Cinco formas equivocadas de buscar el éxito

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No sólo apresurarse a la hora de prejuzgar una idea en ciernes es un elemento nocivo para la concreción de metas.

Existe un gran obstáculo a la hora de plantearse metas en los negocios o en la vida en general, y es preguntarse anticipada y ansiosamente si la idea o el objetivo propuesto va a tener éxito.

Esta pregunta trazada de una forma incorrecta suele generar resultados directamente opuestos a los esperados; ya que alcanzar el éxito, es decir un resultado positivo de nuestros planes, depende de una sucesión de acciones tomadas con resiliencia, inteligencia, y un arduo trabajo emocional y preparación profesional.

Por tal motivo, comenzar a pensar una idea y a continuación hipotetizar sobre el resultado de la misma, no es más que una mera distracción de la mente, que lo único que logrará es apagar el fuego de la innovación y la creación poniendo peros y objeciones en lugar de mejoras y soluciones.

Pero no sólo apresurarse a la hora de prejuzgar una idea en ciernes es un elemento nocivo para la concreción de metas. En el camino se presentan infinidad de situaciones y desvíos que atentan directa e indirectamente con la realización de nuestros proyectos.

1. Omitir que el factor mental juega un rol fundamental a la hora de triunfar

Generalmente se suele pensar que para conseguir el preciado éxito alcanza sólo con delimitar objetivos, reunir el capital necesario y erigirse como un experto en el campo que se pretenda trabajar. Lo cierto es que, como si todos estos aspectos no fueran los suficientemente difíciles, hay un elemento de mayor importancia aún. Este es el dominio y preparación de nuestra mente.

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La mente no entrenada opera de una forma convencional y pretende a toda costa eliminar la mayor cantidad de riesgos posibles. Vale decir que si una persona se encuentra dudando entre dejar su trabajo en relación de dependencia y armar con pasión y energía su propio startup, es muy posible que los argumentos mentales más sólidos se inclinen por mantenerse en la zona de confort.

Así, la mente empleará sus verdugos más confiables: “el miedo al fracaso”, “a la pérdida de estabilidad y dinero”, “al tiempo”, “a la competencia” y cuantos etcéteras más se requieran para sucumbir en la decisión de no tirarse de lleno en el terreno desconocido que es emprender y conseguir ser exitoso.

– La desvalorización propia
– La sobrevalorización ajena
– Los recuerdos de eventos con resultados adversos del pasado
– La postergación con argumentos demasiados débiles como “cuando tenga X edad”, “cuando viva solo”, “cuando me case”, “cuando cambie el país o la política”, no son otra cosa que trampas mentales que impiden el crecimiento y la victoria .

2. No analizar correctamente los fracasos anteriores

De los errores y los fracasos se aprende, es cierto. Pero también es verdad que hay que saber leer oportunamente cada error pasado para poder engrandecerse de la experiencia y seguir adelante con renovadas ideas y entusiasmo.

No por el simple hecho de ir de fracaso en fracaso se alcanza el éxito. Si esta premisa fuera verdadera, sería un hecho fáctico que todos alcancen sus aspiraciones y sueños.

Fracaso

No obstante la mayor parte de la humanidad fracasa cotidianamente, y es sólo una ínfima minoría quien logra triunfar en sus proyectos.

Michael Jordan tiene una frase célebre que ejemplifica perfectamente cómo se debe realmente aprender de los errores. “He fallado más de 9,000 tiros en mi carrera. He perdido casi 300 juegos. 26 veces han confiado en mí para hacer el tiro que ganaba el juego y lo fallé. He fallado una y otra vez, y otra vez en mi vida. Pero nunca me he dado por vencido. Y es por eso que he tenido éxito en la vida”.

Intentar, persistir, buscar caminos alternativos, no desmoronarse y entender la causa de los antiguos errores para corregirlos y evitarlos en un futuro son en definitiva los pilares en donde con hilos prácticamente invisibles se va construyendo el éxito.

3. Creer que triunfar es conseguir dinero, status social o reconocimiento

No existe nada más nocivo en el mundo que realizar una acción movilizado por los sentimientos equivocados.

Emociones como la necesidad de afirmación de los demás, envidia de los lujos o posición económica ajenas o la creencia que con sólo poseer dinero se logrará una vida plena y feliz atentan sigilosamente con las verdaderas oportunidades de ser exitoso.

Un plan de negocio, un emprendimiento, o un equipo de trabajo deben nacer del placer, de las ganas de superación y el amor por la actividades que se elija realizar.

14352730966_1bf8b77a59_bAfirmaciones como “Quiero triunfar para que todo el mundo sepa lo que valgo” o “Cuando tenga dinero voy a poder hacer lo quiera sin rendir cuentas a nadie y seré feliz”, son tan vacías de contenido sustancial como pocas las chances de triunfar.

Ahora bien, es posible que la rabia, ira, enojo o bronca sean una forma de llegar a una buena posición económica o tener “fama” y repercusión, pero si esa persona no está realizando una actividad que disfrute realmente, sólo se mueve por el afán de superar a otros y no a sí mismo, o siente que puede comprar la plenitud con dinero. ¿Se puede hablar realmente de éxito?

Éxito, en definitiva, es la armonía entre los diferentes planos de la existencia: el emocional, el familiar y el laboral, para que no sólo coexistan, sino que uno potencie al otro y de esa forma se logre la felicidad y el triunfo.

4. Concebir el mundo como estático

Somos de naturaleza cambiante. El agua, nuestros átomos, los pensamientos y absolutamente todo en la vida está en proceso continuo de mutación y cambio.

Los negocios no son la excepción. Es por eso que para triunfar es necesario adaptarse al cambio, pero se torna indispensable adelantarse y poder estar un paso adelante de ellos para crear nuevos productos o servicios, pensar ideas innovadoras y enfilarse hacia la cima.

5. Seguir una línea de pensamientos centrado en la lógica

¿Qué tienen en común personalidades como Einstein, Ghandi, Donald Trump, Henry Ford o Lionel Messi? Que todos ellos en su tiempo y en su ámbito pudieron romper el status quoFueron más allá de la norma y transgredieron los patrones de pensamientos convencionales.

Para alcanzar el éxito no existen claves rígidas ni una planilla que seguir, sólo hay que destacarse procurando siendo el mejor de una forma nunca antes vista. DonWeb