En Uruguay, una red de incubadoras nacionales apunta a fortalecer el ecosistema de startups

ANNI
El Programa de Apoyo a Futuros Empresarios (PAFE) de ANNI, extiende su alcance a una red de incubadoras a lo largo de todo el país. El objetivo es que Uruguay también sea una potencia startup

A finales de la década pasada, Uruguay entró en un proceso de apoyo al emprendimiento que no se detuvo más.

El principio de todo comenzó con el Programa Emprender, con una pata destinada a fomento del emprendimiento y otra a inversión -a través de Prosperitas Venture Capital– para proyectos de emprendimiento dinámico. El programa, que se había gestado con apoyo de FOMIN, finaliza en 2012.

En 2012 ANNI (Agencia Nacional de Investigación e Innovación) toma la posta.

“La necesidad era que la cuestión del emprendimiento y en especial el dinámico no quede en la nada. En 2013 se formó el Programa de Apoyo a Futuros Empresarios (PAFE) que también tiene dos patas. Una que continúa con la red de instituciones de fomento y una pata de instrumentos que incluye incubadoras, tanto en Montevideo como en interior del país, esto es apoyo a través de capital semilla (que ya ANNI lo venía haciendo), apoyo en lo que es costos operativos de algunos fondos de inversión y Softlandings, atracción de emprendedores del exterior” cuenta Sara Goldberg, Directora de ANNI, a PulsoSocial.

PAFE trabaja con una red de varias instituciones que buscan incrementar la inversión privada en actividades de innovación y aumentar la cantidad de nuevos emprendimientos en Uruguay. A través del trabajo en red con todas estas instituciones también se busca apoyar a entidades dedicadas a movilizar el financiamiento, buscar nuevas capacidades de incubación y atraer al país emprendimientos del extranjero.

Hasta el surgimiento de PAFE, la incubadora más importante en el país era Ingenio (que funciona en la órbita del LATU, Laboratorio Tecnológico del Uruguay), orientada principalmente a TIC. 

“ANNI ya estaba trabajando con Ingenio, que desde el principio incuba proyectos relacionados con TICS. Dado que en el país era la única incubadora, empezó a incubar otros tipos de proyectos aunque siempre queriendo volver a sus orígenes” destaca la directiva.

Red nacional de incubadoras 

La novedad es que ahora, ANII, a través de PAFE apoya a otras incubadoras de todo el país con un monto de hasta USD200.000 cada una (de los cuales 25.000 son para gastos operativos de la incubadora). Cada proyecto aprobado por estas incubadoras podrá recibir hasta USD 25.000 de capital semilla.

“Basándonos en el conocimiento que tenemos de Ingenio es que hicimos este llamado a incubadoras en el interior dado que la mitad de la población está centralizada en Montevideo y el litoral sur. Estamos financiando una incubadora, Khem, que si bien está cerca de Montevideo está ubicada en el Polo Tecnológico de Pando con un enfoque tech hard, ligado a la Facultad de Química de la Universidad de la República y a una zona industrial bien grande, esperamos que se gesten allí emprendimientos ligados a nuevas industrias” indica y agrega que una segunda incubadora del interior será anunciada como parte del programa en los próximos días.

En Montevideo, PAFE también está financiando la incubadora BioEspinn, en el marco del espacio de innovación del Instituto Pasteur.

La incubadora está relacionada a ciencias básicas, salud humana, a biotecnologías a las que queremos darles impulso a través de emprendimientos. Estamos trabajando allí en dos etapas, pre incubación de proyectos de investigadores con visión de negocio, una vez que tengan un plan de negocios más avanzados, pasar a la etapa de incubación en el mismo Instituto” cuenta Goldberg.

Desde ANNI también están financiando dos incubadoras de las que llaman “multipropósito”:

“Lo que queremos es que Ingenio vuelva a TICs y todo el resto de los proyectos, con innovación y valor agregado, que pasen por estas incubadoras multipropósito. Una es Sinergia asociada a Socialab y la otra daVinci Labs, asociada a Cowork, una red de espacios de coworking chileno. En estos casos financiamos tanto costos de la incubadora como con capital semilla para los proyectos incubados y el objetivo es potenciar el intercambio entre emprendedores y su red de contactos” explica.

El otro foco importante de ANNI es Softlandings, una iniciativa que pretende que el país sea impulsor de emprendimientos globales.

“Es un piloto para Uruguay que pretende ver si logramos atraer emprendedores con emprendimientos al país, queremos que se queden, se instalen y que tomen al país como plataforma de despegue comercial para sus emprendimientos. Somos conscientes que necesitamos más empresas en el país, otro limitante del que somos conscientes es la poca cantidad de gente que tenemos, entonces buscamos emprendedores de todos lados, siempre y cuando sean innovadores y globales” cuenta Goldberg y confirma que está abierta la convocatoria hasta el 15 de octubre.

Los actores locales 

¿Por qué la apuesta a un programa de impulso a incubadoras? Goldberg afirma que desde el minuto cero la idea era trabajar de manera sinérgica.

“El ecosistema que tenemos es chico, la cooperación se vuelve esencial, competir pero cooperando, hacemos jornadas mensuales de intercambio de estados de situación, de actividades de la comunidad, tipo de proyectos, etc.” señala

Otras de las patas es acompañar a los costos operativos de tres VC´s, Tokai, Angel Club, y el fondo Ideas.

“En el país hay años de trabajo de ángeles, hoy por hoy se está trabajando más en redes de ángeles, que trabajan en forma individual o colectiva pero los montos de inversión no están a la altura de un fondo de inversión internacional, si bien hay redes, sigue siendo incipiente. Si un emprendimiento necesita USD 50, 100, 200 o hasta 400/500 K lo puede conseguir, más de eso, tiene que ir afuera” cuenta.

Para cerrar, Goldberg resume fortalezas y debilidades del ecosistema uruguayo.

“En lo que es TICs es fuerte, no solo software muy de la mano de las facultades de Ingeniería, privadas y públicas llevan proyectos en conjunto, dirigen sus las tesis de sus alumnos por ejemplo a lo que son las necesidades del sector productivo y con eso vienen de la mano muchos emprendimientos. Lo que nos gustaría fortalecer son emprendimientos innovadores en la incorporación de tecnología a las industrias tradicionales (agro) las más comoditizadas de la economía” concluye la directiva.

[Imagen destacada: representantes de daVinci Labs y Khem, vía elobservador]

 

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa