No permitas que estas 7 falsas creencias frenen tu emprendimiento

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El emprendimiento es ese terreno en el que muchas suposiciones saltan a la cabeza y donde se hace necesario desprenderse de los mitos y las creencias.

El emprendimiento es ese terreno en el que muchas suposiciones saltan a la cabeza. Una de las más frecuentes es que se trata de un tema más dirigido a jóvenes que están terminando su carrera y decidieron apostar por hacer una propuesta propia para incursionar en el mundo empresarial.

Claro está que eso no es obligatoriamente cierto. De hecho, el último estudio GEM (Global Entrepreneurship Monitor), que mide la dinámica empresarial en 70 países del mundo reveló, por ejemplo, que por primera vez en ocho años el grupo que lidera la creación de nuevas empresas en Colombia, no es el de los más jóvenes, sino el que está entre los 35 a 44 años y aún más revelador es que el grupo integrado por emprendedores de 55 a 64 años empieza a crecer.

Esta es una de esas realidades que deja al descubierto que en temas de emprendimiento hay que desprenderse de las suposiciones, los mitos y las creencias.

Sin embargo, también existen creencias que son tristemente verdaderas como la de que el mundo emprendedor está dominado por los hombres.

Omar Andrés Sierra Morales, docente e investigador de la Universidad de La Salle en Colombia y quien desde 2002 ha liderado las diferentes versiones de la Muestra de Proyectos Empresariales en la Facultad de Ciencias Administrativas y Contables, enumera los mitos más comunes del mundo emprendedor:

1. La principal motivación para crear una nueva empresa es por necesidad. Falso. Esa era la realidad hace unos años, pero si algo que han demostrado las encuestas es que el número de empresas que surgen fruto de la mera necesidad, ha venido reduciéndose desde el 2010 en el país, por ejemplo, el año pasado el 81,7%  de los nuevos empresarios colombianos estuvo motivado por la oportunidad que representaba el negocio y no por estar como decimos popularmente  ‘en la olla’. (Cifra del estudio GEM).

2. El emprendimiento está reservado solo para jóvenes. Falso. El emprendimiento no tiene edad, en mi experiencia profesional he tenido la oportunidad de compartir con estudiantes de diferentes edades, desde los 16 años hasta los 50. Para ilustrar este tema, debo contarle que en la Universidad de La Salle tenemos una muestra empresarial en la que los estudiantes desde primer semestre tienen la posibilidad de trabajar en equipo y desarrollar proyectos emprendedores bastante útiles para la sociedad. De ese ejercicio han resultado productos como: juegos para invidentes, chaquetas especialmente diseñadas para personas con diálisis, teclados para personas con una sola mano, canguros paseadores de mascotas, aparatos para recoger fruta sin dañarla, en fin.

3. Las personas mayores tienen demasiados prejuicios para comenzar un proyecto de emprendimiento. Falso. Es muy interesante ver como la experiencia de la persona de más edad, sumada al dinamismo y conocimiento de los más jóvenes crea una sinergía muy poderosa. Un buen ejemplo es el manejo de las redes sociales que ha permitido reunir a jóvenes aprendices de 20 años con Presidentes de compañía de 50 años, y entre la habilidad del uno y el criterio corporativo del otro, resultan grandes planes de mercadeo digital. Definitivamente el tema de la edad no es una restricción para ser un emprendedor.

4. Se necesita tener dinero para ser emprendedor. Falso. Más que dinero se necesitan personas emprendedoras, sin lugar a dudas el dinero es un aspecto importante, sin embargo, hoy existen formas como la financiación colectiva o la cooperación para la financiación que en diversos sitios suele referenciarse como crowdfonding para lograr reunir recursos económicos.

5. El componente vital del empredimiento es un buen proyecto, una idea innovadora. Verdadero. Por más dinero que se tenga no es posible ser un auténtico emprendedor sino se tiene un buen proyecto. El emprendimiento en términos generales se puede relacionar con esa capacidad que tenemos las personas de hacer una mezcla perfecta entre esfuerzo, actitud, aptitud, creatividad e innovación. Vale la pena decir que los colombianos  somos bastante emprendedores, este emprendimiento se desprende de factores como las necesidades propias y las del mercado.

6. El fracaso está a la vuelta de la esquina. Falso. Hablar de fracaso es como asegurar que la idea nunca fue viable.  Para evitar esto, en primer lugar se hace necesario diferenciar la creatividad entendida como la acción que se traduce en una capacidad de generar nuevas ideas, y por otra parte la innovación en la que además de crear algo nuevo, novedoso y original, se debe estructurar y traducirla en un producto o servicio que tenga impacto real en el mercado. En dicho sentido, se puede decir que la creatividad es el principal insumo para llegar a la innovación.

7. El gusto personal por el tema es suficiente. Falso. Tener gusto por lo que se hace, es decir, divertirse es importante, pero no lo único. Siempre hay que acompañar las iniciativas con una investigación de mercados adecuada en la que el primer paso es aprender a observar. Las personas emprendedoras saben combinar sus actitudes con sus aptitudes. No basta con generar ideas creativas, se debe llegar a las ideas innovadoras.

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