Pewma, así es el adictivo juego inspirado en una cultura aborigen de Sudamérica

chimango
El juego, inspirado en la cultura Mapuche, rescata las raíces latinoamericanas y ya revoluciona redes sociales y tiendas de aplicaciones.

Cuando Agustín Pérez Fernández lo señala advierto lo cierto que es. El estereotipo cultural que abunda en los videojuegos que usualmente circulan por tiendas, plataformas online y consolas está muy alejado de la cultura latinoamericana, y es más, en general, es monocultural:

“Queremos fomentar que los videojuegos expresen la identidad de la región para que los que juegan reconozcan su cultura por un lado y para el extranjero que juega conozca de nuestra identidad y no consuma el clásico juego inspirado en la cultura de Estados Unidos que es muy bélica. Queríamos algo que fuera pacífico e inspirado en las culturas locales” señala Pérez Fernández en su doble rol, por un lado como líder de la Comunidad de Desarrolladores Unidos de Videojuegos de América Latina (DUVAL) y como creador de Chimango Games, la compañía detrás de Pewma, el videojuego inspirado en la cultura Mapuche (pueblo aborigen sudamericano propio del sur de Chile y el suroeste de Argentina) con creciente popularidad y niveles de adicción en las tiendas de descarga.

“Está teniendo una buena repercusión en Latinoamérica lo que nos pone muy contentos. Trabajamos anteriormente para empresas haciendo desarrollos para canales de tv, eventos publicitarios, anunciantes de envergadura pero nos faltaba el despegue de hacer algo propio” aclara y señala que en tal sólo dos semanas de lanzarse en Argentina tienen una muy buena performance tras ubicarse en el top 100. “En rating también estamos muy bien y todo el mundo que juega se engancha, los jugadores envían por las redes sociales los puntajes, cómo se sienten jugando y lo que van logrando” relata.

Arte, gaming y raíces 

Pérez Fernández cuenta que desde adolescente se dedicó a diseñar videojuegos pero con una impronta artística y sello local:

“En Argentina hay una industria bastante creciente en ésta industria. A mi los juegos me han interesado desde el punto vista artístico, expresivo e hice varias muestras artísticas sobre videojuegos. En esa búsqueda artista con el medio conocí a Claudio Grilio (arte gráfico) y Adrián González (producción y marketing) y luego se sumó Antonio Zimmerman (sonido y música). Empezamos a trabajar y hacer algo propio, sencillo, que se note que estuviera hecho en Latam y que exprese nuestra cultura y raíces. Principalmente queríamos que se jugase acá por una de las cosas que pasa con los juegos es que en Argentina se hacen muchos juegos para afuera pero nos gusta que los juegos que hacemos es jueguen acá y en la región” explica.

Desde Chimango, la intención es poder salirse un poco de la propuesta clásica que ofrece el mercado:

“Lo que pasa con los videojuegos es que se suelen hacer cosas muy parecidas entre sí y eso aburre un poco. Nos encantaría en el futuro hacer más juegos con otras culturas originarias de Latinoamérica” indica.

Siendo que la diversidad de culturas nativas en Latinoamérica es nutrida, la elección de la cultura Mapuche tiene su razón de ser:

“Cuando empezamos el proyecto empezamos a hacer una investigación, primero surgió el juego en sí y luego empezamos a pensar qué metáfora sería interesante para incorporar, queríamos que se identifique con una cultura latinoamericana. Al investigar, la cultura sobre la que más información conseguimos eran los mapuches” resume.

Pérez Fernández señala que la estética de ésta cultura también es clave: “Nos parecieron muy interesantes unos dibujos en piedra precolombinos que estéticamente eran muy buenos, a la vez simbólicos. En nuestro juego tenemos un pájaro porque ellos hacían muchos dibujos en piedra de pájaros y esos pájaros eran como chamanes que se iban transformando, nos encantó esa estética en particular” subraya.

En el juego, un chamán hace que un pájaro salgo volando y él se va enganchando en diferentes cuerdas. “El usuario tiene que lograr pasar de cuerda en cuerda esquivando los obstáculos (como serpientes). Es fácil de empezar a jugar pero difícil de dominar y es muy divertido lo que pasa a medida que avanza” aclara respecto del juego cuyo modelo de negocios por ahora funciona gratis con publicidad. “En un futuro vamos a ofrecer la posibilidad de pagar un precio mínimo para quitar la publicidad que ahora tiene pero nos enfocamos primero en que llegue a la mayor cantidad de gente posible” completa.

Finalmente, tanto desde Chimango como desde DUVAL entienden que los videojuegos tienen un poder expresivo muy fuerte que puede ser aprovechado para trasmitir un mensaje:

“Recién estamos empezando a descubrir éste poder, queremos que sirve para denunciar la violencia tanto dentro como fuera de los videojuegos” enfatiza y comenta el llamado a celebrar un Jam de videojuegos JAM 4 LIFE desde el 9 al 30 de agosto organizado por DUVAL junto con  la Asociación de Desarrolladores De Videojuegos Argentina (ADVA), Gamester y Compañía de Medios Digitales (CMD) para denunciar la violencia que sufre diariamente Latinoamérica y el resto del mundo: “El Jam también es en honor a la memoria de Pablo Tonello –un desarrollador argentino de videojuegos asesinado recientemente en un asalto- en apoyo a sus familiares, amigos y en repudio a la violencia en cualquiera de sus formas” concluye

Más información de JAM 4 LIFE acá

 

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa