Arturo Cánez de Lima Valley: “En dos años Perú pasó de cero startups a miles de ideas emprendedoras”

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El caso del ascendente ecosistema emprendedor de Perú es uno de los más interesantes de los últimos años. Desde PulsoSocial hemos profundizado en cómo el escenario fue tomando forma en prácticamente tiempo récord pero ésta vez toca analizar una pieza clave en ese engranaje, el “semillero” si se quiere, que hace posible la articulación y educación de los cientos de peruanos con ideas de negocios tecnológicos con un puente que los conecte con instancias de aceleración o fondeo.

Esa iniciativa es Lima Valley, una entidad sin fines de lucro  que replica localmente una iniciativa regional que surgió hace más de cinco años en Palermo (Buenos Aires) llamada Palermo Valley y que luego se fue extendiendo a varias ciudades de Latinoamérica para dinamizar la industria tecnológica en cada nodo: “En éste tiempo se ha mantenido como una de las comunidades más activas y con más crecimiento. Tenemos más de 10 mil miembros conectados, no sólo en Lima sino en todo el país” explica Arturo Cánez, Director de Lima Valley y emprendedor de larga data a PulsoSocial.

Se ha trabajado fuerte en la idea de comunidad y sobre todo, en descentralizar el nodo de emprendimiento ¿cómo ha sido ese proceso? 

Arturo Cánez Hemos formado una comunidad multidisciplinaria de personas que ven la tecnología e Internet no sólo como posibilidad de uso sino para crear empresas, productos y startups. Empezamos desde abajo, el centro de todo ecosistema es el emprendedor y las comunidades de emprendedores. En los últimos cinco años estuvimos trabajando en una comunidad muy concentrada en la capital (Lima) pero desde un poco más de año y medio estamos llevando a cabo un trabajo muy importante que es descentralizar el emprendimiento y salimos de la ciudad con la idea de buscar nuevos nodos que tengan la capacidad de hacer lo mismo que en Lima. Lima por una cuestión de mercado concentra la mayor capacidad económica del país. El trabajo que hicimos fue que en un año y medio, dos años Perú pase de tener cero startups y cero iniciativas destinadas a promover startups a tener miles de emprendedores que están cambiando el chip con un mindset distinto, buscando tracción, creando productos, etc.

En el caso del emprendedor peruano existía una cuestión de educación emprendedora importante ¿cómo han logrado o logran ese aprendizaje? 

En el camino pasamos de comunidad a generación de ideas, hemos ayudado a dar un paso adicional con la construcción de una academia creada 100% en Perú, Start Up Academy, que surgió por una necesidad que detectamos: mucha gente con ideas, con pasión, con ganas pero que les faltaba esa visión de negocios, de alto impacto, de escalabilidad. Pudimos traer varias iniciativas de Silicon Valley como Founders, Startup Weekend entre otros pero consideramos que en el momento que comenzamos Perú no estaba a la velocidad y al ritmo de mantener un programa o una estructura rígida de aprendizaje como la tienen otros programas, entonces decidimos crear algo propio acorde a nuestra realidad. El entorno emprendedor lo empezamos a crear a través de la academia, involucramos mentores no sólo de Perú sino del resto de Latam, Silicon Valley, España y el programa ha crecido muchísimo, en cada edición trabajamos con unas 100 ideas de emprendedores tech.

¿Cómo se articula ese acercamiento inicial que brindan con el resto de los actores que fueron surgiendo en el ecosistema peruano? 

El proceso que atraviesan es una pre aceleración para que lleguen más tarde a iniciativas como Wayra a otras aceleradoras e incluso posibilidad de levantar inversión directa. Seríamos la cantera o el semillero de emprendedores para masivamente conectar emprendedores con oportunidades y recursos. A muchos les ha cambiado la manera de hacer negocios. El ecosistema de Perú hoy se basa en comunidades de emprendedores, 10 en total en todo el país, el objetivo de acá a un año es tener 6 comunidades consolidadas que estén trabajando al ritmo de Lima o de otra comunidad emprendedora en Latam. Nuestra iniciativa ha servido para que el gobierno lance Startup Perú, para que Wayra organice sus actividades (vale destacar que es uno de los capítulos más activos en la región). Hoy muchas incubadoras, universidades ya están en camino de formarse con todo el entorno que se ha creado. “Sembramos la cancha” como se dice, para que entren otros jugadores a apostar y apoyar.

¿Hay un mercado interno interesante para las startups peruanas o ya piensan en iniciativas regionales o globales? 

Yo creo que hay ambos. Siempre estará la discusión en torno a regional-global-local pero la economía peruana te da la posibilidad de pensar en sectores que están moviendo muchísimo dinero en la economía y por ende, oportunidades a los emprendedores como la gastronomía que en Perú aporta casi el 12% al PBI. A la par, creo que ya hay emprendedores que están pensando de manera regional y es importante que entiendan que si pueden atender a 10 millones de usuarios hoy que tienen un móvil en Perú ¿por qué no pensar en 200 millones de cuatro países que están dentro de la Alianza del Pacífico? Son pocos, pero hay startups con esa visión regional.

Tengo entendido que los inversores en Perú aún se focalizan en sectores más tradicionales y lo tecnológico aún no entra dentro de sus prioridades ¿es así? 

Absolutamente. El capital privado en Perú es grande pero invierte en sectores tradicionales (real estate, turismo, minería). No ven atractivo el sector tech pero tienen que pasar por entender cómo es esta industria de capital de riesgo. Esta cultura de riesgo pasa por el emprendedor pero también por el inversor. No hay iniciativas que estén ayudando a que esto cambie pero desde un año hemos comenzado a lanzar algunos foros y actividades enfocadas a desarrollar esta parte del ecosistema. Hay un proceso de aprendizaje.

Desde tu perspectiva ¿qué aspectos necesita perfeccionar el emprendedor peruano? ¿Pasa más por lo técnico o lo comercial? 

Desde Lima Valley buscamos promover talento, algo que falta no sólo a nivel de negocios sino a nivel técnico y cambiar la visión localista que tienen a veces. Hay talento pero enfocado en el sector corporativo con miedo a salir de la zona de confort y emprender. Deben aprender que la tecnología en el último tiempo permite crear plataformas de mucho crecimiento. Creo que falta talento de negocios para convertir una idea en producto y en lo técnico pasa lo mismo, el brazo tecnológico falta. Hay una necesidad de entender que los negocios en tecnología se manejan de una manera distinta y lo mismo con lo técnico, más rápido, dinámico, ambos faltan en Perú.

 

 

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa