Latinoamérica y el ‘Efecto Multiplicador’ para consolidar sus ecosistemas de emprendimiento

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Charla con Michael Godwin, Senior Associate de Endeavor Insight, sobre la importancia del Efecto Multiplicador para Latinoamérica.

El Efecto Multiplicador no es más que el hecho de saber que un ecosistema de emprendimiento necesita de un gran emprendedor exitoso o una empresa exitosa para crecer.

Así lo reconoce Michael Godwin, un neoyorquino quien como Senior Associate de Endeavor Insight apoya los esfuerzos iniciales para comprender y construir ecosistemas de emprendimiento de alto impacto en los mercados emergentes.

Mike  Goodwin HeadshotMichael estará en Medellín el próximo 19 de noviembre junto con otros personajes destacados debatiendo acerca de las oportunidades de construir productos y servicios globales desde Latinoamérica, en el marco de la iniciativa #BornGlobalPS de PulsoSocial. En una conversación vía Skype y aprovechando su experiencia y conocimiento, Mike nos dejó algunas luces de su charla sobre el ‘Efecto Multiplicador’, y para comenzar quiso contar una historia:

“Hace 60 años Silicon Valley no tenía ninguna empresa de tecnología, fue una zona muy rural, más productiva en cosas como frutas. En 1957 cuatro personas comenzaron Fairchild Semiconductor, primera empresa en el mundo que fabricaba chips, antes de ellos no había empresas en Silicon Valley que hicieran esos tipos de mecanismos.

Por casualidad ellos empezaron la empresa allí, en lo que antes era el Valle de Santa Clara. Y de esta sola empresa salieron varias personas, los fundadores, ex empleados e inversionistas para empezar otras empresas. Básicamente, en 15 años, salieron 30 empresas para fabricar chips de ordenadores y otras cosas relacionadas.

Algunos de ellos comenzaron a ser inversionistas y a dar mentorías a otros emprendedores y algunas de las empresas que cofundaron o a las que hicieron mentoría fueron Apple, Kleiner Perkins e Intel.

Y en la tercera generación de este proceso salieron Facebook, Pixar, Netscape y Google, las más grandes del mundo hoy en día que salieron de la semilla de la primera, por inversiones o empleados, etc.”

Según una investigación de Endeavor Insight que refiere Mike, las más de 500 empresas que tienen alguna conexión a esa primera empresa “semilla” tienen hoy una valuación de alrededor de mil millones de millones de dólares, algo que en números se vería así: 1,000,000.000.000.

Para Mike, hay un proceso muy importante que subyace a la mayoría de los ecosistemas de emprendimiento en todo el mundo y que consta de cuatro fases

1. Algunos emprendedores potenciales buscan construir empresas escalables.

2. Estos emprendedores convierten sus startups en empresas que están creciendo rápidamente.

3. Estos emprendedores tienen éxito, las empresas ya están grandes y salen a la bolsa o son adquiridas por otra empresas. Ellos ya tienen liquidez y la experiencia de haber hecho una empresa así, que ha crecido y que fue vendida.

4. Y el paso más importante: el efecto multiplicador, “es el proceso en el cual esos emprendedores exitosos no se van a una playa sino que reinvierten todo en este mismo ecosistema de emprendimiento”.

Ejemplos made in Latam

Bogotá en 2001 básicamente no tenía ninguna empresa tecnológica. Ese año fue fundada Torrenegra Labs, por el reconocido emprendedor Alex Torrenegera y su esposa, a través de la cual hicieron 10 inversiones en otros emprendimientos tecnológicos en la ciudad.

Dice Mike que tres de esas empresas no son tan renombradas si las comparamos con Apple pero tienen sus hitos: Tappsi tiene más de 1.5 millones de descargas y es el principal actor de las apps de taxi en Colombia; WeHostels fue adquirida por StudentUniverse en 2013; y VoiceBunny es el estándar del mercado de voces online.

El otro ejemplo regional es Buenos Aires, donde según Mike la política pública es muy mala pero a pesar de eso el ecosistema crece rápidamente y es donde quizás se ve más claramente un poco el efecto multiplicador: Patagon, MercadoLibre y Digital Ventures fueron empresas exitosas a nivel global y hoy tienen relación directa o indirecta con un 80% de las empresas tecnológicas de la capital argentina.

Por supuesto que muchas otras ciudades de la región, incluida Medellín, necesitan de estos efectos multiplicadores para que sus ecosistemas crezcan mucho más.

“¿Cuál será la próxima generación de empresas? ¿Quiénes saldrán de ellas?”, se pregunta Mike y piensa en Bluesmart, el gadget que un grupo de emprendedores argentinos lanzó recientemente y entre los que se encuentra Diego Saez-Gil, el cofundador de WeHostels. 

“Así es el efecto multiplicador, emprendedores exitosos están inspirando la próxima generación de emprendedores, invirtiendo en otras empresas, haciendo mentoría, dando el capital humano a otros emprendedores, apoyando a sus empleados cuando salen a construir sus nuevos emprendimientos, y fundando otras empresas”.

Entonces, los cinco tipos de conexión que alimentan el efecto multiplicador, según Mike, son: Inspiración, Inversión, Mentoría, Emprendimiento serial y Ex empleados que van a fundar su propio emprendimiento.

Y concluye diciendo:

“Como puedes ver, una empresa semilla o varias pueden tener una gran impacto en el desarrollo del ecosistema. Si estos emprendedores tienen éxito y se mantienen en esa misma ciudad van a tener un impacto mucho más grande. Sin esa persona o empresa exitosa va a ser difícil mantener o hacer crecer ese ecosistema”.

Si quieres hacer parte del encuentro con inversionistas y emprendedores con visión global que se celebrará en Medellín el próximo 19 de noviembre regístrate en este enlace.

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