Juan Pablo Cappello: “Que adquieran una startup sólo por su talento dejó de ser mala palabra”

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La trayectoria de Juan Pablo Cappello habla por sí sola: el abogado y economista chileno radicado en US es inversor en más de 20 empresas en early stage, entre ellas Urbita, Idea.me y LAB Miami. Fue socio en Patagon.com y nombrado en diciembre de 2010 por la revista Poder Magazine como uno de los hispanos más influyentes en Ciencia y Tecnología. Se asoció a uno de los bufetes más importantes de Estados Unidos, Greenberg Traurig y lleva un blog de referencia para el mundo de la innovación y emprendedorismo.

Cappello accedió a hablar con PulsoSocial para analizar el panorama de early stage en América Latina

Clarisa Herrera ¿Te parece que el término acqui-hired (acqui-adquisión) está por fin perdiendo su mala fama? 

Juan Pablo Cappello Empezó como un término casi negativo, como hacker, que pasó de tener connotación negativa a positiva. Acqui-hired era visto como fracaso para los emprendedores. Era una forma de encontrarle una salida elegante al proyecto, lo que se adquiría no era el producto sino el talento humano de la compañía. En US, el acqui—hired hasta hace poco no tenía una connotación positiva. En los 18 últimos meses, si una empresa atraviesa un proceso de acqui-hired lo dice con orgullo y eso es porque compañías como Facebook, Twitter, Google están adquiriendo cada una de ellas dos a cinco empresas por mes. Como la acción de estas compañías vale oro, les es mucho más fácil adquirir una compañía por entre 3 a 15 millones de dólares, que ir y contratar todo ese equipo de talento.

CH ¿Y en América Latina está ocurriendo el mismo proceso? 

JPC En América Latina recién estamos viendo ese cambio de percepción. Por ejemplo en Chile, hubo un par de operaciones que tuvieron lugar unos años atrás donde hablar de acqui-hired era mala palabra, mal visto, un insulto a los emprendedores. Eso ha cambiado. Lo que estamos viendo con adquisiones como ComentaTV es acqui-entry (acqui-entrada), en parte están adquiriendo estas compañías no solamente por el talento sino también porque de la noche a la mañana pueden decir que tienen operaciones en 3,5,7 diferentes países de Latam y 20 empleados. Por 10 millones de dólares, pagando, de 3 a 4 en efectivo y el resto en acciones de la compañía cierran una operación muy atractiva. Más teniendo en cuenta que un buen ingeniero en Silicon Valley va pedir un bono al firmar un contrato previo a entrar a una compañía de repente de entre 500 mil a USD 1 millón.

CH ¿Vender el talento o vender la compañía es la única opción que tienen las compañías latinoamericanas? ¿Por qué tan pocas salen a Bolsa? 

JPC Es muy distinto en términos de cuánto tardan las cosas en América Latina. Los emprendedores pueden ser magos pero no pueden hacer magia. MercadoLibre estuvo ocho años para salir a Bolsa, Globant, también, Despegar ya lleva más de 10 años y se está hablando recién ahora de la posibilidad. Para montar una compañía en Latam, por el entorno socio económico las cosas tardan más tiempo. Para llegar a una masa crítica de usuarios te tienes que salir de tu país de origen y cada uno de esos pasos requiere mucho de esfuerzo, capital y tiempo, es diferente si estás en US, en New York y le quieres vender a Canadá por ejemplo, prácticamente no hay ningún problema. No fallan los emprendedores, pero hay que cambiar las expectativas, no son éxitos de la noche a la mañana sino que toman sus años.

CH ¿Te parece que en Latam los inversionistas han flexibilizado los términos de su entrada a las empresas? 

JPC Internet hasta 2010 era para Latam un almacén de información. Desde ese momento gracias a Facebook, Twitter los internautas empezaron a interactuar. Uno empezó a ver aceleradoras, programas de inversión, etc. Los inversionistas, al ver esta “bola” de interés empezaron a hacer inversiones y se dieron cuenta que no podían exigir las mismas condiciones que 5 años antes donde no había ningún otro inversionista mirando a estas compañías, ahí se convirtió en un proceso más competitivo donde las compañías tuvieron el lujo de poder escoger sus inversionistas y no solamente al revés. Eso hizo que los inversionistas fueron más flexibles, por ejemplo al nivel de Silicon Valley, donde las condiciones son más favorables al emprendedor.

CH ¿Qué análisis puedes hacer de las startups “zombies” latinoamericanas? ¿Por qué hay cada vez más? 

JPC En US entienden que la industria se define por el fracaso y no por el éxito. Son la mayor cantidad las empresas que no llegan a ningún lado. El ecosistema no castiga el fracaso. Una buena forma de levantar capital en Silicon Valley es decir que se emprendió por 10 años y que las 3 primeras empresas fueron un fracaso, cometí errores y aprendí un montón. Ahora sí estoy en condiciones de “pegar el hit”. El latino piensa que lo que importa es decir que es un genio y que sabe de todo. Ante la posibilidad de un fracaso, hay que reconocerlo, no negarlo. Lo que suele hacer es que se quiere salir del proyecto pero no es honesto respecto de lo que hace y pone la compañía entre vida y muerte aunque no opera de verdad y casi no está a cargo. A veces son temas culturales y a veces temas legales, nadie quiere admitir que las cosas no resultaron.

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa