No caigas en los 10 hábitos más molestos a la hora de enviar un e-mail

Estres
Clientes, proveedores, socios, mentores, inversores... El e-mail lo aguanta todo y es una forma efectiva de comunicación si no caes en malas prácticas.

Clientes, proveedores, socios, mentores, asesores, inversores… El e-mail lo aguanta todo y es una de las formas más efectivas de comunicación, claro está, si no caes en malas prácticas como las que compiló Unmess, una app que optimiza la gestión de correo electrónico.

1. Enviar e-mails sin ningún propósito: No los envíes solo porque puedes. Respeta el tiempo de tus destinatarios.

2. Escribir un e-mail en un sólo párrafo: No se trata de los que caben en un párrafo sino de los que son más extensos. ¡Dale formato al mensaje!

3. No responder los e-mails que requieren una respuesta: no tienes que responder todo pero sí lo que necesita una respuesta.

4. Enviar un e-mail con un contenido que no corresponde al asunto: Tu e-mail es tu historia así que piensa dos veces el título de ella.

5. Enviar un e-mail con el asunto en blanco: No supongas que al destinatario le encanta adivinar de qué su trata tu comunicación.

6. Enviar un e-mail “URGENTE” cuando en realidad no lo es: Piensa en que si todo es urgente… nada es urgente.

7. Enviar mensajes llenos de errores: Esto podría ser una de dos cosas, o no te importa o eres un ignorante.

8. Enviar un correo electrónico “gritando” con MAYÚSCULAS: Esto puede indicar que estás muy enojado o que no tienes “etiqueta” a la hora comunicarte por este medio.

9. Utilizar mensajes de texto tipo LOL (muerto de risa) y ROFL (rodando de risa en el piso): Recuerda que es una forma de comunicación más formal que un chat de Whatsapp.

10. “Responder a todos” cuando no es necesario: Pertinencia. ¿Para quiénes es pertinente la respuesta?