Prosperitas Capital, la historia de un baluarte en el ecosistema de startups de Uruguay

baluarte

Con el fondo uruguayo Prosperitas Capital -uno de sus principales logros como referente de Internet y tecnología en Latinoamérica- Pablo Brenner -VP Innovation at Globant, y co founder de BreezeCOM (hoy Alvarion)- y sus socios han “parado la pelota” –aprovechando la jerga mundialista imperante-  “Estamos con actitud más pasiva, aún no levantamos nuevo fondo pero los socios continuamos haciendo inversiones ángeles” comenta, mientras se dispone a contar cómo el fondo a ayudado a contribuir a la consolidación del ecosistema de early stage en ese país.

“Empezamos con Prosperitas en 2004, una época en la que en la región no había fondos de venture capital, había algunos activos antes de la crisis de las punto.com pero a partir del 2000 desaparecieron o se reconvirtieron más a negocios tipo private equity. Empezamos un poco con la idea que se necesitaba -tanto en la región como en el Uruguay- más capital de riesgo” cuenta a PulsoSocial.

Pablo Brenner
Pablo Brenner

Por aquellas épocas, levantaron un fondo relativamente pequeño, de USD 10M con el que hicieron seis inversiones en el Uruguay: “Como todos los fondos con suerte variada, tuvimos un exit, la empresa llamada Interactive Networks que se la vendimos a una empresa de India. Con un par de empresas no nos fue bien y tenemos todavía tres en el portafolio con las que esperamos que nos vaya bien” explica.

Efecto dominó 

La creación del fondo fue esencial para que en una suerte de efecto cascada los jugadores necesarios para fortalecer el ecosistema se organizaran:

“Por el 2007 más o menos vimos que nos faltaba pipeline, habíamos invertido en empresas que ya existían pero no había mucho pipeline de empresas nuevas y ahí arrancamos con el Fondo Emprender, con el cual hacíamos inversiones mucho más chicas. Nuestro fondo inicial (Uruguay International Venture Capital- UIVC.) invertía montos del orden de USD 1 millón por empresa. Con Fondo Emprender hicimos seed capital de USD 50K, algo muy ágil, préstamos convertibles, muy rápidos. Con eso hicimos 20 inversiones de esos montos que en verdad empezaron a generar una dinámica diferente en el ecosistema uruguayo” relata.

En ese momento como también faltaba educación, se armó en paralelo al Fondo Emprender lo que se llamó el Programa Emprender, una iniciativa de tipo ONG para fomentar el emprendedorismo. Al poco tiempo, se fundó la ANNI, Agencia de Innovación e Investigación que empezó un poco a ser muy activa en seed capital. Los espacios de esta forma, se reordenaron:

“Entonces nos corrimos, el primer dinero para los emprendedores dejó de ponerlo en Fondo Emprender y pasó a ser tarea de ANNI (USD 20 o USD 30 K dólares) y nosotros poníamos USD 50 K en una etapa más avanzada, cuando ya había un prototipo. Esto ha generado que hoy en día haya un sistema emprendedor bastante sólido en el país. Si algún emprendedor quiere empezar algo tiene a dónde recurrir, ya sea a nivel apoyo, con instituciones como Endeavor o a nivel de financiamiento con ANNI, Fondo Emprender o inversores ángeles. En su momento también armamos una red de inversores ángeles para poder tener todo la cadena armada. Entre USD 100 y USD 300 K los podían recibir de los ángeles y si necesitaban arriba de USD 1 M lo poníamos a través de fondo UIVC” explica.

“La cadena funciona y ha funcionado bien” aclara Brenner. Tanto Fondo Emprender como UIVC han invertido todo el capital pero han aparecido otros fondos y aceleradoras, como NXTP Labs con Pablo Garfinkel –ver exit de Micropagos-  o  Kaszek.

Para Brenner hay capacidad técnica muy buena en Uruguay aunque entiende que son emprendedores jóvenes que les falta un poco de experiencia, como en toda la región: “Para ello están los mentores y el ecosistema, para ayudarlos. A nivel de perfil creo que el mejor lo tienes en Argentina porque tienen una visión más grande que el resto de los emprendedores de la región, excluyendo Brasil que es otra cuestión diferente” destaca y agrega que el país es una muy buen plataforma de pruebas piloto y que los proyectos nacen globales:

“En Uruguay hay solidez, pero son más conservadores en sus ambiciones. Independientemente de eso, al ser Uruguay un mercado chico, casi todos los emprendedores uruguayos arrancan pensando en exportar, algo que ves en Argentina, aquí, el resto en Latam creo que mirar más su entorno local. Todos se proyectan globales, el mercado interno es muy pequeño en Uruguay aunque es bueno como prueba piloto para corregir errores al mejor estilo lean, no te afecta porque nadie está viendo y luego sí puedes expandirte. Si sales a US a empezar a pivotear se te puede complicar, lo mismo Brasil o Argentina. Fue el caso de PedidosYa –vendida a Delivery Hero-, arrancaron con pruebas acá, cuando empezó a funcionar se fueron a Argentina y a Chile y al afianzarse vino Brasil” aclara.

De cara a futuras inversiones, subraya que busca startups que apunten a resolver un problema real en un mercado grande:

“Es un clásico decirlo pero el otro factor importante es el equipo, un buen equipo con un plan imperfecto puede trabajarlo y hacerlo muy bien, al revés eso no ocurre. En las startups de la región el desafío pasa por la ejecución. El copycat probablemente sea lo que mayor rendimiento brinde hoy a la región, es totalmente válido pero en esos casos no buscas creatividad sino buena ejecución, no es necesario innovación sino saber ejecutar. En lo personal me gusta más la tecnología y la innovación pero tampoco quiere decir que no vaya a invertir en un modelo de copycat que me interese” concluye.

 

 

 

 

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa