Internet de las Cosas: El futuro sistema nervioso digital

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La interacción entre sensores, conectividad, personas y procesos genera nuevos tipos de aplicaciones y servicios inteligentes, según un análisis de Harbor Research.

El Internet de las cosas (IoT, por sus siglas en inglés) es un conjunto de tecnologías que permiten que objetos de la vida cotidiana fabricados con sensores inteligentes se conecten y transmitan información entre sí y con las redes a través de Internet, con el objetivo de brindar una mejor experiencia al usuario y brindar información valiosa.

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Para distintos fabricantes y desarrolladores de tecnología se trata de la siguiente revolución industrial; se prevé que el IoT represente 50% del volumen de todos los datos de la red para 2025, según información de Huawei.

De acuerdo con una investigación de Harbor Research, el Internet de las cosas se caracteriza por construir un sistema nervioso digital, ya que los sensores pueden emplearse para la localización de datos a través del sistema GPS, medir temperaturas o los cambios de presión, entre muchas otras aplicaciones. Por ejemplo, el sentido de la vista se traduce en el empleo de cámaras, y los micrófonos se convierten en oídos.

La conectividad es uno de los elementos esenciales del IoT. Cualquiera de las tecnologías para acceder a Internet debe ser óptima, pues una mala conexión impide que los objetos inteligentes lleven a cabo su función.

El Internet de las cosas también es impulsado por personas y procesos, los cuales pueden ser combinados en sistemas bidireccionales que integran datos, individuos, procesos y sistemas para una mejor toma de decisiones.

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La interacción entre sensores, conectividad, personas y procesos genera nuevos tipos de aplicaciones y servicios inteligentes, indica el análisis de Harbor Research. Por ejemplo, un termostato inteligente garantiza el ahorro de recursos energéticos y dinero en las facturas de calefacción mediante la adaptación de sus patrones de uso y con la función de bajar la temperatura cuando el usuario se encuentra fuera de casa.

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La eficiencia de estas aplicaciones ha logrado un rápido avance en su desarrollo, principalmente para las destinadas al consumo en el hogar, transporte, cuerpo-salud, edificios y ciudades. Asimismo, los dispositivos y los servicios conectados crean aplicaciones compuestas dentro de sus propias verticales y en todas las industrias, lo que se traduce en un incremento en el mercado IoT.

De acuerdo con Harbor Research, para 2020 existirán 8 mil millones de dispositivos conectados, de los cuales 3 mil 745.71 millones serán de consumo en el hogar, mil 726.59 millones para edificios (infraestructura), mil 524.70 millones a ciudades (industria), 392.72 millones a movilidad en el transporte y 360.03 millones destinados a cuerpo-salud. Esta cifra contrasta con otras estimaciones de la industria, como los 50 mil millones de dispositivos conectados, según Cisco.

Por otra parte, el IoT genera oportunidades de ingresos en todas las industrias verticales, conforme el desarrollo de aplicaciones va avanzando.

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