¿Qué pasó con la regulación para Uber en Ciudad de México?

Paseo de la Reforma - Ciudad de México
La capital mexicana se convirtió el año pasado en la primera urbe de América Latina en regular los servicios de transporte como Uber.

La capital mexicana se convirtió el año pasado en la primera urbe de América Latina en regular los servicios de transporte como Uber, pero casi un año después el gobierno de la ciudad aún no ha creado un fideicomiso al que la firma prometió hacer aportes para igualar las condiciones con los taxis locales.

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Cuando Uber desplegó sus servicios en la vasta capital mexicana en 2013, miles de enfurecidos taxistas protestaron en contra de la aplicación que conecta a conductores privados con clientes, alegando que quedaban en desventaja al estar sujetos a más impuestos y a reglas más estrictas.

En un intento por acabar con la disputa, las autoridades firmaron en julio de 2015 un acuerdo con Uber y competidores, como Cabify, que incluía la creación de un registro de sus unidades y un fondo que recibiría el 1.5% del ingreso por cada viaje, destinado a mejorar las condiciones del sector.

Pero nunca se especificó cómo se implementaría y casi un año después del anuncio las autoridades de la ciudad de cerca de nueve millones de habitantes aún no terminan de constituir el registro y el fideicomiso que recibiría el dinero tampoco opera, revelaron solicitudes de información pública hechas por Reuters.

“A esta fecha, la creación del Fondo para el Taxi, la Movilidad y el Peatón se encuentra pendiente de creación”, dijo la Secretaría de Movilidad (transporte) de Ciudad de México en una respuesta a través del instituto local de transparencia. Autoridades de las secretarías de Movilidad y de Finanzas de la capital no tienen registro de las sesiones que hasta ahora debería haber sostenido el Comité Técnico del fideicomiso, ni sobre sus integrantes, quienes deberían sentar las bases para la recaudación de recursos, cuyo destino también es incierto. “Hemos preguntado y no nos han dicho”, comentó Daniel Medina, portavoz de Taxistas Organizados de la Ciudad de México, quien participó en el debate para regular los servicios de las aplicaciones.

“Ni siquiera tenemos claro aún en qué rubros se van a aplicar (los fondos)”, añadió Medina que dice representar a unos 20,000 taxistas de los casi 140,000 registrados en la capital.

Uber, con sede en San Francisco y líder en México, y la española Cabify, declinaron dar cifras sobre el monto que deberían haber aportado hasta ahora al fideicomiso y expertos del sector dijeron que era complicado calcularlas porque las firmas son privadas. Ambas se negaron a dar sus números de unidades y conductores en la capital.

Pero Medina afirmó que su organización calcula que los aportes deberían rondar a la fecha unos MXN$45 millones (US$2.4 millones).

Sin reglas, sin consecuencias

Y pese a que aún las reglas no se están ejecutando y puede que ello se prolongue por más tiempo, no implica que Uber y Cabify sean obligadas a dejar de operar en la ciudad.

La Secretaría de Movilidad dijo a través de una solicitud de información que aún trabaja en los “mecanismos tecnológicos” del registro para llevar un control de las unidades de las firmas.

Uber, que opera en 14 ciudades en México, ha dicho que cuenta con 39,000 conductores afiliados en todo el país y que la Ciudad de México es su principal mercado en América Latina.

Su director local de comunicación, Luis de Uriarte, dijo vía WhatsApp que “se están afinando los detalles del convenio con la Secretaría de Finanzas. En cuanto esté listo haremos la aportación correspondiente”. Funcionarios de la Secretaría de Finanzas declinaron comentar sobre el fondo y remitieron preguntas adicionales a la Secretaría de Movilidad, que a su vez dijo que la otra dependencia es la encargada de su constitución.

El jefe de Movilidad de la ciudad, Héctor Serrano, dijo en marzo al diario local Milenio que hasta entonces se habían contabilizado 8,000 vehículos de las dos aplicaciones y que ese mismo mes el fondo estaría comenzando a recibir recursos. Sin embargo, la Secretaría de Movilidad dijo a través del instituto de transparencia que hasta junio no había registros de depósitos recibidos por el fideicomiso. Reuters

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