Emprendiendo en pareja: Muvit, la plataforma social de viajes compartidos

Muvit
Con la idea de que compartir es la solución a muchos problemas, Celeste Guzmán y Leonardo Pittelli han logrado potencializar su emprendimiento a partir de su relación como novios.

La historia de Muvit es la de dos estudiantes universitarios argentinos, Celeste Guzmán y Leonardo Pittelli, quienes han logrado potencializar su emprendimiento a partir de su relación como novios.

El primer ejemplo de una pareja emprendedora -ya de esposos- que me viene a la cabeza es el de los colombianos Alexander Torrenegra y Tania Zapata, quienes bajo Torrenegra Labs han creado empresas exitosas como VoiceBunny, un marketplace de voces online. Y aunque no sabemos si Celeste y Leonardo se van a casar, lo cierto es que desde que idearon y desarrollaron Muvit, como trabajo final de sus carreras de ingeniería en informática, son un ejemplo de perseverancia y pasión por lo que hacen.

Muvit es una plataforma de viajes compartidos donde cualquier usuario puede publicar los viajes que realiza todos los días u ocasionalmente y buscar compañeros para compartir esos viajes. Al hacer el contacto y viajar juntas, las personas ahorran dinero porque pueden compartir los gastos, conocen otras personas, ayudan a reducir el tránsito y la contaminación y por sobre todo viajan mejor.

La experiencia propia

La idea, como no podía haber sido mejor, nació de la experiencia propia, y así la explica Leonardo: “Durante muchos años tuve que hacer un viaje de cerca de 40 km desde mi casa a la facultad. El viaje consistía en atravesar casi de punta a punta toda la ciudad. Probé colectivos, trenes, subtes y hubo años en que perdí viajando el tiempo equivalente a un mes completo. Seguramente hay muchos casos como el mío en mi propia ciudad y en otras ciudades del mundo”.

Seguramente estarás pensando en aspectos como la seguridad y en lo complejo de subir personas desconocidas a tu auto o que te subas al auto de un desconocido. “Desde el primer momento fue un tema que consideramos clave, que tuvimos muy en cuenta y para el que pensamos varias maneras de enfrentarlo”, explica Leonardo. Y si bien la idea fundamental siempre es compartir viajes, agrega, eso es algo que puede pasar de distintas maneras. Por eso, además de los viajes, crearon los grupos y los eventos.

En los grupos la intención es que usuarios con algún interés en común se unan y puedan publicar sus viajes dentro de ellos. Por ejemplo: si trabajas en una empresa grande y publicas uno de tus viajes en el grupo de la empresa tal vez coincidiría con otro miembro de ese grupo y (aunque no lo conociera) podrías preferir viajar con esa persona antes que con un desconocido (o al menos sería sencillo pedir referencias a otros compañeros que pudieran conocerla).

En el caso de los eventos la idea es lograr que gente que viaja al mismo lugar en la misma fecha se organice para viajar. Sería el caso de los asistentes a un recital o a una fiesta donde la fecha y el lugar son establecidos y lo que cambia es desde dónde viaja cada uno. De esta manera se aumentan en un gran porcentaje las posibilidades de lograr una coincidencia y concretar un viaje.

Viajes compartidos… y sociales

Otra de las medidas para enfrentar el tema de la seguridad tiene que ver con la privacidad. A la hora de publicar un viaje se puede elegir entre hacerlo público o restringido. Los viajes públicos pueden ser accesibles por todos los usuarios pero en los restringidos puede elegirse que sean vistos solo por tus amigos y/o grupos (especificando algunos o todos ellos). “Así aseguramos que el usuario pueda viajar con cualquier persona si está dispuesto o pueda limitarse a hacerlo con sus amigos o conocidos”. Algo similar ocurre al publicar grupos o eventos.

Por otro lado, hay muchas facilidades para que los usuarios armen su red de amigos importando sus contactos de Google o de Facebook. Y existe la posibilidad de publicar un viaje, grupo o evento en redes sociales con un solo clic, con la restricción de seguridad que tengas configurada en tu perfil de Facebook, por ejemplo.

Muvit escritorioDe Argentina para el mundo

De los datos que Muvit recogió durante su desarrollo en Buenos Aires, hay uno que puede indicar la oportunidad que tiene la plataforma: según una encuesta realizada en 2008, el 52% contestó que prefiere viajar en auto hacia Capital Federal, el 21% en tren, el 16% en colectivo y 11% en otros. “La mayoría opta por el auto a pesar de que en algunos casos el tiempo de viaje es mayor o de que tienen que manejar en embotellamientos todos los días pero prefieren eso antes que el transporte público por las deficiencias del mismo”, apunta Leonardo, agregando que “todos los que vivimos aquí lo vemos a diario y sabemos que en otros lugares del mundo sucede algo similar”.

Por eso, “no quisimos limitarlo a una región ni a un nivel de detalle”, se puede introducir un país, una ciudad, una localidad, una dirección exacta o puntos de interés como plazas o monumentos de todo el mundo.

Emprendiendo en pareja, una motivación extra

Ventajas y desventajas. Emprender cuando tu socio es tu novio(a) es, para los fundadores de Muvit, una cuestión de confianza. “Nuestro balance es más que positivo”, dice Leonardo. “Se aprende a confiar mucho en el otro porque sabemos que los dos estamos buscando lo mejor”. 

Celeste y Leonardo, fundadores de Muvit.
Celeste y Leonardo, fundadores de Muvit.

Sin embargo, ellos creen que lo más complicado fue el punto de no tener descanso. “Durante la semana cada uno de nosotros tiene su empleo fijo y nos resulta un tanto complicado vernos, por eso los fines de semana es cuando pasamos el mayor tiempo juntos y puede resultar difícil tener que balancear lo que es la vida de una pareja con la necesidad de dedicarle al proyecto todo ese tiempo que en la semana resulta imposible”. En el caso de esta pareja de argentinos, ser novios es una motivación extra con la que resulta más difícil que alguno pierda el interés o la confianza en el proyecto porque “una cosa retroalimenta a la otra”.

Para Celeste y Leonardo, es muy claro lo que viene para Muvit:

“Ojalá en un futuro no muy lejano ya no veamos por las calles de nuestras ciudades autos con un conductor y 4 lugares libres. Creemos que compartir es la solución a muchos problemas de nuestra sociedad y no solo del tránsito y la ecología. Por suerte nos encontramos día a día con gente que ocupa su tiempo en ayudar a los demás y nos contagian a hacer lo mismo. Deseamos contagiar a otra gente con Muvit. Si eso ocurre, todo habrá valido la pena”.