Desde Chile llega SULI, la ‘lámpara’ solar que democratiza el acceso a la energía

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SULI Lab es una startup tecnológica con un enorme enfoque social que ha lanzado un campaña de crowdfunding en Indiegogo para llevar luz a Haití.

Parece un nanosatélite, una pieza caída desde la Estación Espacial Internacional o un extraño sensor de una planta nuclear…nada de eso. Lo que ves es SULI, un dispositivo solar que genera luz por sí mismo y que se adapta a tus necesidades de iluminación. Dicho de otra forma: una innovadora ‘lamparilla’ solar con múltiples usos.

“Detrás de SULI hay varios tipos de impacto. Para mi el primero y el más importante es la democratización de la energía y su impacto social”, dice Maca Pola, socia fundadora de SULI Lab. “No solo para aquellas personas que no tienen acceso a ella, sino el impacto de que todos podríamos tener, a muy bajo costo, un módulo de energía solar, que en el futuro puede ser de muchas otras fuentes de energía, y que permite iluminarnos y quizás cuantos otros usos cubrir”.

Este 2015 es el Año Internacional de la Luz. Algo que damos por sentado al solo hacer clic en el interruptor: la luz. Lamentablemente millones de personas en el mundo no tienen acceso a luz artificial, otros tantos más no tienen acceso a alimentos. La luz no se come, dirá alguno, pero contar con acceso a luz artificial y salir de la oscuridad, es un logro que solo se valora cuando se está en la penumbra, en la sombra, en la marginalidad de no contar con una simple bombilla. Este Año Internacional de la Luz busca generar consciencia de la significancia de salir de la oscuridad y de la importancia de la luz en la calidad de vida de las familias y comunidades.

SULI Lab, empresa social chilena, nace con un objetivo: entregar soluciones integrales y sustentables a través de la luz solar. Y lo está logrando, puesto que hace un par de semanas lanzó al mundo, a través de Indiegogo, su ‘sol en la mano’, la lamparilla solar multiuso llamada SULI, la cual ya está dando de qué hablar.

La luz en toda su magnitud es la fuente de inspiración detrás de esta interesante propuesta desarrollada por la arquitecta Ximena Muñoz, socia de Luxia Lighting; el ingeniero comercial Cristián O´ryan, experto en liderazgo y trabajo con ONG´s; el publicista Matias Casanova, socio fundador de Raya, Inflamable y RayaLab; y la diseñadora Macarena Pola, co fundadora de Micrológica Innovación y Santiago Maker Space.

SULI ilumina Haití

SULI Lab es una startup tecnológica, pero con un enorme enfoque social, de eso no cabe duda.

Su entrada en Haití, en un esfuerzo conjunto con América Solidaria, es una prueba de ello. En la comunidad de Boutin, donde actualmente se lleva a cabo el proyecto WASH, que busca proveer agua potable para combatir las altas tasas de cólera que afectan al área de carácter rural donde hoy viven cerca de 3.500 personas, pretende llegar SULI a solucionar las penumbras y penurias de la pobreza extrema.

“Lo más relevante de esta alianza es que podemos llevar luz a aquellas comunidades vulnerables de Haití, donde estamos trabajando, donde no hay acceso a luz eléctrica, lo que tiene un alto impacto en la vida de esas familias”, dice Magdalena Simonetti, Directora Ejecutiva América Solidaria Chile. “Desde América Solidaria creemos firmemente que la solidaridad se puede globalizar y que puede traspasar las fronteras y la alianza con Suli nos hace mucho sentido”.

SULI pretende solucionar esta problemática. ¿Cómo? Para construir las primeras 500 SULI Lamp, la empresa en conjunto con la plataforma de crowdfounding Indiegogo, lanzaron una campaña con el fin de recaudar fondos para llevar luz a Haití.

Múltiples usos

“Veo un gran producto en la SULI, es un dispositivo increíble con una gran versatilidad de usos, que ayuda a la gente a ser más sustentable en sus diferentes estilos de vida y en lo que decidan hacer”, dice Anastasiya Litvinova, Directora de Agora Partnerships en Chile, organización que está apoyando a SULI en su llegada a Haití. “La SULI se puede usar para iluminar un jardín, una habitación, en actividades al aire libre, adosados a bicicletas, cascos, entre otros muchos usos, y esperamos que con la campaña de crowdfunding pueda crecer”.

Suli Lamp necesita ocho horas de exposición a la luz solar para que se cargue completamente, permitiendo usarla por hasta 50 horas durante la noche.

Tal como dice Anastasiya, la SULI, además de entregar luz a zonas carentes de este vital recurso, es un dispositivo creado para ser adaptado y utilizado en diferentes situaciones. Incluso se puede adosar a una botella de plástico, a ventanas, a cascos, a antorchas de jardín, puedes iluminar tu tienda de campaña o hacer un singular paisajismo luminoso.


“Creo que cuando uno tiene un producto electrónico como la Suli, que requiere de una carcasa de plástico, que tiene conectores internos, que es un producto en sí mismo, ya permite una primera etapa en donde no es necesario entrar al producto para poder ‘customizarlo’ y desarrollarlo”, dice Pola. “En mi perspectiva creo cada día menos en las patentes cerradas y en la propiedad sobre los objetos físicos y sí creo que si logramos masificar este producto estaremos pensando y preguntando a las personas, cómo hackeamos una Suli, o cómo entramos a desarrollar nuevas aplicaciones. Por eso el crowdfunding es importante, porque para mi la creación es también co-creación, tenemos que confiar en las personas, en los usuarios y en el público objetivo y las personas que usarán estas luminarias, que también puedan proponer y co-crear junto a nosotros en el futuro”.

SULI hace parte de la cartera de startups de Chrysalis.