Internet de las Cosas, un negocio de US$4.000 millones para América Latina

IoT
Para conocer la situación actual de la región, D-Link identificó las cinco tecnologías que más acercan a los latinoamericanos al Internet de las Cosas.

En los últimos años la conectividad se ha convertido en una de las soluciones que están transformando el día a día de las personas. Debido al fuerte crecimiento de Internet, las empresas, los gobiernos y las personas están empezando a prepararse para lo que está por llegar. En este punto es donde se origina el ‘Internet de las Cosas’, que ha permitido que los hogares y las grandes ciudades implementen herramientas para mejorar la calidad de vida de todo el mundo.

Tener hogares y ciudades más conectadas, son algunas de las posibilidades que ofrece el Internet de las Cosas. Esta tendencia, que empieza a ser una realidad en mercados más desarrollados, ha venido llegando poco a poco a la región latinoamericana. Según estimaciones hechas por la consultora IDC, al finalizar el 2014 cerca de 17,5 millones de nuevos dispositivos estarán conectados entre sí de manera autónoma.

La firma predice, según detalla el portal AETecno.com, que el Internet de las Cosas será una fuente de ingresos importante para la región convirtiéndose en un negocio de alrededor de US$4.000 millones con un crecimiento anual de 30% hasta 2017.

Con el fin de que conozcan la situación actual de la región en relación con esta solución, D-Link, empresa líder en proveer soluciones de conectividad y comunicaciones, identificó las 5 tecnologías que más acercan a los latinoamericanos al Internet de las Cosas:

1. El Wifi más rápido del mundo (11AC). Con el auge en materia de conectividad, los hogares quieren volverse inteligentes y por eso demandan un mayor y mejor acceso a internet. Actualmente existen en el mercado tecnologías como el WiFi 11AC  que ayudan a los usuarios a tener una excelente conexión y a mejorar su calidad de vida. “En la medida en que más cosas, personas y datos se conecten, el poder de internet seguirá creciendo de forma exponencial. Para poder hacer frente a esta situación, el sector tecnológico ha venido promoviendo el Wireless 11AC, que proporciona una conexión sólida, estable y ultra rápida para ofrecer una experiencia óptima de conectividad a los usuarios. Con esta tecnología es posible conectar todos los dispositivos de una casa y facilitar una experiencia impecable de descarga o consumo de video de alta definición”, indicó Kerench Rodríguez, Gerente de D-Link Ecuador.

2. Videovigilancia en las calles. Entre sus grandes beneficios, el Internet de las Cosas permite a las ciudades mejorar la calidad de servicios que ofrecen a los ciudadanos, en especial, en términos de seguridad. En el futuro, millones de objetos y sensores estarán conectados entre sí para comunicar datos que analicen, planeen, administren y tomen decisiones inteligentes de forma automática en las ciudades. Para empezar a responder a esta tendencia, las urbes están trabajando en la instalación de cámaras en las calles a través de avanzadas plataformas para reducir los delitos ciudadanos considerablemente, creando a su vez ciudades mucho más conectadas e inteligentes. “Una sola cámara instalada en una calle puede llegar a reducir los delitos ciudadanos a la mitad”, explica la vocera de D-Link, Kerench Rodríguez.

3. Controlar los hogares a distancia. Uno de los mayores deseos con el auge del Internet de las Cosas es poder tener el control del hogar cuando se está lejos. Con la ayuda de sensores avanzados, las personas pueden automatizar el encendido y apagado de la luz en habitaciones y recibir alertas en el celular cuando hay movimiento en un lugar determinado de la casa.

Para que las personas puedan recibir notificaciones de los registros del sensor en su celular, deben descargar aplicaciones como mydlink Home en sus teléfonos móviles. Desde el smartphone podrán desactivar el sensor de forma remota, crear horarios para apagar automáticamente las luces y ver en tiempo real lo que sucede en el hogar con la ayuda de una cámara conectada al sensor.

4. Dispositivos para ahorrar energía. Ahorrar energía y cuidar el medio ambiente es una de las posibilidades que ofrece el Internet de las Cosas pues entre mayores posibilidades de conectividad haya, más fácil será hacer acciones que sean amables con el planeta. Hoy en día, por ejemplo, las ciudades pueden implementar sistemas de alumbrado inteligente que ahorran hasta un 80% de energía debido a que solo se encienden ante la presencia de una persona, una bicicleta o un automóvil. Desde la casa también es posible trabajar para cuidar el ambiente. Una de las grandes ventajas de los hogares inteligentes es la capacidad que ofrecen para ahorrar recursos. “En este sentido los países latinoamericanos ya pueden disponer de tecnologías como Smart Plug que permiten hacer un monitoreo del consumo eléctrico. Se utilizan dispositivos que tienen forma de cargador eléctrico, se conectan a la pared y a un router para que pueda subir los datos que capture a aplicaciones disponibles en el celular, para que las personas puedan estar al tanto del consumo de energía de su hogar”, explica Kerench Rodríguez, Gerente de D-Link Ecuador.

5. Movilidad. El Internet de las Cosas puede llegar a ser muy útil para que las ciudades mejoren su movilidad de forma considerable. Es así como, por ejemplo, los gobiernos tienen hoy la capacidad de instalar cámaras de tránsito inteligentes que hacen un conteo de cuántos carros transitan por determinadas calles haciendo posible descongestionar en forma inteligente y remota las calles especialmente en horas pico. Esta tendencia también sugiere que las urbes implementen sistemas de semáforos inteligentes que cuenten con sistemas de reporte para que las autoridades puedan controlar, por ejemplo, cuando un vehículo decide pasarse una luz roja.

CIO América Latina