Philippe González, líder de Instagramers: “Soy el termómetro de lo que piensan y sienten los usuarios de Instagram”

Philippe González
El líder de la comunidad de fans de Instragram más grande del mundo cuenta cómo es hacer un proyecto de impacto global casi sin proponérselo.

Días atrás pasó por Buenos Aires Philippe González, residente en España pero francés de origen, que además de su trayectoria y know how en marketing digital y de ser director de AMC Networks, es conocido mundialmente por ser el creador de Instagramers, una red de grupos de fans de Instagram, que sin querer se convirtió en un fenómeno global y que desde 2011 reúne comentarios sobre fotografía móvil con más de 400 grupos, en más de 60 países y con más de 150 millones de fotos etiquetadas.

En el marco del ciclo de encuentros #Craneando, organizado por Telefónica de Argentina, González contó la experiencia de llevar adelante un proyecto mundialmente exitoso “casi sin querer” pero fue más allá, teorizando sobre el futuro de Internet y las imágenes.

Hoy Instagram vale más que WhatsApp porque las imágenes triunfan sobre las letras, porque son más entendibles, creíbles y duraderas. Triunfarán las app que no se leen y la publicidad que no se ve y hasta me animo a decir que viene una Internet que no se toca”. También agregó, “hoy hay más de 200 millones de usuarios en el mundo, 20 billones de fotos, se suben 55 millones de fotos por día y hay 1.2 mil millones de likes por día”. De todo ello habló con PulsoSocial.

Clarisa Herrera: Hablaste de la importancia de la imagen, por sobre incluso de las palabras…

Philippe González: Baso todas mis teorías de éxito en marketing o de todo lo que son las redes sociales hoy, Internet, las aplicaciones, en el hecho de que tenemos menos tiempo y queremos entender las cosas de forma más rápida, en eso la imagen no tiene competencia. De ahí el éxito de Youtube, Pinterest, Instagram y de todas las aplicaciones que no necesitan explicación escrita, que tú ves una foto y lo entiendes. La imagen tiene un carácter universal, es decir si yo subo una foto, lo que expresa esa foto en principio lo va a entender un chino y lo va a entender un ruso, sin necesidad de explicarle qué es. Si ese chino y ese ruso ven una serie de fotos mías me van a empezar a conocer sin haber hablado nunca conmigo. El carácter universal de la foto supera tanto las barreras culturales como las barreras políticas, las barreras religiosas y nos acerca a unos a otros. El segundo punto es que la imagen es mas creíble, por eso las empresas, los grandes medios, usan mucho la imagen desde hace siglos, el caso del periódico por ejemplo. Tú ves una cosa y esa imagen es mucho más creíble si ves la foto que si te lo cuenta alguien.

Imagino que también está el impacto en la memoria…

Exacto. También está demostrado por neurocientíficos, la imagen tiene un impacto en la memoria de mucho más largo plazo. Entonces en ese sentido, a nivel de comunicación la imagen se ha convertido en algo vital para todo lo que es el mundo de la comunicación, la prensa y el marketing de las empresas, por supuesto. ¿Qué pasa a nivel de usuarios como tú y yo? Nos vamos conociendo por redes sociales como Facebook que eran redes sociales que nos mantenían relacionados por amigos ya existentes de nuestros círculos, y aparece una herramienta como Instagram que viene a revolucionar todo el panorama porque es como un Twitter de fotos. ¿Qué diferencia hay entre un Twitter y el Twitter de fotos? Twitter es bastante frío, son noticias, no genera tanta emoción como lo es Instagram cuando ves la foto de alguien que te cuenta donde está, si alguien está viendo un partido de fútbol o viendo un evento un poco especial, o en la cima de una montaña. El poder de la fotografía es, a nivel emocional, mucho más fuerte. Y de ahí es que Instagram ha tenido tanto éxito, porque la gente ha encontrado a través de Instagram una plataforma para conocer a gente y compartir su vida.

Instagramers empezó como un hobby, pero hoy se ha transformado en un verdadero fenómeno ¿Te ha tomado por sorpresa el éxito alrededor del mundo?

Me ha sorprendido, y lo que me gusta de este proyecto es que se parece a los proyectos que tienen éxito en Internet. Si te fijas bien, los grandes éxitos de Internet, han sido muchas veces un proyecto que el que lo lanzó lo hizo de forma humilde sin tener pensado que esto podría llegar a ser lo que es. Es el caso de Facebook, Mark Zuckerberg lo creó para poner las fotos de los amigos y de las amigas de la universidad y en unos meses se convirtió en una máquina adictiva que empezó a atraer a mucha gente. Twitter fue lo mismo, Instagram también. Lo que me ocurre es que nunca lancé el proyecto con metas o miras comerciales ni empresariales.

¿Cómo se gestó la idea?

Un buen día, un domingo por la mañana estaba en mi cama, me desperté y vi las fotos de Instragram. Vi que tres o cuatro usuarios se estaban consultando cómo tener éxito en la red, cómo conseguir más followers y yo les dí unos cuantos consejos y a esos usuarios les pareció interesante. Y en ese momento me di cuenta que mi carrera profesional y que mi experiencia en Internet y en redes sociales, podía ser útil para la gente y entonces empecé a escribir el blog, hace cuatro años, de forma muy apasionada pero sin saber realmente a dónde iba. Cuando empezamos a montar el primer grupo de fans en Barcelona y en Madrid para mí era un éxito. Después me escribieron de Londres, después me escribieron de Milán pero nunca pensé que llegásemos a tener una galería en la mismísima fundación Telefónica de Madrid y al lado de los grandes nombres de la fotografía. Ha sido un proyecto muy bonito en el sentido de que va creciendo y a medida que va creciendo salen nuevos proyectos, nuevos retos y se incorpora nueva gente.

Instagramers Gallery

Además es un proyecto abierto, ¿crees que eso fue un poco la clave del éxito?

Es open source, quiere decir que creo que el éxito de mi proyecto, desde el principio, es que he ido incorporando a gente y que cada una de esa gente tiene a su vez su propio éxito. Un día contactó conmigo Gastón Oliva, me dijo “quiero hacer el Instagramers de Buenos Aires”. Le di la marca, consejos para montarlo, pero a partir de ahí el proyecto ya no es mío, el proyecto es suyo. Gastón y su equipo tienen ellos mismos a su vez su propio proyecto del cual son totalmente autónomos, independientes en la forma de llevarlo. Lo curioso es que hemos conseguido tener una red de 400 grupos en el mundo sin necesidad de contratos, ni obligaciones, ni firmas, ni jefes ni nada. Soy un poco como un líder espiritual que les consulto “¿qué les parece, vamos hacia aquí o hacia allá? ¿Hacemos esto o no?”. Y después cada uno es libre de hacer lo que quiere siempre y cuando respete a los demás.

Dentro de la gran red que son los Instagramers ¿Qué peso tienen las comunidades de América Latina?

Es muy fuerte, muy potente. Algunos países van por delante de otros meramente por el número de usuarios de telefonía móvil. Te diría que los latinos, en general, tenemos tendencia a compartir mucho más nuestra vida que los demás. Países como Brasil, México o España comparten más en redes sociales su vida porque probablemente nuestra cultura hace que estemos más acostumbrados a enseñar lo que hacemos sin miedo y sin tantos limites como otros países. América Latina es un gran generador de redes sociales, en general también depende de la penetración de celulares y del consumo de banda ancha celular, pues te diría que Brasil, México y Colombia son de los más potentes y después hay países que están subiendo bastante, como Perú y Argentina. Venezuela también está muy potente, diría que en el primer grupo. No te podría decir el porcentaje pero la actividad latinoamericana probablemente es en conjunto la segunda sino la tercera detrás de Estados Unidos y Europa. Curiosamente encontramos en la cultura indonesia y en los asiáticos una forma bastante similar a la de los latinos. Es curioso porque tenemos una cultura diferente. Pero a la hora de compartir nuestra vida los latinos nos parecemos mucho más a un indonesio o a un filipino que a un inglés.

Dado que el proyecto ha empezado como hobby alejado de lo comercial.  ¿Cuál es tu vínculo con Instagram? Tengo entendido que has visitado alguna vez las oficinas.

Hace unos días atrás estuve con la community manager de Instagram en Europa, Asia y África que estaba en Madrid y que vino a visitar conmigo la Instagramer Gallery. Tengo una relación muy delicada con ellos, es decir, ellos saben perfectamente que soy termómetro de lo que piensan los usuarios y de los movimientos de todo lo que pasa en Instagram. Con lo cual tienen una relación conmigo bastante buena que empezó un poco mal al principio, yo era como alguien raro que quería probablemente sacar provecho del nombre pero se dieron cuenta con el tiempo que habían creado una comunidad muy basada en lo que es la fotografía móvil, y entonces yo creo que en ese sentido ahora hay una muy buena relación y que me tienen cierto aprecio en el sentido de que saben lo importante que es la comunidad para el desarrollo de Instagram.

¿Algún objetivo comercial teniendo en cuenta la masa de usuarios?

Nunca he pensado transformarlo en un negocio porque yo creo que perdería bastante de su carácter genuino. Prefiero que se quede así, como una comunidad de fans que se pueden conocer y que pueden tener una relación entre ellos, pero caer en montar un negocio es duro y quizás perdería un poco ese aspecto humano que hoy tiene. Que no quita que tenemos relaciones comerciales con algunas empresas que nos apoyan para desarrollas exposiciones, que nos permiten comprar camisetas, que nos permiten realizar viajes y cosas de ese tipo.

¿Por qué a las personas nos gusta ponerles filtros y funciones y hacer que nuestras imágenes parezcan antiguas o de otra época cuando tenemos la mejor tecnología para que sean lo más nítidas posibles? 

Hay varios factores, el primero, es que estamos volviendo todos a los valores antiguos originales. Nos gusta volver a la cafetería antigua, hay una vuelta a lo vintage en la moda, en los diseños de los coches, en la ropa, hay una vuelta que nos gusta lo que era de nuestros padres porque se supone que era una época donde todavía no había tanta contaminación, vamos a decir, como ahora de mensajes, de publicidades. Todo era más genuino y a la gente le encanta eso. Y el segundo factor diría es que el hecho que le pongas un filtro, convierte la fotografía en artística. Sin los filtros a lo mejor tú no hubieras compartido una foto de una iglesia, de tu ciudad porque es bonita pero bueno, has visto millones de fotos de iglesias en cualquier sitio de gente que viaja. Y poniéndole ese filtro le consigues dar un toque artístico, yo digo siempre que esos filtros lo que le han quitado es la timidez, ese miedo que tenemos a compartir las fotos pareciendo que somos unos amateurs. Los filtros le han permitido a la gente quitarle esa espina que tenemos todos de no haber sido fotógrafos.

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa