Lecciones aprendidas: Un latino en un Startup Weekend en Silicon Valley

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Luego de participar en SW Colombia y Barcelona, estos son algunos puntos y contrastes de mi experiencia en la MECA de la tecnología, Mountain View.

Luego de participar en Startup Weekend Colombia y Barcelona, me faltaba vivir la experiencia en la MECA de la tecnología, Mountain View, la casa donde están los gigantes como Google, LinkedIn o la empresa que patrocinó el evento al que asistí, INTUIT, y quería compartir con ustedes lo que viví y algunos puntos y contrastes para resaltar.

Ambiente en general: Un factor común en Europa y Latinoamérica fue siempre encontrar un apasionamiento muy fuerte en los asistentes que a veces se traduce en una alta competencia entre equipos. Pero, por sorpresa, en el Valley la gente va más en plan de hacer amigos y pasarla bien, antes que competir.

Equipos: En el Valley la gente que asiste es de muy alto nivel académico y técnico, por lo tanto uno se junta con EXPERTOS. Esto hace que las cosas fluyan más fácil ya que se sabe con qué recursos humanos cuenta el equipo y cuáles son las capacidades. En otros lugares se encuentran más ‘TODEROS’ que desde mi perspectiva generan un mal ambiente de trabajo, ya que se generan expectativas de ejecución que no se cumplen en la realidad.

Validación y producto: Acá en el Valley los equipos se preocupan mucho por salir a validar a la calle o tener una persona que conozca muy bien un sector específico. Además, todos los equipos construyeron producto funcional basado en validaciones de mercado reales.

Mentores: Las mentorías en Colombia y Barcelona son muy organizadas y se exprime al máximo la asistencia de los mentores (paneles, mesas redondas, etc.) lo cual genera una exigencia a los asistentes durante el evento. Con sorpresa, en el Valley me encontré unos mentores que no se involucraban con los equipos o más bien hablaban sobre ellos mismos.

Recursos: Los patrocinios de los eventos se direccionan de una forma diferente. En Colombia hay un afán de comunicación del evento al mundo, con cosas como streaming, afiches, pancartas, etc. En contraste, en el Valley importó menos la comunicación y se enfocó más en dar la mejor experiencia de los asistentes: el ejemplo está en comida y bebidas muy abundantes y menús muy variados (vegetarianos, etc.), premios relevantes a los ganadores (US$5.000 por parte de un venture capital), entre otros.

Asistentes

Mujeres: Con gran sorpresa me encontré con que la tercera parte de los asistentes eran mujeres que venían de negocios, diseño e ingeniería.

Perfiles: Un balance mayor entre hustlers, hackers y hipsters (dream team members). La asistencia de diseñadores siguen siendo una minoría pero algo más que en Colombia, por ejemplo.

Multiculturalidad: Es maravilloso poder trabajar con gente de muchas culturas, en mi equipo había gente de Taiwán, India, Estados Unidos, Canadá, Colombia, China y Austria. Esto combinado con los altos niveles de expertos hace que las cosas se debatan desde perspectivas diferentes pero desde un punto muy profesional.

Cabe anotar que casi el 30% de los asistentes toman por iniciativa propia y personal el viajar desde muy lejos (sea de costa a costa de EE. UU., o desde Taiwán) para conocer de primera mano lo que es el Valley y viajan solo para asistir a estos eventos y algunos Meetup, hacer contactos y amigos; sin necesidad de patrocinios estatales o privados para hacerlo.