‘Rebranding’: La oportunidad de crecer y apostar a más

Rebranding
Implementar un cambio en la identidad a través de nuevas ideas es una tarea necesaria cuando buscamos crecer. Abrirse a averiguar qué reaprovechar y qué eliminar en esta transformación, es la clave de cualquier empresa para alcanzar los mejores resultados.

Por: Agostina Pagano, Jefa de Identidad Corporativa Apex America

Permitirse dudar, cuestionar y hasta discernir con lo establecido. Así podríamos definir las acciones de rebranding, uno de los motores más utilizados en el último tiempo para potenciar el desarrollo de las empresas. Es que a veces lo conocido nos perjudica, pero también animarse a dar el salto es una de las decisiones más complicadas que puede tener una compañía: renovar la marca, refrescar la imagen, adaptarse a los nuevos tiempos y a la evolución natural del negocio.

Maneras de llevarlo a cabo hay varias y dependen del objetivo que se persiga, ya sea buscando una adaptación de la marca a la evolución de los gustos de los públicos de interés, las tendencias en materia de gestión, o hasta un cambio de rumbo en la imagen corporativa. Pero hay otros casos en los que se producen de una forma casi natural. En Apex America desde hace tiempo desarrollamos acciones para construir nuestra cultura, es decir, creamos acciones transversales, que atraviesan a todas las áreas y todos los integrantes de la compañía, sin distinciones de puestos ni tareas. Luego de años desarrollando e implementando estas tareas como marca de identidad, tomamos conciencia de que nuestra cultura nos diferencia, y que había llegado el momento de definirla.

(Lee: De Bunny Inc. a Torre: Siete lecciones del ‘rebranding’ en la compañía de Alex Torrenegra)

Repensarse necesita apoyo, mucho apoyo. Esto significa que los ejecutivos no deberían afrontar este proceso de manera aislada, dentro de una cúpula que los abstraiga del resto del mundo. Al contrario de esto, es importante que tenga todo el apoyo cercano posible. Por ello, es bueno contar con quienes ya formen parte del núcleo de la compañía, a fin de conocer su opinión y sus puntos de vista; el proceso de transformación se puede beneficiar mucho de lo que aporten estos colaboradores y ellos así se sentirán parte de estas acciones. En nuestro caso, por ejemplo, siempre supimos que la razón de ser nuestra es conformar un equipo de personas que quieran dejar el mundo mejor de cómo lo encontraron, mediante la entrega de valor agregado a los clientes y calidad de los servicios que les prestamos, brindando a todos los colaboradores un espacio de realización profesional y humana, formando así verdaderos lazos de cercanía. Repensarnos nos permitió que hoy seamos muchos más cercanos entre nosotros y con nuestros clientes. Por eso, es necesario que las empresas comprendan que detrás de una palabra que puede sonar superficial o una mera lavada de cara, como “rebranding”, hay un trabajo muy profundo y necesario para el mundo de los negocios en general, que consiste en repensarse, reevaluarse y, en definitiva, identificarse con lo que realmente son, porque todos evolucionamos con el pasar del tiempo y las empresas no son la excepción.

Autoescanearse, y volver a presentarse al mundo con la nueva identidad que refleje aquello que hoy somos de verdad es una necesidad indiscutible, no sólo por quienes trabajan en la compañía sino también por los clientes: todos merecen saber con quién están trabajando, en dónde están depositando su confianza y la mejor manera de saberlo es ofreciendo una carta de presentación transparente. En pocas palabras, en un mundo en el que el cambio es constante y debemos adaptar el negocio a las nuevas necesidades y hábitos que surgen, adaptarse a estas transformaciones es necesario pero no suficiente: también hay que reflejarlo en nuestra manera de presentarnos ante los ojos de los demás.