Movilidad y nube: El “mundo sin oficinas” de la generación móvil

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Impulsados por los millennials, los cambios en el mundo del trabajo se aceleran de la mano de la movilidad, que impone nuevas nociones de productividad y entornos acordes a los hábitos de una generación hiperconectada.

Por: Silvina Moschini, CEO y Founder de Yandiki, Creative Talent in the Cloud

El mundo se ha vuelto móvil. Las calles de las grandes ciudades están repletas de hombres y mujeres que se desplazan con sus dispositivos, llevando consigo gigabytes de entretenimiento (fotos, canciones, etc.) pero también de trabajo (documentos, planillas de cálculo, etc). El smartphone se ha vuelto esencial: muchas tareas antes asociadas exclusivamente al “escritorio” -desde responder e-mails hasta editar documentos compartidos en la nube- ahora empiezan y terminan en él.

(Lea: La movilidad es hoy la nueva Internet (y hay que moverse))

Ya veníamos observando esta tendencia al trabajo flexible, con la consolidación de políticas corporativas como el  <BYOD> (Bring-your-own-device) y el crecimiento de la conectividad en todo momento y lugar, pero ahora estamos frente a un escenario radicalmente distinto; ahora la movilidad es una forma de vida para las nuevas generaciones”, señala Roberto Ricossa, channel & marketing director de Aruba para América Latina. Precisamente el impacto definitivo que tendrá este nuevo lifestyle en el futuro del trabajo ha sido uno de los temas centrales de Atmosphere, el evento que Aruba Networks (parte de Hewlett Packard Enterprises) desarrolló en Las Vegas a principios de marzo.

Pero las claves de esta transición acelerada no están exactamente en los dispositivos sino en la generación que, a través de ellos, está rediseñando su rutina. El pulso y la intensidad del fenómeno, por cierto, han quedado muy bien plasmados en el Gen Mobile Report, una investigación que se muestra que los nuevos parámetros de los llamados “millennials” desbordan lo meramente tecnológico

Conectados, pero a su manera

Si tomamos a este reporte como “carta de presentación” de la Generación Y, saltan a la vista al menos tres ideas fundamentales: libertad horaria (el 45% afirma ser más eficiente por fuera de la tradicional franja horaria de 9am y 5pm), valoración de los momentos de desconexión (un 63% los considera valiosos) y una percepción propia acerca del rol de los dispositivos móviles en relación al trabajo (el 64% los ve como aliados fundamentales para su productividad).  

Del “otro lado”, mientras tanto, no son pocos los ejecutivos que se inquietan frente a los comportamientos de esta generación emergente, especialmente a la hora de capitalizar de la mejor manera estas nuevas concepciones sobre productividad y trabajo. “Para las empresas todo esto implica revisar los enfoques tradicionales sobre el trabajo en equipo, sobre la forma de hacer negocios e incluso sobre sus propios empleados”, destaca Dominic Orr, presidente y CEO de Aruba Networks desde 2006. “Desde nuestro lugar, el mayor reto es proveer soluciones corporativas acordes a cuatro grandes claves: el lugar de trabajo digital, los datacenters ágiles, infraestructuras adaptables y desde luego, una mentalidad ‘móvil’”, concluye Orr.

Mucho más que smartphones

Mientras que este nuevo esquema productivo termina de configurarse, queda claro que la movilidad va mucho más del concepto tradicional de trabajo remoto y se perfila como un nuevo paradigma que redefinirá significativamente los roles y funciones al interior de cada compañía.

“Los líderes de IT deberían verse a sí mismos como facilitadores de negocios y no sólo como los guardianes de la información y de las redes”, ilustra Rose de Fremery. La analista aboga por un concepto amplio de “cultura de la movilidad”, subrayando el nuevo papel que cumplirán los wearables y la ascendente Internet of Things (IoT). Fremery señala también que las oportunidades para mejorar la productividad deben buscarse en ese flujo de tareas que pasa de un dispositivo a otro, es decir, en uno de los típicos “comportamientos millennials”.

Pero estos hábitos de la generación Y son sólo la parte visible de una renovación profunda en la forma de concebir al trabajo. Mientras asoma el “mundo sin oficinas” y la cultura de la movilidad comienza a impregnar el día a día de millones de personas, se cristaliza la demanda de infraestructuras inteligentes que puedan sostener el cambio. “El desafío es generar entornos digitales altamente colaborativos”, sintetiza Roberto Riccosa. “Y eso implica, simultáneamente, brindar agilidad, seguridad y herramientas en la nube que inspiren a las nuevas generaciones a trabajar con creatividad, fluidez y, sobre todo, bajo sus propios códigos”.

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