10 consideraciones útiles para convertirte en el vocero líder de tu marca o startup

Frank Underwood
No hay una fórmula para lograrlo, pero hay algo seguro: para convertirse en un vocero líder no se improvisa.

Por: Redacción Partner Comunicación

Uno de los secretos mejor guardados en el mundo corporativo y público, es que, comunicar de manera apropiada hace la diferencia entre lo que es simplemente un buen vocero y lo que puede llevarlo a convertirse en un vocero líder, capaz de generar cambios.

Con frecuencia, algunos portavoces minimizan la labor de comunicar. Se concentran solo en la importancia de sus negocios y anuncios y descuidan dos aspectos cruciales: la capacidad de atraer e inspirar confianza. Estos aspectos se construyen a partir de tener ideas interesantes (y viables), pasión genuina y por supuesto, comunicarlas efectivamente.

Claramente, el discurso y accionar del spokeperson debe estar respaldado por una acertada estrategia de comunicación. Sin ella, el éxito de sus emprendimientos y su propia reputación pueden verse afectados.

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¿Cómo convertirse en un vocero líder?

No hay una fórmula para lograrlo, pero hay algo seguro: para convertirse en un vocero líder no se improvisa.

Aquí algunas consideraciones útiles para practicar los primeros pasos:

1. Todo empieza con una buena historia (basada en hechos reales): Sin mensaje que articule el origen de una marca y demuestre su razón de ser es imposible comenzar a comunicar con el pie derecho.

2. Práctica en la ejecución: Pero el trabajo no termina allí. Se requiere un objetivo de comunicación, una clara identificación de las audiencias, creatividad y eficacia en la ejecución y sobre todo mucha práctica. Ponerse a prueba y verificar la coherencia de la historia, renunciar a ideas “platónicas” y sustentarse en las reales y comprobables. ¿Cómo surgimos? ¿para qué estamos? Deberían ser dos de las preguntas principales a responder siempre y no contradecirse en el tiempo, sin descuidar el aporte que la marca hace y hará a su público y entorno.

3. Poner en valor: Lo que quieras comunicar debe ser relevante y pertinente para tu audiencia. Asegúrate de que tenga sentido y valor para los que lo van a escuchar o leer. Conoce siempre muy bien a tu público: su perfil, intereses y expectativas. Si es un público general encuentra un discurso apto para todos y mantente flexible para ajustar el intercambio.

4. Sé tú mismo. Encuentra tu estilo personal, tu voz única y sé auténtico. Si buscas ser otro, no podrás sostenerlo en el tiempo o en algún momento se notará. En este contexto, nunca descuides la cultura de la compañía a la cual representas.

5. Sé simple: No se trata de una competencia a ganar, no hace falta demostrar conocimiento experto. Lo importante es hacerse comprender. Complejizar la comunicación puede traer más errores de interpretaciones que aciertos. Utiliza analogías, metáforas y ejemplos, siempre facilitan el entendimiento.

6. Demuestra tus emociones: Sin exagerar, demostrar lo emocional genera credibilidad, motiva e inspira. No abuses del recurso, utilízalo de manera natural y siempre que el ámbito lo permita.

7. Presenta de manera breve y útil: Así se trate de presentaciones escritas, orales y/o audiovisuales no sobrecargues a la audiencia de información. Selecciona lo más importante y piensa siempre en lo que puede resultar de interés para los otros.  Sé creativo en los recursos que propones. Además evita el “auto-bombo”: habla de ti y su marca, lo justo y necesario. Comparte lo relevante y útil.

8. Usa el sentido común: en todos los casos, aplica el sentido común y los buenos modales.

Convencer, generar credibilidad y lograr cambios, no son objetivos sencillos de lograr. Encuentra dentro de tu naturalidad y fortalezas el camino adecuado para alcanzarlos y por supuesto, practica. Ser un líder, requiere entrenamiento.

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