Medición + Acción: La clave para establecer metas en tu startup

339h
Para alcanzar resultados en nuestra startup (y en nuestra propia vida) la Medición es tan fundamental como la Acción.

A la hora de llevar métricas en nuestra startup vienen muchas preguntas a la mente: ¿qué es lo que debo medir? ¿cada cuánto? ¿cómo lo mido? ¿cuál es la métrica más importante? Y la cuestión es que a pesar de aspectos generales como la importancia de medir la tracción, las respuestas a estas preguntas van a depender del contexto específico de la startup y de su modelo de negocio.

(Lee: No confundas la Propuesta de Valor: “Los clientes no pagan por tu producto o servicio”)

En este post no entro en esa discusión sino que me refiero a cómo evitar un error que cometemos muchas veces cuando establecemos metas, el cual termina por impedir que avancemos de manera consistente y puede llevarnos a la frustración.

Métrica Vs. Meta

De una manera simple:

» Métrica es aquello que medimos (por ejemplo: ventas, número de clientes, número de usuarios).

» Meta corresponde al valor que queremos que alcance nuestra métrica en un período determinado de tiempo (por ejemplo: aumentar ventas en X% en el año, alcanzar X número de clientes en un semestre, crecer en X número de usuarios al mes).

Cuando iniciamos una compañía tenemos un libro en blanco para elegir las métricas que serán importantes para medir el desempeño de nuestro modelo de negocios y detrás de las métricas vienen las metas.

(Lee: Métricas y una fórmula para priorizar las decisiones de producto de tu startup)

¿Qué ocurre cuando no alcanzamos una meta?, ¿buscamos responsables?, ¿le echamos la culpa a los clientes por ser tan ineptos que no aprecian el valor de nuestro producto?, ¿convocamos a reunión para crear planes de acción que finalmente terminan por distraernos de lo más importante?. Justamente ahí está el problema de las metas.

¿Te suenan comunes metas como estás?

  • Aumentar ventas en X dólares a la semana
  • Conseguir X visitas en nuestro blog al mes

¿Les ves algo de malo? Probablemente no.

(Lee: Lo primero que debes aprender de tus clientes)

El problema que tienen estas metas es que están basadas en aspectos que no podemos controlar. Piénsalo ¿puedes realmente controlar que un cliente te diga que sí?, ¿puedes controlar que una persona a quien no conoces y que está en otro país llegue a tu blog, lea tu contenido y lo comparta?. Si estás tentado a contestar “sí” dame una oportunidad y sigue leyendo. Si estás de acuerdo conmigo en que no puedes controlar el cumplimiento de estas metas, aquí está la clave:

“Establece tus metas en acciones que SÍ puedes controlar”

Sé que aún no está claro el asunto, por eso lo explicaré con ejemplos.

Ejemplo de meta 1: Crecimiento en ventas

No puedo controlar: Que la gente me compre

puedo controlar:

  • El número de clientes que visito y/o llamo a la semana (Ejemplo de meta: visitar 5 clientes cada semana).
  • El número de prospectos que ingreso a mi embudo de ventas a la semana (Ejemplo de meta: ingresar 3 prospectos nuevos a mi embudo de venta cada semana).
  • El número de emails con promociones que envío cada semana a quienes me compraron el trimestre pasado (Ejemplo de meta: Enviar correos promocionales cada mes a 20 clientes que compraron el trimestre pasado).
  • El número de flyers (volantes) que reparto en la calle (Ejemplo de meta: repartir 1000 volantes en la calle por semana).

(Lee: El secreto para crear empresas de alto impacto en Latinoamérica)

Ejemplo de meta 2: Incrementar número de visitas al blog

No puedo controlar: El número de personas que llegan a mi blog.

puedo controlar:

  • La frecuencia con la que publico en mi blog (Ejemplo de meta: publicar contenido nuevo dos veces por semana).
  • La frecuencia con la que comparto el contenido de mi blog a través las redes sociales (Ejemplo de meta: publicar en Facebook una vez al día; publicar en Twitter cuatro veces al día; Publicar en LinkedIn una vez por semana).

Al poner tus metas en términos de lo que sí puedes controlar verás impacto directo en tus métricas y finalmente podrás conducirlas hacia donde quieres. Así tendrás la posibilidad de replantear tus metas haciéndolas cada vez más exigentes y rigurosas pero teniendo de tu lado que siempre estarán basadas en acciones que SÍ puedes controlar.

Acerca del autor

Juan Franco

Columnista invitado. Estudió Ingeniería de Materiales en la Universidad del Valle (Cali, Colombia). Trabajó durante ocho años en implementación y mantenimiento de Sistemas de Gestión de la Calidad, Cumplimiento Normativo en Salud e intraemprendimiento en instituciones especializadas en oncología. Ha desarrollado productos y servicios TI para mejorar la agilidad en la prestación de los servicios de salud y en el manejo de los registros clínicos. Se dedica a aprender y a practicar cómo ser un emprendedor exitoso y al mismo tiempo comparte con otros lo que va aprendiendo.