Cómo lograr diferenciarse entre las 50.000 nuevas aplicaciones mensuales

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Para ayudar a entender cómo diferenciarse para alcanzar el éxito y la rentabilidad esperada, es necesario no descuidar ninguna de las etapas: desarrollo, promoción y mantenimiento.

50.000 nuevas aplicaciones por mes reciben las tiendas online. Esa es la cifra aproximada de un mercado de aplicaciones móviles con desarrolladores en aumento y en auge constante. ¿Cómo lograr la diferenciación en un mercado tan competitivo?

“Nos vinculamos originalmente con aplicaciones desde el lado de un oferente de soluciones tanto de comunicación como de monetización para desarrolladores. Esto nos ha brindado información y experiencia de primera mano a lo largo de la totalidad de la cadena de valor de una aplicación, lo que nos permite entender mejor las necesidades y expectativas de los desarrolladores con respecto a su esfuerzo”, explica Nico Casco, CEO de D´arriens.

Para ayudar a entender cómo diferenciarse para alcanzar el éxito y la rentabilidad esperada, Casco divide el proceso en tres etapas: desarrollo, promoción y mantenimiento.

Desarrollo 

Nico Casco
Nico Casco

En la etapa de desarrollo, es necesario pensar en una idea que ayude al usuario a resolver una necesidad y aporte valor.

“Sea algo preciso como pagar las cuentas de una forma más sencilla o una buena opción de entretenimiento. Se debe investigar si existen aplicaciones similares, y de ser así, encontrar la manera de ofrecer algo distintivo y atractivo. Luego, hay que definir el tipo de aplicación a desarrollar, teniendo en cuenta que la categoría líder del mercado es la de videojuegos, seguida por entretenimiento, utilidades, productividad y viajes”, resume.

A su vez, hay que determinar el sistema operativo sobre el que se va a desarrollar.

“Hay que tener en consideración que Android es la plataforma líder con el 56% de descargas, seguida por iOS con 22.9%, Symbian 8.60% y RIM 6.8%”, agrega.

El siguiente paso es seleccionar el modelo de negocio elegido para generar ingresos, Premium o Freemium. Con el Premium, se cobra al usuario un precio por la descarga inicial. 

“El pro es que se alcanza una monetización inmediata, la contra es que los usuarios rara vez invierten dinero en una app que no conocen. Para las aplicaciones Premium, es conveniente lanzar una versión lite, sin cargo, para que el usuario la pueda probar para decidir si invertiría dinero en ella. También es muy valorado por los usuarios el desarrollo de un documento de diseño al que se pueda recurrir en caso de tener dudas sobre el funcionamiento de componentes del juego”, señala. 

Con el modelo Freemium, se ofrece la aplicación gratis pero a su vez, se brinda el acceso a elementos extras pagos. 

Entre las opciones más populares de Freemium se encuentra el submodelo In-App Purchase, donde la descarga inicial es gratuita pero el usuario debe abonar si quiere utilizar ciertas funcionalidades adicionales o comprar elementos que le faciliten, por ejemplo, pasar el nivel de un juego o efectos visuales.

“Es efectiva cuando ofrece un valor agregado substancial para el consumidor como en el caso de aplicaciones de negocio, salud o educación pero a la vez el aspecto negativo tiene que ver con que muchos usuarios se conforman con la versión más limitada”, indica.

El sub modelo de inclusión de anuncios, se refiere a una aplicación gratuita que incluye banners u otros formatos publicitarios.

“Entre los aspectos positivos podemos decir que es una de las alternativas que más ingresos genera; el 60% de las apps que bajaron su precio en el último año o se volvieron gratuitas se debe a la inclusión de publicidad. No se puede negar que este submodelo suele ser percibido como molesto e invasivo, aunque bien implementado no afecta realmente la experiencia del usuario. Creo que para que esta opción sea efectiva, es muy importante revisar que la publicidad no entorpezca el rendimiento del juego, es decir, no incluirla en lugares invasivos para no afectar la experiencia del usuario”, agrega.

Finalmente, el submodelo por suscripción, donde los usuarios pagan un fee mensual para acceder a los contenidos de la aplicación.

“Es sin duda la alternativa más redituable porque implica un cobro regular, pero por otro lado, es muy difícil ofrecer un producto tan valioso por el cual las personas estén dispuestas a abonar de manera recurrente”, enfatiza.

Promoción 

Con el desarrollo concluido, es momento de lograr la descarga de las aplicaciones.

“Hay que leer las especificaciones de cada tienda de aplicación para realizar las adaptaciones necesarias y lograr posicionar la aplicación dentro de la página principal, o la sección ‘destacada’ de cada tienda”, relata.

Luego viene el momento de lograr visibilidad.

“Es esencial diseñar un ícono atractivo que llame la atención, atraer con capturas de pantalla visuales y auto explicativas, generar un call to action y motivar los ratings y los comentarios por parte de los usuarios. Está comprobado de que si existen aplicaciones similares, los usuarios confían en aquellas con más estrellas y mejores reviews. Para ello, es esencial lograr una buena experiencia de usuario ya que es uno de los motivadores más efectivos de comentarios positivos”, subraya.

Casco también agrega la importancia de lograr repercusión en los medios.

“Es una buena práctica comunicar la aplicación a través de notas de prensa en diferentes medios para motivar las descargas e incluir la opción de viralización en las redes sociales”.

Mantenimiento 

Las aplicaciones no son la excepción a casi ningún otro producto y cuentan con un ciclo con picos de descargas y números de usuarios activos que con el tiempo comienza a decaer.

“Para evitar el declive es necesario innovar, lanzar nuevas versiones, actualizaciones, incorporar y motivar los componentes sociales de las aplicaciones. Tener una buena idea, con un desarrollo atractivo y efectivo que ayude al usuario a resolver una necesidad, es indispensable para que las personas se quieran bajar la aplicación. Pero para que alcance el éxito y logre viralizarse, debe ser impulsada por promoción y acciones de mantenimiento”, concluye.

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa