaba estudiando -tiene varios estudios en EE. UU. incluyendo el MIT y Stanford y trabajó en entidades financieras en Nueva York-, fundó una empresa de asesoría en matemáticas financieras que comenzó como algo accidental, asesorando a importantes bancos en Colombia. “Me di cuenta que en general en Latinoamérica había mucha demanda por lo que yo sabía y no había bastante gente, el mercado estaba creciendo”.

Allí terminó asesorando a grandes empresas como la Federación de Cafeteros de Colombia, Ecopetrol, Carvajal, entre otras, por alrededor de siete años. Sin embargo, se dio cuenta que era una empresa más enfocada en consultoría así que no era escalable.

Pero había algo que comenzaba a mostrar el camino. El que las empresas le comenzaran a pedir que les programara lo que hacía para ellas, como modelos de cuantificación, y lo que estaba pasando en Fintech en Estados Unidos, fue el coctel preciso para que naciera Alkanza.

Andrés Villaquirán en Finnosummit Bogotá 2017. Foto: @all_vp.

El universo FinTech

Lo primero que le dijeron a Andrés en Silicon Valley es que tenía que enfocarse porque si no iba a fallar. “Es fácil ver en Fintech todo lo que hay, no puedes tratar de hacerlo todo porque no se puede”. El primer desafío era cuál subsector escoger.

Pensando en los principales campos que podían atacar, se decidió por el Asset management, toda la parte de robo-advisoring y gestión de activos. Pensaba, desde el punto de vista de producto, que podía montar algo mejor que lo que las primeras firmas en EE. UU. estaban haciendo. Sin embargo, la experiencia de emprender estaba allí para hacerlo aterrizar. “Fuimos muy bobos al pensar eso porque luego nos dimos cuenta que para montar una empresa no solo los modelos matemáticos son los necesarios, tienes una cantidad de cosas que hacer de mercadeo, user experience, modelos de relaciones, de negocio…”.

De esos primeros pasos aprendió lo que muchos emprendedores aún no: “Ideas buenas hay todas las que quieras pero la ejecución es la parte difícil”.

De Estados Unidos a Latinoamérica

Con tres años a cuestas, Alkanza ha tenido ya varias iteraciones por una sencilla razón: “EE. UU. es el mercado más grande desde el punto de vista de ‘Asset management’ pero rápidamente nos dimos cuenta que había una oportunidad muy grande en Latinoamérica”, explica.

Y así, Brasil ya es el mercado donde han tenido una mayor tracción. Pero este viraje hacia la región lo han hecho a través de un modelo B2B2C con un producto que va al consumidor pero por medio de una estrategia de cobranding que les permitió ser una plataforma netamente de tecnología y no una empresa financiera, teniendo en cuenta todo lo que esto implica (licencias, regulación, etc.). Hacemos alianzas con empresas del sector financiero donde nos volvemos la plataforma de gestión de portafolios para sus clientes, de una forma ‘cobranding’ en la que el cliente lo ve como un producto de su entidad financiera”.

“Queremos enfocarnos en lo que sabemos muy bien y no en lo que no sabemos”.

Andrés no sabe de mercadeo, algo que las instituciones financieras vienen haciendo y a lo que le dedican grandes presupuestos, pero sí sabe de matemáticas, inteligencia artificial y machine learning. En ese sentido, nos da un panorama de lo que está haciendo su startup: “Nuestras principales alianzas han sido en Brasil, lanzamos ya un producto en Colombia, también en Taiwan, y estamos trabajando para lanzar en México, Sudáfrica, Reino Unido y Europa. En EE. UU. tenemos un producto pero todavía no hemos definido ninguna alianza, es un producto que está en una versión beta y se da por invitación. También hay acercamientos con Chile y Perú”.

Y aunque el diseño de Alkanza comenzaba a estar muy enfocado en América Latina, eventos como Finnosummit y charlas que Andrés ha dado en Silicon Valley, han servido para hacer un networking valioso de expansión: “Han llegado instituciones financieras de distintas latitudes a las que les parece muy interesante la tecnología y el modelo de negocios que tenemos, y hemos logrado establecer relaciones bastante buenas sin buscarlos activamente”.

No me des dinero porque te caí bien

Alkanza ha levantado cerca de US$8 millones en tres rondas y, como muchas startups, ha ido evolucionando en los tipos de inversores. Comenzó con el círculo de amigos, el famoso friends & family, pero su fundador destaca que no fueron amigos cualquiera.

“Yo tengo un sesgo muy grande y es que a mí me parece que lo que yo hago es cheverísimo y muy útil, es un sesgo bueno de tener como emprendedor porque si no lo crees vas a fallar”.

Una de las cosas que se propuso para aterrizar ese sesgo es que “necesito gente profesional que vea esto como un negocio, no que ponga plata porque le caí bien”. Las primeras personas que fondearon a Alkanza fueron personas con las que ya había desarrollado una relación de amigos profesionales, por su primera empresa o cuando trabajaba en banca. “Me estimaban, sabían quién era yo y le creían al negocio”, explica. La segunda ronda ya fue con inversores ángeles, muchos de Silicon Valley, y la tercera, que cerraron a finales de 2016 fue una Serie A donde entraron dos estratégicos y el reconocido fondo de venture capital ALLVP.

Talento para tu startup

Aunque Alkanza emplea gente en Colombia y uno de sus inversionistas estratégicos es colombiano, su principal talento está en Silicon Valley. “Nuestro principal valor agregado es matemáticas aplicadas a finanzas. Algoritmos de ‘machine learning’ para el tema de gestión de activos. Nos parece que ese ‘know how’ de tecnología es más difícil conseguir acá -en Colombia- que en Silicon Valley”. Por ejemplo, dos profesores de Stanford especialistas en machine learning hacen parte del equipo de la startup. Además, Pam Murphy, Directora de Operaciones de Infor, una de las compañías líderes a nivel mundial en aplicaciones de negocios, también está en el equipo como asesora.“Es difícil tener ese tipo de talento si no estás allá y también te ayuda a levantar plata porque te ayuda a construir algo que puede ser realmente diferenciador”.

Alkanza está conformada por 20 personas y espera crecer a 25 o 30 este año, con varios puestos a nivel seniority.

Pioneros en Latinoamérica

Así como la telefonía celular fue desarrollada en países desarrollados pero se volvió significativamente más poderosa en países no desarrollados, en el tema de asesoría en cómo ahorrar dinero y gestionar el portafolio ocurre algo similar. Es algo que en Latinoamérica ha sido siempre para gente que tiene dinero”, dice. Y explica que a los que tienen capitales pequeños realmente nunca se les ha brindado una asesoría porque no es rentable para una institución financiera que siempre lo ha hecho por medios de asesores financieros humanos.

“Hace dos años que empecé a hablar con gente en Latinoamérica, en viajes a Brasil, México y Colombia, me miraban con cara rara, ‘este man de qué está hablando’. Hoy en día es todo lo contrario, me llaman para saber y entender más del tema”.

No resulta rentable, entonces, decirle a una persona que tenga dos o cinco millones de pesos cómo invertir ese dinero. “Cuando tienes la tecnología, los robots y la matemática, en el costo marginal de asesorar una cuenta de dos millones o de 200 millones realmente no hay diferencia. Tienes un producto que se puede volver supremamente poderoso para mercados emergentes”.

Inclusión financiera

La cuenta promedio que maneja Alkanza en Brasil es aproximadamente de BRL$6.000 -cerca de US$2.000 al cambio actual-. “Es gente que no tiene acceso a tecnología financiera excepto por nosotros”, dice Andrés.

(Lee: Inclusión financiera ya es el 40% de la innovación Fintech en LATAM)

Pero más allá de la inclusión financiera de personas que no tienen grandes cuentas, el tema también pasa por los millennials. No es un secreto que Latinoamérica es un pueblo muy joven, comparado con Europa o EE. UU., y el CEO de Alkanza sabe que a las personas ya no les gusta hacer las cosas por teléfono o en persona, lo quieren hacer todo desde el celular, en Internet, digitalmente.

“Como las entidades financieras tradicionales no han prestado servicio a este pueblo joven que ha adquirido cierta riqueza en los últimos 15 años, en general siguen siendo cuentas bajas, un producto como este es supremamanente poderoso para estas entidades para atacar ese mercado de la forma como ellos quieren que se haga el engagement”, agrega.

Tu portafolio ideal

La tecnología de Alkanza se basa en tres partes: el conocimiento del cliente, en el que la startup trabaja en algoritmos que le ayuden a conocerlo, por ejemplo, a través de las redes sociales buscando anticipar las necesidades de ahorro; el portafolio ideal, que lo hace de una forma que nadie más lo está haciendo incluso en robo-advisor, totalmente personalizada. “No es que tengamos 10 portafolios modelos y te vamos a poner en uno de esos sino que es un portafolio para ti no más. Y ahí hemos desarrollado la matemática para hacer eso”. Y por último, el ajuste del portafolio, que busca a partir del conocimiento del cliente monitorear el portafolio e ir ajustándolo a través del tiempo de acuerdo a los objetivos.

“Todo esto es lo que ya hemos desarrollado pero no está todo hecho, hay partes a las que les hemos trabajado mucho más que otras, y otras están en desarrollo pero ese es el camino”, concluye Andrés Villaquirán.

En este 2017, Alkanza quiere seguir creciendo para consolidar un producto que sea diferenciador pero su principal meta es lanzar con las entidades que ya ha cerrado negocios en Suráfrica, Reino Unido, Europa y México.

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Acerca del autor

Jóse Martin

Periodista que amalgama los viajes, la comida y la música. Editor en tecnología, negocios, emprendimiento e innovación en Latinoamérica. En Twitter: @Jotmartin