No busques ideas, identifica tus propios problemas

Problemas
Si estás esperando a que la inspiración te regale la idea perfecta para emprender, lo que puede pasar es que nunca arranques.

Por: Andrés Barreto*

Quiero desmentir un concepto, repetido hasta el cansancio en el mundo del emprendimiento, que dice que para crear una gran empresa se requiere una gran idea. Si estás esperando a que la inspiración te regale la idea perfecta para emprender, lo que puede pasar es que nunca arranques. Y es que las empresas que nacen de problemas que vive el propio emprendedor tienen una tasa de supervivencia más alta que aquellas que nacen de un estudio de mercado, una tendencia o un modelo de negocio trasplantado y maquillado para el mercado local.

Arrancar con un problema propio te da dos ventajas: la primera es que ahorras tiempo y dinero en investigaciones y conjeturas, y la segunda es que emprender es extraordinariamente difícil y requiere enormes cantidades de motivación.

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Pero ¿cómo identificar un problema propio? No es fácil identificar un problema entre tantos, porque, como humanos que somos, tenemos la capacidad de acostumbrarnos al status quo. Un método que me gusta recomendar requiere sentarse a escribir con un cronómetro, y en cinco minutos hacer una lista de problemas. Ni soluciones ni conceptos de mercado, sólo problemas que te cuesten dinero, esfuerzos o frustraciones. En esos cinco minutos deberás encontrar como mínimo 20 cosas que necesitan soluciones.

No pienses en términos de “necesito una aplicación que envíe voz, fotos y texto” sino en cosas como “llamar a mi familia en otro país es costoso y engorroso”.

La idea del ejercicio es enfocarte y que no te distraigas con posibles respuestas. No pienses en términos de “necesito una aplicación que envíe voz, fotos y texto” sino en cosas como “llamar a mi familia en otro país es costoso y engorroso”.

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Una vez que tengas tu lista, le aplicaremos dos filtros:

1. ¿Pagarías por una solución a ese problema?

2. ¿Estás dispuesto a trabajar 10 años para solucionar ese problema, incluso si al final terminas quebrado y sin nada? ¿Consideras que resolver este problema valdrá la pena, incluso si tu empresa falla?

Si tu respuesta es ‘No’ a cualquiera de las preguntas es muy posible, entonces, que no sea la indicada. O que no estés listo para emprender. La inmensa mayoría de los negocios que fracasan, lo hacen porque el emprendedor se dio por vencido.

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Ten en cuenta que la primera versión del producto no necesita servirle a cientos de usuarios, sólo necesita servirte a ti, y con mucha suerte, a dos personas más. Lograr esto no va a ser complicado si es que partes de un problema propio. Es un problema al que le buscarás solución (exista o no) y al final terminarás con una sonrisa sin importar el resultado.

Es por eso que el enfoque debe cambiar: No busques ideas, busca problemas.

*Es inversionista y emprendedor, fundador de Socialatom Group, Grooveshark, Onswipe así como de PulsoSocial.