Criptext: Email y mensajería ultrasecreta para compañías celosas de su información

Criptext 2.0 LG

Por la mente en frío, pensar, reconsiderar, tomar lo bueno, aprender de lo malo, eventualmente pivotar. Son los consejos que hemos repetido y escuchado de parte de mentores, inversores y emprendedores cuando las cosas no marchan bien y es necesario poner en marcha el cambio.

HASH, el servicio de mensajería efímera que presentamos el año pasado, atravesó éste proceso y hoy presenta su evolución, Criptext, una plataforma de mensajería/email seguro para corporaciones y grandes organizaciones en busca de mayor resguardo para sus comunicaciones.

En un principio, HASH formó parte del fenómeno de mensajeros efímeros y el target aún no estaba claro, usuarios finales y corporaciones/gobiernos eran en igual proporción focos del negocio:

“En cuatro meses alcanzamos 150 mil usuarios pero para fines de 2013 nos dimos cuenta –además de toda la competencia que surgió- que los usuarios no eran la gente que estábamos buscando, queríamos los empresarios, los ejecutivos de las compañías pero no era un problema en sí mismo de tecnología sino de ejecución. La manera de llegarles no es individualmente sino desde la compañía” explica el panameño Mayer Mizrachi, CEO.

Mayer Mizrachi
Mayer Mizrachi

Según relata Mayer, decidieron acercarse a sus inversionistas -que en agosto pasado habían invertido USD 125 mil para el desarrollo- y les anunciaron que no había tiempo para escribir un plan de negocios que respondiera a las nuevas necesidades:

“Teníamos que llegar primero al mercado. Lanzamos en mayo en Tech Crunch Disrupt y ya tenemos clientes en Latam y US vinculados al ámbito gubernamental, ahora le apuntamos a organizaciones que hacen mucho research y desarrollo porque intercambian información que se puede filtrar y deben protegerla” asegura.

Capitalizar la experiencia 

Con el nuevo objetivo en mente, tomaron todo lo que habían aprendido y crearon una plataforma única y privada para mantener la confidencialidad de la organización. Vale aclarar los empleados no pueden abrirse una cuenta sino que la otorga la compañía a su staff una vez que ha adquirido el servicio:

“Eso disparó el foco, había un interés en la privacidad pero no desde lo personal sino a título organizacional. Muchos individuos traen sus propios celulares al trabajo y se comunican temas de trabajo en plataformas sociales (SMS, Whatsapp, Line). Nos encontramos en una situación en la que siquiera Blackberry era seguro porque por más aspectos positivos de seguridad que tenga BB, si tomas una captura de pantalla ya puedes filtrar información” indica.

El cambio de foco redujo el mercado pero amplifica las posibilidades de éxito, dado que la realidad es que fenómeno de los mensajes efímeros se volvió popular. El foco se trasladó entonces a la seguridad:

“Hemos reducido el tamaño del mercado, ya no es el mundo entero, ahora es un sector del mercado empresarial, organizaciones. Hablamos de 2000 clientes potenciales en la región pero lo que eso significa es que también podemos enfocar estos esfuerzos en conseguir estos clientes no a conseguir cualquier usuario, no creemos usuarios, queremos clientes” sentencia.

Sin huellas 

Mayer explica que toda mensajería segura cuenta con encriptación pero la suposición del equipo de trabajo es que toda encriptación puede ser rota. Una vez que se rompe la encriptación ¿qué pasa? Entonces hicimos mensajes imposibles de rastrear.

“Si a ti te interceptan un mensaje o tu teléfono está comprometido si utilizas la plataforma pueden ver el mensaje pero nunca saber de dónde vino o hacia dónde iba. Tú mandas un mensaje a alguien pero no eres tú sino un usuario a otro usuario. Cada vez que tu mandes o recibes un mensaje, ese ID, ese seudónimo cambia y se intercambia con el de otro usuario y se vuelve en cierto sentido con un juego. Cualquier ID puede ser utilizado más de 100 mil veces en un día. Lo que termina siendo es que es muy improbable rastrear quién lo envía y a dónde va” resume.

Pero hay más, la mensajería privada se complementó con email efímero, otro pedido empresarial:

“Desde Criptext yo te puedo mandar un email y tu lo abres desde el dispositivo en que estés sin tener que instalar nada. Lo abres, ves el contenido y en 20 segundos ese contenido desaparece. Si tu vuelves a abrirlo o lo reenvías, no hay contenido, ese el primer mail imposible de reenviar” relata.

¿Quiénes pueden verse beneficiados de servicios como éste? Abogados, doctores que necesitan mantener la confidencialidad del cliente o del paciente pero a la vez necesitan poder compartir información para tomar las mejores decisiones.

“Con la herramienta los adjuntos no son reenviables. Supongamos un doctor que tiene una placa de rayos X y quiere una segunda opinión de un colega. Hoy lo que pasa es que si envías esa información en un mail ese colega tiene el adjunto por el resto de su vida. Pero si lo envías con Criptext te aseguras que sólo esa persona leerá esa información. Es un valor agregado para la organización, por ejemplo para un equipo de ventas que le quiere llegar a los clientes y desea ver qué palabras en el subject impactan mejor en las personas. La plataforma te permite saber cuándo una persona ha abierto el email, te notifica si la persona lo trató de reenviar a otro usuario y desde dónde lo abrieron” subraya.

Monetizar el valor agregado 

Mayer señala un buen punto de la industria: hay una cierta costumbre de reglar el software y coleccionar usuarios, el desafío es entender el valor agregado que se otorga:

“El servicio que ofrecemos tiene valor para los usuarios, las empresas no ahorran en seguridad. Hay que reutilizar la experiencia para no cometer los mismos errores, no importa fallar sino seguir intentando. Tenemos competencia, tanto paga como gratuita pero nos diferenciamos por ejemplo porque no paramos de desarrollar. Este mes nuestros clientes están recibiendo un update nuevo a través del cual el usuario va a poder retractar cualquier email o mensaje errado que no ha sido abierto. El sector empresarial te dice lo que necesita” aclara.

Respecto del modelo de negocios, señala que hay clientes que quieren la plataforma instalada en sus servidores. “No se lo recomendamos de todas maneras porque no sabemos qué vulnerabilidades pueden tener, tenemos que estudiar qué tengan y eso es un servicio es adicional”

Por lo general como los clientes actuales son gobiernos no pueden correr plataformas de otros en sus servidores y eso puede significar valores más altos. “El modelo es suscripción no licenciamiento. Compras 50 usuarios por un año o por dos años, organizaciones no gubernamentales y compañías generalmente hacemos USD 120 por usuario por año y eso incluye costo de implementación de USD 2500 que lo pagan una vez. Adicionalmente el usuario tiene ilimitado email y texting y las actualizaciones futuras. El usuario puede estudiar la actividad durante un día, de un usuario (no el contenido) pero sí la cantidad de mensajes, horarios, tipo de mensajes (voz, texto)” concluye.

 

 

 

 

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa