Cómo lanzar tu startup en 30 días

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Morgen Newman y Casey Elsass alguna vez pensaron que sería divertido lanzar un nuevo producto y una empresa en solo 30 días.

Morgen Newman y Casey Elsass alguna vez pensaron que sería divertido lanzar un nuevo producto y una empresa en solo 30 días.

Por supuesto, cuando persuadieron a muchas personas para que pre-ordenaran su producto, que aún no existía, comenzaron a sentir la presión. Sin embargo, y aunque no sabían cómo lo iban a hacer, lo lograron con MixedMade.

En el post donde cuenta su historia, Newman cita el acertado título de un artículo de Joel Gascoigne de Buffer:  “Admito que no tengo idea de lo que estoy haciendo (y eso es una buena cosa)”. A lo que Newman complementa con que “el trabajo de un emprendedor no es saber todas las respuestas, es descifrarlas”.

Los cinco principios que les ayudaron a lanzar su empresa en 30 días.

1. Medir el progreso

“Vivimos en un mundo de color gris y por lo tanto deberíamos medir el progreso, no el éxito o el fracaso. Como emprendedor necesitas medir si te estás acercando a la meta, y entender cómo lo estás haciendo”.

Cuando iniciaron el proceso de lanzamiento, hicieron un calendario con los momentos clave. En lugar de registrar el fracaso, midieron su progreso. 

2. Experimentar el negocio es el nuevo Plan de Negocios

“Las actividades más productivas no provienen todas de reuniones los lunes a las 9 a.m. y las startups mejor ejecutadas no se derivan de los planes de negocio perfectos. En estos días en que es posible poner a prueba las ideas durante la noche, el plan de negocio tradicional es una pérdida de tiempo”

Lo que proponen es, aunque pueda sonar irónico, salir de la zona de confort. Dejar de planificar y probar cosas en el mundo real. Aprender, hacer ajustes y mantenerse en movimiento. 

Entre bebidas y pizza, su plan de negocios:

3. La inacción conduce al fracaso más veces que la acción incorrecta 

“Siendo realistas, cuando te equivocas, el error rara vez es fatal. Probar algo y estar equivocado es más rápido, y produce un mayor aprendizaje, que retrasarlo hasta que tengas un plan perfecto”

Aunque no tenía ni idea de cómo ponerle precio al producto, y sin volumen de búsquedas tampoco podían probarlo fácilmente con los anuncios de Google, decidieron poner uno que “sentían” lo suficientemente bueno. Probaron seis combinaciones diferentes de precios y envío en los primeros meses y aunque a veces se equivocaron hicieron los ajustes hasta encontrar la combinación ideal.

4. Tiempo gastado ≠ Valor agregado

“Hay una idea errónea de que si pasas mucho tiempo hablando acerca de algo, el resultado crece en valor. Esto sucede con los gerentes de alto nivel en salas de juntas y emprendedores en apartamentos sucios… Solo porque pases mucho tiempo en algo no significa que eso tiene más valor”. 

Morgen y Casey le pusieron nombre al producto y a la empresa en dos horas. Finalizaron el proceso de la marca y el empaque en solo tres días, con la ayuda de un gran diseñador, y recibieron decenas de comentarios positivos.

5. Riesgo percibido ≠ Riesgo real

“Cuando se trata de dar el salto y comenzar algo, la mayoría de la gente nunca da el primer paso por miedo a lo desconocido… El riesgo de tu startup no tiene por qué significar la vida o la muerte, sobre todo para empezar. Es parte del trabajo de un emprendedor entender cómo la vida cambiaría en un escenario del peor caso”.

Así, quedan obsoletas las frases del tipo “No sé todas las respuestas”; “¿Qué pasa si fallo?”; “¿Me quedaré sin hogar?”; “¿Podré conseguir otro trabajo?”

En la mayoría de los casos -concluye Morgen-, incluso con el fracaso total, el resultado no es tan malo, es sólo miedo.