Del correo postal al e-mailing: Cinco claves para conseguir el éxito

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Frente al correo comercial tradicional, el e-mailing permite planificar más envíos, llegar a más receptores y medir o comprobar el resultado de la acción.

La comunicación a distancia ha evolucionado. El correo tradicional, tan antiguo como útil y efectivo, se ha reinventado y ha dado lugar a su versión digital, el correo electrónico. Evidentemente, el correo postal sigue siendo primordial para las empresas en la entrega de facturas, certificados o cartas informativas, pero lo cierto es que las ventajas –comodidaz, rapidez, bajo coste y oportunidad de interacción con el cliente-, que presenta su versión digital de cara a realizar acciones dirigidas a los clientes, está haciendo de este medio de comunicación una prioridad.

(Lee: Por qué los emprendedores deben usar Email Marketing)

Aprovechando la celebración del Día Mundial del Correo (9 de octubre), los expertos de The Valley Digital Business School han establecido cinco claves para llevar a cabo una exitosa campaña de e-mailing:

• Establecer un plan calendarizado. Una vez establecidos los objetivos (fidelización, aumento de ventas, ampliación de la lista de suscriptores, conseguir tráfico en web…), estrategias (concursos o sorteros, vídeo-tutoriales, contenidos elaborados y originales, ofertas exclusivas para suscriptores, envíos de pruebas de producto, etc.) y contenidos (banners, fotos, vídeos, testimonios, artículos de opinión…) es muy importante establecer un plan calendarizado que incluya la fecha de los envíos, creación de la newsletter, captación y medición.

• Buscar la plataforma ideal. Debe elegirse la que más se adapte a las necesidades y presupuesto de la campaña. La personalización que puede conseguirse con la utilización de aplicaciones de envío de emails es muy alta, ya que muchas de ellas permiten filtrar y segmentar los datos para llegar exclusivamente a un público objetivo. Esto permite enviar comunicados en función del sexo, edad, ubicación, fecha de nacimiento…, así como de resultados estadísticos obtenidos en envíos anteriores.

• Crear mensajes creativos y originales. A la hora de montar la newsletter hay que prestar atención a cuatro aspectos fundamentales: plantilla, titulares, contenido y llamada a la acción. No abusar de las imágenes ni de textos largos, contenido simple, sencillo y directo, titulares que generen interés y que ofrezcan promesas realistas, textos con un comienzo ingenioso, llamadas a la acción persuasivas, convincentes y con una presentación llamativa, utilizar de forma adecuada los colores corporativos, etc., son algunas de las directrices más aconsejables.

No hay que olvidar tampoco identificar en la cabecera el logo de la empresa, incluir botones sociales (Facebook, Twitter, Instagram…), datos de contacto, link a la página y dar la opción de darse de baja. Además, antes de enviar la newsletter final conviene realizar pruebas para que todo se vea correctamente.

• Alcanzar nuevos clientes. Aunque la campaña ya esté en marcha, nunca se debe dejar de lado la posibilidad de obtener nuevos registros. En este caso, los formularios juegan un papel muy importante: puede optarse por el formulario común (e-mail), el estándar (nombre, apellidos y correo electrónico) o uno más profesional (nombre, apellidos, correo, empresa, país, sexo…). La estrategia elegida para conseguir nuevos suscriptores será lo más importante: widgets y plugins, pop-up, promoción en redes sociales, ofertas especiales para suscriptores, contenidos descargables, juegos, concursos, publicaciones del blog…

Además, existe la posibilidad de comprar bases de datos con el fin de incrementar el tráfico en la web. No obstante, hay que asegurarse de que existe consentimiento legal de cesión de datos por parte de los usuarios.

• Analizar de inmediato las acciones. Una de las grandes ventajas de este tipo de acciones es que permite monitorizar y medir las acciones rápidamente. En este caso, hay que prestar especial atención a los siguientes indicadores: CTR, tasa de clics en el mensaje; CTOR, tasa de clics sobre los enlaces de los emails (esto ayudará a conocer los intereses de los receptores); Open Rate, tasa de apertura de correos respecto a los enviados (lo ideal es que supere el 20%); Delivery Rate, emails que llegan a las bandejas de entrada; Conversion Rate, porcentaje de conversión de usuarios en suscripciones, compras…; Unsuscribe Rate (usuarios que se dan de baja) y Viral Rate (porcentaje de usuarios que han reenviado el correo a otros contactos). Con estos datos podrá modificarse la campaña en función de si se han cumplido los objetivos o no.