Cinco rasgos de la personalidad que todo inversionista busca

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Dejemos a un lado el producto, el equipo, la ejecución, el mercado, la oportunidad, etc. y ocupémonos de un aspecto del que poco se habla: la personalidad.

En el último tiempo hemos desplegado una serie de artículos en PulsoSocial como las 4 cosas que un inversionista se pregunta cuando conoce tu startup o los 5 consejos para hacer que los inversionistas te noten que de la mano de importantes inversionistas de capital de riesgo pretenden sintonizar a los emprendedores con el mundo de la inversión.  

Dejemos a un lado el producto, el equipo, la ejecución, el mercado, la oportunidad, etc. y ocupémonos de un aspecto del que poco se habla: la personalidad. Y un claro ejemplo del poder de la personalidad podría estar en Itay Adam, el emprendedor que levantó US$2 millones en 40 minutos con 5 diapositivas y sin ningún producto.

Murray Newlands, consejero de startups, inversionista y emprendedor que además escribe para medios como VentureBeat y Entrepreneur, compiló los 5 rasgos de la personalidad que los inversionistas buscan:

1. Responsabilidad

Alguien que no tiene una gran deuda, tiene buen crédito, y tiene al menos un modesto número de activos a su nombre es alguien con el que los inversionistas querrán asociarse. Responsabilidad comprobada demuestra que eres bueno en el manejo de dinero y que la inversión será un éxito con alguien tan capaz al mando.

2. Atención

La atención al detalle, el contacto visual y un fuerte apretón de manos son muy importantes cuando estás presentando tu negocio a potenciales inversionistas. Mostrar que prestas atención incluso a los detalles más pequeños es algo que le dice a tus inversionistas dos cosas: (1) que te preocupas por tu negocio lo suficiente como para recordar incluso las pequeñas cosas para el encuentro con ellos, y (2) que vas a enfrentar cualquier gran problema mucho antes de que tenga la oportunidad de afectar a tu negocio, evitando un desastre.

3. Toma de riesgos calculada

Aunque la toma de riesgos puede ser a veces una característica de la conducta imprudente, también puede ser un signo de gran confianza. Como dice el refrán, sin riesgo no hay recompensa. Si un individuo ha demostrado ser responsable, la toma de riesgos puede ser vista como algo bueno por un potencial inversionista, ya que muestra que el emprendedor no tiene miedo de entrar en aguas desconocidas con un plan para traer un poco de rendimiento adicional.

4. Realismo

Esto es algo atractivo para los inversionistas porque demuestra que tienes fe en tu producto -y las cosas para respaldar esa fe. Apostarle solo a la fe es mortal para cualquier buena inversión, ya que la esperanza no trae beneficios; más bien, las buenas y sólidas soluciones a problemas de mercado traen beneficios. Al mostrar a los inversionistas que tienes los pies sobre la tierra y que están plantados fírmemente en lo que hay que hacer para que un negocio funcione, habrás captado su atención.

5. Confianza templada

Esto sin duda va de la mano con el realismo, no se puede tener lo uno sin lo otro. Saber lo difícil que puede ser un mercado es algo bueno para el negocio porque sabes lo que puedes planificar, pero ser duro contigo mismo y estar muy preocupado solo te va a llevar al fracaso, además de darle a los inversionistas una señal de que estás abrumado por tu negocio, y por lo tanto estás propenso a administrarlo mal. Por otro lado, el exceso de confianza muestra que eres arrogante y que puedes tener problemas de adaptación cuando sea necesario, signos de un rasgo de la personalidad que los inversionistas querrán evitar a toda costa. Al final del día, teniendo el nivel adecuado de confianza en ti mismo y en tu negocio se obtendrán los mejores resultados para tu reunión de inversión.