Con la caída de Square y LifeLock, el horizonte de las billeteras móviles evoluciona

digital-wallet
Las últimas dos semanas han sido un poco extrañas para el mundo de la billetera móvil. ¿Cuáles son las implicaciones de estos movimientos para LATAM y el mundo?

Las últimas dos semanas han sido un poco extrañas para el mundo de la billetera móvil. En primer lugar, Square Wallet llegó a su fin, y apenas unos días después, LifeLock sacó de escena a LifeLock Wallet, el producto fruto de su adquisición de Lemon Wallet, en un acuerdo de varios millones de dólares anunciado el pasado mes de diciembre.

Ambos acontecimientos han sacudido a la comunidad de la billetera móvil en todo el mundo y en América Latina, aunque las opiniones varían respecto a cuánto.

Square: ¿demasiado por delante de la curva? 

Square lanzó Square Wallet en 2011 con la esperanza de hacer obsoletas las cajas registradoras y las billeteras. El pasado 12 de mayo descontinuó oficialmente el producto, sacándolo de las tiendas de aplicaciones de Apple y Google. Pero mientras que el movimiento ciertamente hizo ruido, sus consecuencias pueden no ser tan graves como se podría pensar.

“En mi opinión personal, no significa nada. O más bien, lo que quiere decir es que aún existen algunos desafíos que los actores del mercado necesitan superar. En mi opinión, el proceso de ‘virtualización de la oferta monetaria’ es inexorable e irreversible”, comentó Edson Silva, Presidente del Grupo Nexxera. Después de más de dos décadas en el sector de los negocios de tecnología en Brasil, la compañía recientemente ha cambiado su enfoque a lo móvil y lanzó el producto de pago NexxPago.

Pablo Sánchez, CEO de Mango, el desarrollador de herramientas de pagos digitales con sede en Argentina, hizo eco de la opinión de Silva en el sentido en que para la comunidad en general, la muerte de la Square Wallet no es tan mala como parece:

“Creo que el impacto no es tan grande como algunos pueden pensar. Square acaba de hacer un pivot en uno de sus productos, eso es todo. Yo no creo que tenga un gran impacto a nivel mundial, o en América Latina. Sobre la base de los informes que leímos en WSJ y otras fuentes, creo que el problema tiene raíces más profundas relacionadas con cómo la compañía entró en el mercado y su gasto fuera de control”.

Incluso para los imitadores de Square Wallet, este no es el final del camino. “Square tenía su propia visión, y la capitalizó”, sentencia Sánchez. “Square comenzó como el ‘dongle’ para iPhone/Android que permitiría a la gente realizar transacciones unos con otros. Luego, poco a poco cambiaron y se centraron en las pequeñas empresas. Fue una decisión audaz, y algunos productos-como los sistemas de punto de venta, el mercado en línea y algunos productos que están lanzando pronto – tienen que demostrarles a sí mismos que son una buena aproximación para las pequeñas y medianas empresas. Otras empresas (Shopify viene a la mente, por ejemplo) tuvieron una estrategia diferente en la forma de entrar al mercado. Ahora están ofreciendo productos muy similares, y lo están haciendo muy bien”. 

Silva fue un poco más cauto en su opinión sobre las consecuencias para los clones, sobre todo cuando se trata de los inversores:

“Los seguidores son importantes para el consumidor, el usuario final. Estimulan la competencia, amplían el mercado y mejoran los servicios, y eso genera eficiencia. Yo creo que los ‘copiones’ han adoptado el lema ‘cópialo y hazlo mejor’ de Asia. Muchas economías mejoraron de esta manera. Muchas empresas importantes en Brasil y en el mundo surgieron con este modelo. Sin embargo, especialmente en el caso de las billeteras, creo que eso podría causar daños temporales a los inversionistas de startups. Algunas compañías podrían sufrir a causa de que algunos inversionistas salgan”. 

Independientemente del sector, emprendedores y desarrolladores pueden reunir algunas lecciones importantes de lo que ha pasado con Square. Por supuesto, depende de dónde se considera que las cosas iban mal.

“El asunto es que el concepto de billetera que Square estaba usando es un poco adelantado a su tiempo“, dijio Sánchez. “Fue un poco arriesgado esperar que la gente tuviera la misma visión de la fusión de los pagos por suscripción (como se puede utilizar en un servicio en línea) con negocios off line de la vida real, como los ejecutivos de Square lo hicieron”. 

También en juego están los temas de la gestión y el capital. Fortune señaló que aunque la compañía aún tiene que obtener algún beneficio, ha incurrido en pérdidas importantes en el desarrollo de productos -una dura realidad en el mundo del hardware-. La compañía registró una pérdida total de US$100 millones en 2013, y Wall Street Journal informó en abril que la compañía estaba discutiendo una posible venta. “También debemos recordar que el acuerdo con Starbucks no era tan dulce como ellos pensaban, por lo que no se puede culpar de su situación solo al fracaso de la billetera”, añadió Sánchez.

Silva señaló otra faceta del problema y sus implicaciones más importantes. “En mi opinión, Square tenía una estrategia de punto de contacto, que fue fuertemente apoyada por Starbucks. Esto no es malo, pero los clientes esperan más. De la misma forma, veo que algunos bancos quieren sus propias carteras, únicas, y yo predigo la misma percepción de los clientes”, comentó. El cliente es multi-retail, multi-bancos y multi-todo. Una solución de pago móvil que sólo paga por el café en una tienda, o que sólo tramita una cuenta bancaria, será siempre incompleta para el cliente”.

Por supuesto, hay otras teorías que flotan alrededor en cuanto a lo que está exactamente en la raíz del problema de Square, como esta:

Las preocupaciones de seguridad le ponen freno a LifeLock Wallet

Tal vez aún más sorprendente que la muerte de Square Wallet fue la caída de LifeLock Wallet. En el anuncio del 16 de mayo, Todd Davis, CEO de LifeLock escribió en una entrada de blog que su compañía había determinado que “ciertos aspectos de la aplicación móvil pueden no ser totalmente compatibles con los estándares de seguridad de la industria de tarjetas de pago (PCI)”. Él prometió volver con un nuevo producto con “el más alto nivel de cumplimiento PCI para los usuarios pronto”. 

LifeLock Wallet surgió a través de la adquisición de la compañía Lemon Wallet en una transacción por US$42,6 millones completada en diciembre. Fundada por el emprendedor argentino Wences Casares, Lemon construyó un producto prometedor, con un equipo en gran medida con sede en Buenos Aires.

La seguridad parece estar en el corazón de la decisión de sacar a LiefLock Wallet de las estanterías. De hecho, la compañía fue tan lejos como para borrar todos los datos de usuario almacenadosZDNet destacó la creciente preocupación con respecto a los estándares de seguridad de la industria de tarjetas de pago (PCI) y a un creciente número de comerciantes que cuestionan las multas impuestas por las compañías de tarjetas de crédito por violaciones de la PCI. También vale la pena señalar que las oficinas argentinas de LifeLock (anteriormente pertenecientes a Lemon) han sido completamente cerradas.

Sánchez habló de su opinión sobre la situación:

“No sé en detalle lo que pasó más allá de lo que dijo el CEO en la entrada del blog. Sin embargo, su enfoque del problema fue excelente. Puedo decir que el cumplimiento de PCI es muy, muy complicado. Ya es bastante difícil hacer un producto con una buena experiencia, excelente diseño y características útiles. Hacerlo compatible con PCI es todo un nivel de complejidad adicional a eso. En cuanto a las implicaciones para otros jugadores, creo que es simple: desarrollo con seguridad como una prioridad alta no es algo fácil, pero es la única manera de hacerlo”.

Finanzas móviles, un asunto por dilucidar en LatAm

Los anuncios tanto de Square como de LifeLock tienen un impacto en América Latina; la primera en un sentido más global, y la segundo un poco más local, teniendo en cuenta sus raíces argentinas. Tanto Silva como Sánchez reflexionaron sobre el escenario actual de la región.

Uno de los retos es la democratización de soluciones interoperables, que en el mercado de América Latina, especialmente en Brasil, aún es lento“, comentó Silva. “La concentración de poder es una verdad en todos los mercados, sin embargo, lo que diferencia a un mercado que está listo de los nuestros es la mentalidad de los jugadores. No habrá solución predominante. Todo será útil, y todo será probado por el público”. 

Sánchez añadió su opinión sobre los pagos y billeteras móviles en LatAm:

“Creo que tienen un futuro brillante en todo el mundo, adaptándose a las necesidades de cada mercado. No puedes esperar un mercado como los EE.UU., con una gran parte de su población que utiliza alrededor de cuatro tarjetas de crédito por persona, utilizar estas soluciones de la misma forma como, digamos, la gente en Brasil, donde todavía hay una gran parte de la población que utiliza los métodos de pago offline. Cada mercado va a reaccionar de manera diferente y hará el uso de la tecnología de la manera que mejor les convenga. Pero una cosa es segura: la gente está anhelando productos que les hagan la vida más fácil. Pagar y cobrar por las cosas sigue siendo un dolor de cabeza para casi todo el mundo, no importa en qué lugar del mundo viven”. 

La historia de los pagos móviles en América Latina y en todo el mundo está muy lejos de terminar. Y así como los líderes del mercado tropiezan anticipadamente, hay ventanas que pueden empezar a abrirse para que los jugadores más pequeños ganen terreno.

Este texto fue traducido y editado al español por Jóse Martin desde su versión original en inglés.

[Fuente imagen destacada]