¿Por qué Colombia debe apostarle a la innovación colaborativa?

David Simoes
David Simoes, cofundador y socio estratégico de 100% Open y quien trabajó en la agencia de innovación del gobierno del Reino Unido (NESTA), responde.

Por David Simoes-Brown*

En el mundo de los negocios se acepta como un hecho que el éxito comercial de una empresa depende de su capacidad para adaptarse e innovar. Sin embargo, muchos olvidan que la innovación es, por definición, costosa y arriesgada. Para muchas empresas el precio de la innovación supone el 15% de su facturación y sólo el 1% de las nuevas tecnologías e ideas en las que se invierte llegarán a generar beneficios.

Con el propósito de mitigar riesgos, acelerar y mejorar procesos en un mundo globalizado; la innovación abierta o colaborativa (Open Innovation), llegó para quedarse. La innovación colaborativa consiste en establecer relaciones fuera de la empresa compartiendo riesgos y beneficios.

Basada en la idea de ‘dar y recibir’, la innovación colaborativa normalmente empieza con una necesidad que a la empresa le cuesta resolver. Consciente de que la solución puede estar fuera de su organización, la compañía traduce esa necesidad en un desafío que comparte con el mundo exterior a través del ejercicio de abrirse y buscar opciones de solución. Aceptando que “no se las sabe todas”.

Durante el proceso, la empresa que tiene el desafío se conecta con otras compañías e individuos que ofrecen soluciones, se eligen las mejores y los diferentes socios trabajan juntos para desarrollar estas innovaciones. Al final, las ideas más prometedoras se comercializan siguiendo modelos de negocio en los que todos los socios se benefician: ya sea mediante acuerdos de licencia, empresas conjuntas, adquisiciones, fusiones comerciales, entre otras.

Cuando se hace bien, la innovación colaborativa permite a una empresa innovar más rápido y más barato que cuando se usan los canales tradicionales de innovación y desarrollo (R&D).

Al conectarse con redes de innovación y con las nuevas tecnologías que se están desarrollando, estas compañías no sólo están más alerta sobre las posibles amenazas, sino que pueden aprovechar nuevas oportunidades de negocios, alianzas, entre otras ventajas.

La innovación colaborativa funciona y empresas tan influyentes como General Electric, P&G, Lego, Fiat, Nestlé, Volkswagen, GlaxoSmithKline y Ecopetrol la utilizan como una parte integrada dentro de su estrategia de innovación.

Un ejemplo de cómo la innovación colaborativa está ganando terreno es el gigante energético E.ON, que transformó sus comunidades de estudios de mercado en comunidades de co-creación. Esto le permitió comercializar un servicio asequible de energía solar en el Reino Unido en un tiempo récord y muy por delante de sus competidores.

Otro caso, es el del operador telefónico Orange y su servicio Fun Finder (ahora EE tickets), que ofrece a sus clientes acceso a entradas, conciertos y eventos. Creado por innovación colaborativa, actualmente, el servicio cuenta con 1.4 millones de clientes y se convirtió en un programa de lealtad autofinanciado. Como resultado, la migración de clientes a otras operadoras se ha detenido en escalas considerables.

La innovación colaborativa permitió a Virgin Atlantic conectar rápidamente —en seis sesiones— con sus clientes, programadores y expertos en redes sociales para desarrollar aplicaciones web. El programa generó ganancias diez veces superiores a lo invertido.

Colombia ya comenzó a innovar colaborativamente

El país no ha sido ajeno a este proceso que está cambiando la forma en que las empresas colaboran. El programa Colombia CO4, de iNNpulsa con el apoyo del SENA, le está apostando a transformar culturalmente las empresas nacionales para que, dejen de pensar que afuera está la competencia y, por el contrario, busquen aliados externos para innovar y crecer rápidamente.

Con una economía fuerte, una cultura emprendedora, universidades brillantes y con grandes empresas comprometidas; es un momento único para empezar a colaborar en el desarrollo de nuevas ideas, servicios productos y tecnologías. Así se fomentará el crecimiento del país; que ahora está camino a formar negocios más prósperos, preparados para la paz.

Después de haber trabajado en más de 100 programas de este tipo me gustaría destacar algo crucial: el éxito de la innovación colaborativa depende no sólo del proceso, sino de factores humanos y culturales que dictan nuestra capacidad para confiar, aprender y crear soluciones con los demás; factores que ahora más que nunca están presentes en Colombia.

*Es experto en innovación abierta a nivel global. También es cofundador y socio estratégico de 100% Open y trabajó en la agencia de innovación del gobierno del Reino Unido (NESTA), donde dirigía el programa de Innovación Abierta Corporativa.