Usuarios exigen aplicaciones móviles mientras las empresas sucumben al estrés

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A pesar de sus beneficios, el efecto multiplicador móvil está generando una enorme presión desde la dirección de las diferentes áreas de negocio a los equipos de desarrollo e implementación.

La movilidad es un facilitador, pero también un enorme desafío para la mayoría de las empresas. “Los clientes quieren utilizar su smartphone o tablet para sus transacciones y las empresas se ven obligadas a adaptar sus funciones de negocio a este entorno. Una tarea que requiere tiempo, esfuerzo y dinero, y que no siempre ofrece los resultados esperados”, comenta Ricardo Montes, Director de Marketing de Micro Focus para Latinoamérica.

Según la Unión Internacional de Telecomunicaciones (UIT), el número de usuarios de dispositivos móviles en el mundo llegó a los 7 mil millones en 2014. Dispositivos que no sólo han transformado la forma en que las personas se comunican entre sí, sino que también han cambiado por completo la forma en que las empresas pueden comunicarse con sus clientes. Aquellas que ya se han adaptado han comprobado cómo la movilidad es una ventaja competitiva ya que estos dispositivos están siempre conectados y ofrecen una experiencia de usuario muy superior a la de una PC. Además, las empresas se han dado cuenta de que las comunicaciones móviles eficaces pueden reducir los costos, aumentar los ingresos, mejorar la satisfacción del cliente y, en última instancia, multiplicar los beneficios.

“Sin embargo, todos estos factores positivos se pueden volver en su contra si las cosas no se hacen correctamente”, indica Ricardo Montes.

A pesar de sus beneficios, el efecto multiplicador móvil está generando una enorme presión desde la dirección de las diferentes áreas de negocio a los equipos de desarrollo e implementación tradicionales que ahora deben ser capaces de asegurar una experiencia de usuario excepcional como elemento esencial para comprometer al usuario con estas nuevas aplicaciones.

Según Forrester, clientes más exigentes son los que impulsan este cambio de mentalidad móvil que incluye cuestiones como “la expectativa de qué puedo conseguir”, “lo que quiero en mi contexto inmediato” y “momentos de necesidad”. Hay más opciones que nunca y por lo tanto, expectativas más altas. “El cliente ha tomado el control –indica Montes- y las empresas deben ir tras él a través de los dispositivos que él elija y superar sus expectativas”.

Al crear sus aplicaciones móviles, las empresas tienen que asegurar su despliegue consistente en múltiples configuraciones de dispositivos, plataformas y navegadores, “de lo contrario pueden comprometer su reputación y perder clientes. Antes de lanzar la aplicación hay que asegurar que las aplicaciones móviles proporcionen un buen nivel de rendimiento y la capacidad de respuesta es la dimensión crítica de la experiencia del usuario. Debe funcionar de manera óptima en todas las plataformas y redes”.

La prueba

Si una empresa proporciona una aplicación que no cumple con las expectativas de los consumidores, es más que probable que acuda con otro proveedor. La prueba es más importante que nunca para asegurar excelentes experiencias de usuario.

La proliferación de dispositivos y aplicaciones móviles ha cambiado radicalmente el panorama del desarrollo. Cada día aparecen nuevas versiones de los navegadores móviles y nuevos dispositivos móviles. Las configuraciones posibles de navegador/dispositivo se multiplican a un ritmo exponencial y la complejidad alcanza niveles alarmantes.

“10 segundos es el límite para mantener la atención de un usuario en un sitio web”, señala Montes. Si los niveles de rendimiento son pobres y una aplicación no responde, los usuarios buscan rápidamente una alternativa. La competencia es feroz y los usuarios descartan fácilmente una marca y su lealtad si acceder a ella es una tarea tediosa.

Según Micro Focus, los desarrolladores y probadores de aplicaciones móviles necesitan un enfoque integrado y automatizado que tenga en cuenta la gran cantidad de sistemas operativos y dispositivos disponibles y gestionar la carga de trabajo generada por el efecto multiplicador móvil.

“Los costes se pueden reducir radicalmente mediante la transferencia de la carga de trabajo a la nube, que ofrece una infraestructura más flexible y dinámica. Se pude aprovechar el poder de la nube para probar la mayoría de los navegadores disponibles y para simular la experiencia del usuario en escenarios de la vida real a través de una gran variedad de plataformas y dispositivos móviles”Factory Pyme