¿Qué significa acelerar una startup?

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En gran parte, un proceso de aceleración es un MBA de corta duración y alto impacto.

Hay muchos términos que hoy en día parece que tomamos como algo conocido, quizás en gran medida por nuestra propia voluntad de hacer que algunas cosas sean simplemente la norma. Una de ellas, una de las estrellas de nuestra industria del capital emprendedor, es la de la “aceleradora”.

Cuenta la leyenda que las aceleradoras de empresas encuentran su origen en Silicon Valley, en el año 2005, la cuna de iconos de la industria y “meca” heredada para una gran parte de emprendedores a nivel global que sin haber estado allí ni tener una clara expectativa de lo que podría pasar cuando lleguen, consideran no pueden dejar este planeta sin pisarla.

Podemos decir que una aceleradora es un espacio en el cual empresas en etapa temprana acceden, por un tiempo limitado, a un entorno que les provee de las condiciones para generar en poco tiempo un crecimiento exponencial.

Entendiendo que las empresas pueden llegar a la aceleradora en distintas etapas podemos evidenciar ese crecimiento de distintas formas: conocimiento y evolución del modelo de negocios, sofisticación de los emprendedores, equipo, ventas o incluso a veces enfrentar la decisión de no continuar con sus actividades.

El proceso de aceleración es distinto para cada empresa ya que busca complementar cada uno de esos negocios con los recursos que necesite para incrementar sus posibilidades de éxito, minimizar sus fracasos (y el tiempo hacia ellos) y garantizar el aprendizaje.

La mayoría de las empresas que llegan a la aceleradora buscan probar una cosa: “product-market-fit”. Esto significa validar que su producto está resolviendo un problema real y que hay suficiente gente dispuesta a pagar por él. La forma mas clara de comunicar esto es a través de un claro entendimiento de nuestros canales de ventas, conocer cuánto cuesta adquirir un cliente (“CAC”, costo de adquisición de cliente) y saber que lo podemos hacer de manera rentable a través de la vida de este como cliente (“LTV”, lifetime value). Si logramos que esos números sean los esperados (CAC > LTT), no solo tenemos un negocio sino que también la formula para cómo, si seguimos inyectando capital en esos canales, podemos hacer de este un negocio cada vez más grande.

El proceso de aceleración nunca es igual para todas las empresas. La mayoría suele compartir algunas necesidades pero definitivamente cada una de ellas tiene necesidades específicas distintas.

En nuestra aceleradora de 500 Startups en la Ciudad de México, por ejemplo, asistimos a los emprendedores con elementos tan distintos como: Incorporación de la empresa y diseño de una estructura legal óptima, contabilidad, diseño y desarrollo de producto, estrategias de adquisición de clientes y plataformas -online y offline- para alcanzar clientes, adquisición de talento, planeación financiera, confección de materiales y documentos de inversión, levantamiento de capital y más. En cuanto a los aspectos más generales que definen al proceso de aceleración, podemos considerar tres principales áreas:

1. Inversión y acceso a capital: Las aceleradoras suelen invertir en estas compañías tomando participación en las empresas y principalmente alineando sus incentivos de manera directa con el éxito de los emprendedores. Además de la inversión inicial, los emprendedores acceden a una red de inversionistas a la que podrán exponer su negocio y quienes pueden convertirse en sus nuevos socios para llevar el negocio al próximo nivel. Las aceleradoras estimulan estos encuentros durante el proceso de aceleración para dar inicio temprano a estas relaciones pero además suelen concentrarlos en un evento de inversionistas que suele marcar el final del proceso de aceleración.

2. Red de mentores: Los emprendedores suelen acceder a una red de mentores que les permita asesorarse en todos los temas, generales y específicos, que tienen que ver con la evolución de su negocio. Estos mentores pueden ser desde otros emprendedores con más experiencia y/o éxitos anteriores como haber vendido sus compañías o generado negocios de alto impacto, especialistas en distintas áreas como ser abogados con experiencia en la industria, expertos en adquisición de clientes, diseñadores y desarrolladores altamente capacitados o incluso empresarios establecidos de distintas industrias.

3. Comunidad de emprendedores: Gran parte del conocimiento que los emprendedores incorporan se da de manera orgánica entre otros emprendedores que han tenido los mismos desafíos. Cuanto más grande es la comunidad y cuanto más tiempo puedan compartir los emprendedores en un mismo espacio, se generan entornos de mayor colaboración.

En gran parte, un proceso de aceleración es un MBA de corta duración y alto impacto.

Los beneficios son similares: relaciones, conocimiento y comunidad, pero mientras en el MBA tendríamos que estar pensando en endeudarnos, aquí el acelerado es quien recibe inversión: le pagan por aprender, haciendo.

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Acerca del autor

Juan Lopez Salaberry

Columnista invitado. Actualmente Partner de 500 Startups y liderando la aceleradora en la Ciudad de México. Tiene el privilegio de haber participado en el crecimiento de mas de 70 startups de Latam. No cree en las fronteras y dejó de creer en lo perfecto. En Twitter: @lopezsalaberry