Austral Bio Challenge destaca las oportunidades de la biotecnología en Chile

Biotecnología Austral Bio Challenge
La biotecnología tiene numerosas aplicaciones y puede mejorar la productividad, calidad y sustentabilidad de las empresas. Hablamos con Macarena Sáez, gerente de Austral Incuba, sobre los desafíos de la industria.

La biotecnología tiene numerosas aplicaciones y puede mejorar la productividad, calidad y sustentabilidad de las empresas. Hablamos con Macarena Sáez, gerente de Austral Incuba, sobre los desafíos de la industria.

Esta disciplina que impulsa el desarrollo y la competitividad en sectores productivos basados en recursos naturales, se ha vuelto un interés central en Austral Incuba, incubadora de la Universidad Austral de ChileMacarena Sáez explica que tienen una mirada regional hacia el mundo, pues al estar “en un territorio donde los recursos naturales constituyen un eje importante de actividad económica” la zona es un sitio muy atractivo para desarrollar la biotecnología.

–¿Cuáles son las oportunidades que ofrece la biotecnología para Chile?
–Como lo enfatizan los expertos, actualmente la biotecnología puede ser un motor que empuje aumentos significativos en la productividad, calidad y sustentabilidad de nuestras empresas, ya sean grandes, medianas o pequeñas. Asimismo, abre las puertas a la innovación y al auge de nuevos emprendimientos, potenciando aspectos como la protección y conservación del patrimonio genético. Un tema relevante es la diversificación y composición de la oferta exportadora, gracias a la agregación de valor a través de la biotecnología.

Un ejemplo es Manuel Rozas, CEO de Kura Biotec, quien usa el abalón rojo como insumo para extraer una enzima que sirve para detectar drogas opioides y esteroides y que ya se vende en Estados Unidos y Asia Pacífico a los laboratorios de toxicología. Es un caso que quieren multiplicar:

Exige aplicar inteligencia a nuestros recursos naturales e innovar en productos, modelos de negocio y comercialización. Esta dinámica nos permitirá salir de una economía de primera fase y pasar a una nueva etapa donde la mezcla entre tecnología, recursos naturales y el talento local, nos permitan generar ventajas competitivas que hagan a nuestra economía más robusta, diversificada e independiente de la extracción y explotación básica de recursos naturales”.

–¿Qué desafíos enfrenta la industria de la biotecnología en Chile y Latinoamérica?
–Uno de los desafíos es la formación profesional y vocación de los biotecnólogos a nivel nacional, quienes aún siguen muy orientados a la investigación con propósitos diversos y multifactoriales, lo que hace al proceso de investigación y desarrollo un “continum ad eternum”, sin resultados definitivos ni de corto plazo. Esta situación, vista por el lado de la demanda de soluciones (empresas+sociedad+inversionistas) genera incertidumbre y desconfianza, lo que desmotiva a las empresas a hacer innovación abierta contratando a universidades o centros de investigación para que estos resultados terminen en potenciales spin off o startups.

Asimismo, nuestra cultura de extracción o cultivo de recursos naturales y su comercialización sin mayor valor agregado es un estigma cultural que deberíamos dejar atrás, pues sólo pasaremos a una economía de segunda fase en la medida que demos el salto en términos de generar ventajas competitivas por la vía de la tecnología, la ciencia y el talento.

–¿Qué avances ha habido en esta industria en el país?
–El panorama es incipiente pero auspicioso. Según informes de los últimos años, en Chile existen alrededor de 200 instituciones, entre empresas y centros de investigación, dedicadas a la biotecnología, pero el sector ha ido creciendo en forma sostenida. Según Asembio, en los últimos cuatro años la industria ha recibido inversiones por más de US$93 millones anuales, y una inversión extranjera de más de US$170 millones. La proyección es que la industria crezca en torno al 30% anual. Los principales sectores en los que se ha concentrado la actividad son la agroindustria y la salud; en menor medida en la acuicultura, alimentos, bioprocesos y biotecnología industrial.

–¿Cómo se puede impulsar la integración de la biotecnología en nuevas industrias?
–Internalizando el concepto de innovación abierta y conociendo los beneficios económicos producto de las mejoras tecnológicas y los incentivos  tributarios que existen asociados al uso del Incentivo Tributario a la Inversión privada en Investigación y Desarrollo (Ley 20.241). La innovación abierta implica conectar las necesidades del entorno socio empresarial y las capacidades de generación de conocimiento científico aplicado de la UACh y otros organismos que puedan entregar soluciones reales y concretas a nuestra comunidad en pos de su desarrollo social y económico.

Austral Bio Challenge

Austral Bio ChallengeDesde Austral Incuba esperan potenciar proyectos de alto impacto, atraer talentos que quieran emprender desde el sur para el mundo, generando un polo de atracción para proyectos biotecnológicos en la región.

Por eso el Austral BIO Challenge 2 es un concurso para emprendedores de todo Chile del ámbito ciencias de la vida y biotecnología, que premiará a los ganadores con acceso a CLP$60 millones para validar comercialmente sus tecnologías, metodologías y redes de contacto para poner en marcha los proyectos y acelerar la internacionalización.

Hasta el 15 de mayo se puede postular con iniciativas vinculadas a los sectores agroindustrial, alimentos, acuícola, forestal y salud. Revisa las bases aquí y postula acá.

Además, Macarena nos adelantó que en mayo se lanzará OCEANO: una plataforma de innovación abierta que busca “vincular a las pymes con los desarrolladores tecnológicos, ya sean académicos, investigadores o consultores especializados”. Así, esperan superar las brechas de acceso a soluciones de investigación y desarrollo, desde el punto de los costos, tiempos de implementación, disponibilidad de especialistas y dificultades para quienes están en regiones.

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