YAKKA, el innovador atrapanieblas chileno capaz de capturar 10 litros de agua por día

Desde Atacama surge una de las soluciones más innovadoras, hermosas y ambientalmente sustentables para enfrentar la escasez hídrica.

En muchas zonas de Chile y el mundo existen serios problemas de escasez hídrica. Y lo que es más grave, es que no se generan grandes proyectos, planes o estrategias para afrontar este problema de forma estratégica, metódica y a bajo costo para las comunidades afectadas. Esto afecta tanto a familias, como a las diversas actividades económicas de dichas zonas que requieren del vital elemento.

(Lee: Fintual, la primera startup chilena en implementar los robot-advisors en el mundo Fintech)

Sin embargo, desde la región de Atacama, específicamente desde la ciudad chilena de Copiapó, surge una de las soluciones más innovadoras, hermosas y ambientalmente sustentables para enfrentar esta carencia. Hablamos del dispositivo llamado Yakka, definido en palabras muy simples como un sistema de recolección de agua por contacto con la niebla.

Yakka es la combinación de dos palabras en dialecto quechua, ‘yaku’ que significa agua y ‘katari’ que significa serpiente, es decir, serpiente de agua, ya que los módulos al girar pareciesen ser una serpiente ondulado.  

“Yakka nace a raíz de la crisis hídrica que afecta a la región de Atacama y la problemática que esto genera a muchas personas que no tienen acceso a agua potable”, dice Alejandro Abarcia, diseñador y fundador de Yakka. “De hecho, el agua potable de la zona es una de las de peor calidad de Chile. Entonces pensamos en la niebla, uno de los recursos naturales que menos impacto tiene en el ambiente y además es muy barato”.

Importante resulta destacar que Yakka ganó el Capital Semilla de Corfo con el patrocinio de Chrysalis Atacama, y además es uno de los cinco proyectos ganadores del programa Inventa Comunidad, iniciativa que busca desarrollar innovaciones de carácter social en la zona y que convocó Minera Candelaria junto a Chrysalis Atacama.

Alejandro explica que los atrapanieblas existen hace mucho tiempo en variadas zonas de Chile y el mundo, pero el gran problema es el viento: cuando hay mucho viento se rompen y no atrapan toda la niebla que deberían, por lo tanto, no son la mejor alternativa para resolver el precario acceso a agua, tanto para agricultores como familias.

(Lee: Emprendimiento en Chile: Desafíos y consejos desde el ámbito tributario)

“En esta región, extrañamente, no hay mucho interés por los atrapaniebla. Por ejemplo, en la cuarta región sí existe mucho más interés, hay más cultura de atrapanieblas”, dice Alejandro. Lo mejor de Yakka es que se convierta en una alternativa real y que solucione el problema concreto de la escasez hídrica, porque los agricultores ya no tienen como mantenerse, y ojalá con el uso de Yakka puedan volver a producir”.

Eficiencia de un 95% más de niebla que los sistemas tradicionales

Yakka obtiene el agua a partir de la niebla y los rocíos de las laderas de los cerros. El producto, que aún está en etapa de prototipo no comercial, aunque ya tiene clientes interesados, es una espacie de R2D2 compacto y blanco con forma de tirabuzón que atrapa con una eficiencia de un 95% más niebla que los sistemas tradicionales (dato obtenido por simulación en túnel de viento).

Alejandro explica que Yakka tiene una triple funcionalidad: recolecta agua de la niebla, almacena en el propio dispositivo, y tiene dosificación posterior, lo que permite satisfacer las necesidades de agua de la zona en que se implemente. Además, Yakka no solo pretende instalar sus dispositivos sino generar conciencia del uso del agua, especialmente en las zonas declaradas de escasez hídrica, mediante talleres y actividades que permitirán generar una cultura de cuidado del agua y su uso óptimo en la vida cotidiana.

(Lee: Wayra Chile suma cuatro nuevas inversiones por casi US$400 mil)

Junto a esto, Yakka permitirá realizar una capacitación completa en relación al cultivo, ya que se pretende instalar el módulo y generar un cuadro pequeño de cultivo, a partir del cual se recuperarán semillas y serán utilizadas para que los beneficiarios aprendan a cultivarlas, cuidarlas y cosecharlas.

Prototipos de Yakka.

Con la  validación técnica y comercial de Yakka, se esperan obtener las primeras ventas y ser un aporte para el país, convirtiéndose en un alternativa que permitirá a los sectores habitables de Chile y que tengan impedimentos para acceder al agua, contar con una fuente complementaria para obtener el recurso hídrico.

“Debemos aún hacer estudios de calidad del agua, para que el agricultor sepa con exactitud la calidad del agua que está entrando vía Yakka”, dice Alejandro. “La idea es que el dispositivo sea totalmente autónomo y el agricultor no se preocupe de nada más de lo suyo”. Por los mismo, Alejandro explica que faltan aún algunas pruebas de diferentes parámetros, como velocidad del viento, temperatura, humedad, entre otros. Importante es el trabajo con el GEA (Grupo de Estudio del Agua de la Universidad de Chile) y Apeco (Asociación de Productores y Exportadores Agrícolas del Valle de Copiapó).

(Lee: Inclusión financiera ya es el 40% de la innovación Fintech en LATAM)

10 litros al día es capaz de producir un Yakka. Alejandro explica que en una hectárea pueden instalarse 2.880 dispositivos aproximadamente (uno con una separación entre sí entre 3 x 3 metros). “En las plantaciones de viñedos se vería también muy atractivo visualmente”, añade Alejandro.

En cuanto a los fondos otorgados por el programa Inventa Comunidad, Alejandro indica que dichos dineros les permitirán trabajar más de cerca con las personas, y saber lo que ellas quieren y necesitan, “lo que nos sirve mucho para perfeccionar el dispositivo”