Estudio revela las áreas responsables de llevar la nueva forma de trabajar a las empresas

Workshifting
Una investigación de Unify revela que prácticas como el teletrabajo, las oficinas móviles y las conversaciones contextuales más allá del correo, ya son el estándar para los ‘nuevos trabajadores’.

Nuevos hábitos laborales están generando importantes cambios al interior de las organizaciones. Una investigación realizada por Unify, firma que provee soluciones de comunicaciones integradas para la mayoría de las empresas de Fortune Global 500, revela que para la mayoría de las compañías en el mundo la nueva forma de trabajar ya es una realidad, bien sea porque ya están implementando medidas para adaptarse a los nuevos entornos laborales o porque ya tienen en mente empezar a hacerlo en el corto tiempo.

(Lea: Diego Anesini de IDC Latinoamérica: “Las empresas deben dejar de temerle a la movilidad”)

Según Unify, el auge de los dispositivos móviles, la posibilidad de estar conectado todo el tiempo desde cualquier lugar, la conformación de equipos de trabajo cuyos integrantes están en diferentes ciudades o países y la generación de grandes cantidades de información a través de diferentes plataformas, son las principales tendencias que están impulsando los cambios en los entornos laborales.

Trabajadores que pasan más tiempo por fuera que en su propia oficina, que prefieren utilizar sus propios equipos en lugar de los que les asigna la empresa, que se conectan remotamente la mayor parte de su tiempo o que integran las redes sociales, los chats, servicios de mensajería, los correos, las llamadas o los videos para comunicarse con sus jefes, compañeros de trabajo o hasta clientes, son el nuevo estándar para los trabajadores, revela el estudio.

“Lo que se está descubriendo es que la nueva forma de trabajar ya es el modelo más utilizado por las organizaciones que buscan aumentar la productividad, administrar grandes talentos y generar ventajas competitivas”, dice  María Paula Romero, Gerente General de Unify. Romero agrega que “integrar en un nuevo nivel las comunicaciones que se dan actualmente en las organizaciones es la manera más fácil y eficiente que los directores están encontrando para adaptar sus entornos laborales a las nuevas condiciones y características requeridas”.

¿Quién debe llevar la nueva forma de trabajar a las empresas?

De acuerdo a lo establecido por Unify, si bien las empresas ya tienen claros los beneficios de incorporar la nueva forma de trabajar gestionando de manera diferente sus comunicaciones, aún hay confusión en torno a quién es el responsable de este cambio al interior de cada organización.

Romero explica que al tratarse de una solución que conlleva la adecuación de nuevas plataformas, dispositivos y software, los CTO o directores de tecnología creen que ellos deben ser los primeros involucrados; sin embargo, como la nueva forma de trabajar implica cambios en lo que se les ofrece y permite a los empleados, también recursos humanos dice sentirse responsable; y hay casos en los que los que están liderando la transformación son los CEO, gerentes o directores, dando directrices generales para que se adopte el nuevo modelo en toda la organización.

“Lo que hemos visto es que la decisión de quién lleva la nueva forma de trabajar a la empresa varía de acuerdo a las necesidades que se tengan”, precisa Romero. La representante de Unify pone el ejemplo de una compañía que ya tiene unas condiciones creadas para sus empleados, la cual seguramente requerirá que recursos humanos se involucre desde el comienzo pues implica cambiar los hábitos y establecer nuevas políticas laborales. Pero para el caso de una empresa en la que la mayoría de los empleados son nuevos y muchos de ellos pertenecientes a la Generación Y -que es la que más empuja los cambios-, lo que se requiere es que se faciliten las condiciones tecnológicas para que se habilite la nueva forma de trabajar.

Según Unify, más allá de quién impulse o lidere el cambio en las empresas, lo importante es que se tenga una conciencia generalizada de que el impacto es transversal a toda la organización y que la adaptación a la nueva manera de trabajar redundará en beneficios no solo para la empresa sino para la productividad y el manejo del tiempo de todos y cada uno de los empleados.