De 0 a 35 empleados trabajando alrededor del mundo: ¿Cómo construir con éxito la cultura de tu emprendimiento?

Cada día son más los equipos que trabajan de manera remota. Si eres parte de uno de ellos, podrás observar rápidamente cómo el mayor desafío está centrado en formar la cultura correcta.

Por: Cristian Rennella, cofundador y director de MejorTrato.com en Perú

Durante los primeros años de nuestro emprendimiento e incluso durante las primeras contrataciones, no teníamos una cultura definida de trabajo. Esto derivó en varios inconvenientes que tranquilamente se podrían haber evitado. Estos errores llevaron a que algunas personas no estén más el día de hoy con nosotros.

(Lee: Los nuevos talentos prefieren trabajar en startups ¿Por qué?)

Pero por el otro lado, una vez que la cultura se fue desarrollando, nos ayudó a que en los últimos tres años nadie haya dejado el equipo. Es por esto que me gustaría compartir a continuación los aprendizajes tal cual me hubiese gustado que alguien me los enseñe desde un comienzo.

Además, por más que te guste o no, vas a tener una cultura… ¿por qué no hacer una que vos ames? Recuerda: después de alcanzar product/market fit, el siguiente desafío es formar una empresa y no importa qué tan bueno sea tu producto, ¡sin un excelente grupo de personas por detrás no llegará a ningún lado! Allí es donde entra en juego la cultura.

Una encuesta realizada por Towers Watson encontró que las compañías que tenían empleados más comprometidos mejoraban las ganancias operativas en un 19.2% en un periodo de 12 meses. Mientras que aquellas compañías donde sus empleados demostraban menor compromiso los ingresos operativos caían en un 32.7%.

Es un hecho, empleados felices producen emprendimientos más exitosos.

Sin embargo, hay un desafío importante que los emprendimientos enfrentan cuando hablamos de cultura: nada es 100% cierto (el día a día es una montaña rusa de emociones), siempre se está peleando para intentar subsistir y difícilmente se tenga el dinero necesario para hacer inversiones significativas.

Es a partir de este contexto que debes definir con paciencia, dedicación y en equipo tu propia cultura.

La cultura de tu compañía es la fundación sobre la cual se construirá a futuro. La misma actúa como guía por la cual se regirán futuras decisiones y comportamientos. Mientras antes la implementes, mejor.

No contrates reclutadores de talento externos

Como primera medida, te recomiendo que no tercerices la búsqueda de nuevas vacantes en tu emprendimiento.

Para empezar, como tu alcance es el mundo entero, podrías encontrar un excelente programador en cualquier lugar, mientras que la mayoría de las empresas que realizan reclutamiento tienen un enfoque local.

Sumado a que considero que el candidato va a sentir una mejor experiencia escuchando sobre la posición que le ofreces directamente de ti. Más que de alguien que no conoce tu empresa a la perfección.

Nunca priorices la capacidad del candidato sobre la cultura

Todo fundador que conozco y que ha comprometido su cultura con el objetivo de contratar a un candidato prometedor a largo plazo se ha terminado arrepintiendo.

Esto se debe a los problemas que puede traer a tu organización. Desde generar un ambiente de trabajo mediocre hasta ver a sus mejores empleados irse por culpa de un nuevo empleado que no encaja con la cultura de trabajo preestablecida.

Define tu cultura en tres pasos

1. Tus Valores: son aquellos que estableces con palabras, pero también que demuestras con acciones todos los días.

2. Tu Misión/ Visión: el objetivo al cual te gustaría llegar y por el cual tú y tus empleados luchan día a día.

3. Tus criterios para contratar, despedir y promocionar a un empleado. Las razones por las cuales decides contratar a un nuevo empleado, las justificaciones por los cuales dejas ir a alguien y el por qué asciendes a una persona.

Si te gustaría ver estos conceptos en un ejemplo concreto que todos conocen muy bien, Airbnb, te recomiendo ver la clase que dio su fundador, Brian Chesky, en la Universidad de Stanford.

Nunca olvides que las acciones hablan mucho más fuerte que estas palabras que escribirás en una hoja en referencia a los tres puntos anteriores.

Es por eso que debes definir estos ítems en equipo, en el momento que sea obvio para todos por qué premias a alguien por actuar de cierto modo o por qué castigas a otros, es allí que debes pasar todo esto a un documento escrito.

Para nosotros fue de gran utilidad guiarnos por el libro de acceso libre y gratuito que comparte HubSpot sobre cultura y te lo recomendamos.

Transparencia es el aspecto mas importante

Para un equipo que trabaja de forma distribuida, el pilar fundamental de su cultura, en nuestra opinión, es la transparencia.

Esto lo puedas lograr brindando acceso a todos tus empleados a la misma información (novedades, estados financieros y contables, compensaciones, problemas, desafíos, prioridades, etc.) y diseñando procesos acordes, así vas a poder atacar el mayor problema por el cual los equipos remotos fallan.

Si puedes mantener a todos en la misma página, con información exacta y transparente sobre lo que pasa en tu empresa, vas a sentir como si todos estuvieran sentados uno al lado del otro.

A esto se le debe sumar que lograrás una mejor toma de decisiones por parte de cada persona, porque todos saben qué es lo que está pasando. Y no se trata solo compartir información sino que abras las puertas a un diálogo sobre temas importantes.

Gracias a esto, vas a poder atraer a excelentes candidatos, ya que resulta ser que las mejores personas quieren / necesitan saber qué está sucediendo para así poder colaborar con sus conocimientos y saber además que van a ser escuchados.

Si necesitas alguna hoja de ruta para describir tu cultura para un equipo remoto, te comparto las más importantes que definimos en nuestro emprendimiento:

1. Transparencia (la terminamos de analizar en detalle más arriba).

2. Confianza absoluta. Debes tener confianza en todos aquellos que forman parte de tu equipo por más que quizás no puedas pasar todo el día con ellos, por estar lejos físicamente. Brindar autonomía y responsabilidad para hacer crecer la empresa.

3. Impulsar la comunicación. Buscar incentivar por todos los medios posibles que cada integrante pueda expresarse libremente. Lamentablemente no hay charlas de pasillo o en el área de comidas de la oficina, entonces debes reemplazar estas conversaciones siendo cada uno lo más expresivo y comunicativo posible.

4. Somos hacedores. El no perder el tiempo con interrupciones que son frecuentes en la oficina, nos debe fortalecer aún más para pasar de la planificación a la acción. No valoramos títulos académicos sino que nos guiamos por el trabajo y más importante aún, los resultados que cada uno genera para la compañía.

5. Esto es una maratón. Como crear una empresa desde cero no es algo de un día para el otro, apostamos a una vida con el correcto balance entre la familia y el trabajo. Y nos esforzamos para poder lograrlo definiendo políticas de trabajo acordes a esta cultura, por ejemplo: esta prohibido contactar a un colega fuera de los horarios laborares (solo entre las 9 am y 6 pm). Y trabajamos cuatro días a la semana para poder tener tres días libres completos para la familia.

Tus clientes van a sentir la diferencia

Una compañía con una cultura desarrollada y fuerte puede ganar terreno frente a su competencia cuando se habla de atención al cliente.

Un estudio compartido por Wright Management demostró cómo el 70% de empleados comprometidos con tu empresa sienten que tienen un buen entendimiento de cómo resolver los problemas de tus clientes. Mientras que por el lado opuesto, solo el 17% de empleados no comprometidos dicen lo mismo.

Lo que te llevará a tener empleados comprometidos no es ni más ni menos que la cultura que definas hoy mismo para tu organización.

Conversaciones uno a uno

Si bien hoy en día lamentablemente no es algo escalable para una empresa de más de 30 empleados y no lo podemos seguir haciendo, cuando comenzamos, lo que más nos ayudó a definir y mejorar nuestra cultura fueron las reuniones uno a uno.

Al comenzar, cuando tu equipo está conformado entre dos y hasta unas 15 personas, es la mejor inversión que puedes hacer.

Una reunión al mes con cada integrante es más que suficiente. El objetivo es dialogar sobre su trabajo pero también sobre el impacto que tiene el mismo en su vida personal. Buscar sincronizar las metas personales con las de la empresa.

Intentar transmitir cuál es la cultura que tú como fundador quieres para tu empresa y alinearla a cada persona.

Siempre recuerda, buenos empleados quieren dirección sobre a dónde ir, no instrucciones sobre cómo llegar.

Una cosa que es segura, no hay una solución exacta para todas las organizaciones, tu cultura se debe construir en base a tus propios empleados, sus necesidades y sus objetivos.

Como conclusión, si puedes formar una cultura de trabajo que tus empleados amen, serás capaz de contratar y retener a los mejores candidatos que llevarán al éxito de tu empresa. Invertir en tu cultura es una inversión a largo plazo, no a corto plazo.

El contenido de este artículo fue compartido por el Ingeniero en Sistemas, Cristian Ángel Rennella, creador de la empresa QuotesAdvisor en Argentina, Brasil, México y ahora Estados Unidos. Su interés principal está enfocado en el desarrollo de un ecosistema emprendedor con alto crecimiento en países subdesarrollados.

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