La tecnología es la gasolina de los adictos al trabajo

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Un estudio de la revista “Journal of Managerial Psychology” asegura que los avances tecnológicos están extendiendo la jornada laboral de los profesionales.

Un estudio asegura que los avances tecnológicos están extendiendo la jornada laboral de los profesionales. Con la tecnología inteligente estamos más tiempo conectados y más tiempo disponibles para adelantar tareas de oficina.

La frontera entre el horario de trabajo y el del relax es casi invisible para algunos, y es porque un simple y ultra delgado dispositivo inteligente, como un smartphone o una tableta, pueden convertirse en perfectos asistentes que tengan las tareas por hacer siempre en la bandeja de entrada. ¿Cómo afecta está disponibilidad a los adictos al trabajo?

La revista “Journal of Managerial Psychology” publicó recientemente una investigación que confirma que gran parte de las nuevas tecnologías predisponen a los profesionales actuales a estar conectados las 24 horas del día, en cualquier momento y desde cualquier lugar. Nada mejor para un jefe que contar con una planta de empleados disponibles, quizás no a trabajar todo el día, pero al menos a recibir información fuera del horario de oficina.

Para Juan Antonio Moriano, experto en Psicología del Trabajo y profesor de Psicología Social de la Universidad Nacional de Educación a Distancia de España, “La tecnología es la gasolina de los adictos al trabajo”. Moriano es el responsable del estudio antes citado y con el que pudo confirmar que algunos trabajadores llegan a cumplir las 50 horas laborales por semana, además de cubrir los tiempos libres con quehaceres del trabajo.

Independientemente de si la persona pueda ser adicta a la tecnología o no, las personas que sí son adictas al trabajo, o como se lo denomina desde los ’70, “workaholic”, ponen en riesgo su salud y bienestar psicosocial en el afán de cumplir y adelantar tareas. La dependencia que generan es más negativa que la posibilidad de conseguir logros laborales.

En este sentido, los móviles y tabletas pasan de ser una herramienta más de trabajo a convertirse en una extensión más que potencia esa dependencia. Los dispositivos conectados con sus cuentas de correo, mensajería instantánea y aplicaciones especiales logran que los adictos “no dejen de pensar en el trabajo ni los fines de semana ni en vacaciones”, según el experto.

Peor aún, Moriano afirma que “Estos adictos al trabajo terminan perdiendo la creatividad y su capacidad de innovar”, por lo que tarde o temprano dejan de ser empleados efectivos.

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