Expertos latinoamericanos y las razones por las que es más costoso no validar tu startup

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Sabes que tu idea es genial, has recibido apoyos y mientras el producto salga más temprano al mercado, mejor. Entonces, ¿por qué validar?

Si tienes dudas sobre si tu startup debe invertir tiempo y dinero en una validación, estos expertos te recuerdan por qué es más costoso no hacerla.

(Lea: ¿Cómo validar tu idea de producto?)

No tienes dudas: sabes que tu idea es genial, has recibido apoyos convincentes para el proyecto de tu startup y sientes que el “tiempo” es un factor esencial: mientras más temprano salga al mercado, mejor.

Entonces, ¿por qué validar? Juan López Salaberry, socio de 500Startups (México); Sylvia Chebi, CEO de ThalesLab (Uruguay); Gustavo Reyes, VP Director de Wayra (Venezuela); y Jimena Pardo, cofundadora de Carrot (México), explicaron en hangout para Startup Grind y el BID por qué tú y tus emprendimientos no deben ni pensar en dejar de hacerlo.

“La diferencia dramática de los tiempos recientes es que solo recién comenzamos a construir después de haber interactuado con quien consideramos el ´cliente ideal´. Muchas veces podemos hasta vender sin haber hecho aún el producto y, de alguna forma, ahí estamos validando que existe una necesidad y que podemos generar algo que resuelva el problema”, señaló López Salaberry, al ser consultado sobre esta experiencia.

Destacó que en 500 Mexico City, prácticamente, no reciben a nadie que no haya interactuado con el mercado y, de preferencia, realizado ventas sobre un producto inicial, aunque sea solo un prototipo.

Bueno, bonito y pago

Silvia Chebi subrayó la importancia de establecer que la tuya es una idea, un producto, un proyecto por el que “alguien quiere pagar”.

“Básicamente, validamos dos cosas: que el producto que la startup va a generar o está generando sea relevante para el usuario y, segundo, que haya alguien dispuesto a pagar. Muchas veces, el usuario es uno pero el cliente que termina pagando es otro y hay que distinguir quién es quién para poder consolidar las siguientes etapas”, explicó.

Aseguró, además, que uno de los principios que intenta establecer Thales Lab con los emprendedores es que validar no es una práctica del ´begining´ sino algo permanente de cualquier empresa, sea o no una startup.

Estar seguros

Por su parte, Jimena Pardo recordó que, para ella y su socio en Carrot, la prueba beta fue fundamental no sólo para resolver sus dudas y precisar –exactamente– quién era su cliente sino, además, para avanzar en la consecución de fondos luego de realizar una segunda validación: la tecnológica.

“Dependiendo de qué tan caro podía ser este desarrollo tecnológico, qué tanto lo podríamos cubrir y qué tanto las redes de telecomunicaciones nos permitirían que la experiencia fuera tan buena como en otros países”, explicó Pardo.

Destacó que, al validar con la prueba beta esos elementos, pudieron preparar muy fácilmente una propuesta para sus inversores que, por cierto, la misma prueba les había sugerido.

“Definitivamente, sin esa prueba Beta, nos hubiese sido imposible levantar la cantidad de dinero que queríamos para poder hacer el lanzamiento oficial con la cantidad de automóviles suficientes para que fuera un servicio real y un servicio robusto para nuestra ciudad”, concluyó.

Ganar tiempo, ahorrar esfuerzos

En lo que a Wayra se refiere, Gustavo Reyes recordó que el programa de su aceleradora requiere del cumplimiento de pasos que validan la idea, el plan, el equipo de trabajo, etc. y que “a medida que ellos van avanzando, nosotros vamos entregando el capital comprometido cómo incentivo”.

“Si no han validado, se les hace muy difícil seguir adelante en el proceso de aceleración porque, muchas veces, lo que sucede es que terminan la aceleración, el emprendedor piensa que ha validado, y resulta que no es así. Eso supondrá, a la vuelta dde poco tiempo, que tendrán que re-trabajar y re-invertir”, explicó.

De allí que estos cuatro analistas recomienden a los emprendedores realizar la validación lo más temprano posible pues permitirá ahorrar tiempo, dinero y errores en la evolución de su empresa que, en algún momento, tiene que abandonar la condición de startup “y transformarse en una gran empresa”, como recordó Reyes. Factory Pyme