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Del mito a la realidad: 10 cosas que hay que saber sobre la Nube

Mito: Mi nube acaba de “Fadear”

Verdad: La nube como término es relativamente nuevo, pero los conceptos y requisitos tecnológicos han estado evolucionando por años (muchos en algunos casos). La cloud computing se está convirtiendo en una tecnología que cambia el juego, con altas tasas de adopción e inversión. Gartner Research dice que ahora en el 2013 el cloud computing es una parte integral en los departamentos de IT y que a nivel mundial el mercado de servicios de la leve superan los US$131 billones. La nube llegó para quedarse.

Mito: La nube no es segura.

Verdad: Las nubes públicas son fundamentalmente multi-inquilinas para justificar la escala y la economía de la nube. Como tal, la seguridad es una preocupación común. Considerando que el perímetro de seguridad es un firewall de red, la seguridad perimetral se convierte ahora en un hipersensor o una aplicación de nube subyacente.

Hasta ahora la seguridad en la nube ha sido buena, pero requiere de un diseño sólido y un rigor que da prioridad a la seguridad operacional. Además, entregarle tus datos y sistema a alguien más requiere de los propios controles internos que aseguren que nadie más tiene acceso. Asegúrate de preguntarles a los posibles proveedores de la nube por la seguridad desde un punto de vista técnico, operacional y de control, así como la experiencia que han obtenido de ser los administradores de la data y los sistemas de los clientes. Si la nube pública no les fundamentalmente segura, considere la posibilidad de una nube en la empresa, una nube privada virtual, o algún tipo de solución de nube híbrida (Vea Verdad #10).

Mito: La nube no es confiable.

Verdad: Ningún sistema está disponible 100%, tampoco la nube. Dada la escala, sin embargo, los servicios de cloud computing suelen estar diseñados para proporcionar una alta redundancia y disponibilidad. Este nivel de disponibilidad y redundancia es posible alcanzar dentro de la empresa o con un hosting dedicado. Su costo generalmente es prohibitivo excepto en los sistemas más críticos. La nube permite un mayor nivel de fiabilidad a una fracción del costo.

Mito: El desempeño es un problema en la nube.

Verdad: Depende. Hay diferentes tipos de nubes y usos. En muchos casos, el desempeño es más alto que la nube porque hay más capacidad disponible y escalabilidad (la capacidad que tiene un sistema para procesar una cantidad grande de trabajo). En otros casos  (más notables corriendo una base de datos), el desempeño puede ser menor que un servidor tradicional. Es mejor comparar tu aplicación en la nube para determinar el impacto del desempeño (bueno o malo). Si el desempeño es un problema, considera una solución híbrida (vea la verdad #10) que permite sinergizar lo mejor de ambos mundos: la escalabilidad y eficiencia de costos de la nube y el desempeño de los servidores dedicados.

Mito: Los clientes pierden control en la nube y se encierran.

Verdad: Hay diferentes tipos de nubes que ofrecen diferentes niveles de personalización y flexibilidad. Las nubes que implementan tecnología estándar y están participando en los esfuerzos de estandarización de las nubes son la mejor opción para permitir la movilidad de aplicaciones. La tracción para las nubes abiertas está ganando auge y el futuro involucrará federaciones entre nubes públicas/públicas y públicas/privadas. Pregunta a tu proveedor de cloud computing sobre su participación y visión para la estandarización de la nube.

Mito: La nube es muy compleja.

Verdad: Otra vez, hay diferentes tipos de nubes que tienen diferentes niveles de complejidad. Muchas nubes simplifican el manejo y no casi no implican cambios en tu aplicación para moverla a la nube. Otras nubes ofrecen más poder y control, pero esto incluye cambios en la arquitectura de la aplicación. La simpleza y el control están generalmente en desacuerdo, con la nube pasa lo mismo. Dependiendo de tus necesidades, la nube te puede ofrecer un buen balance.

Mito: Pay as you go me sale más caro.

Verdad: La cloud computing o computación en nube tiene enormes economías de escala que sobrepasan los consumidores. En adición, la cloud computing transfiere lo que es típicamente “CapEx”  grandes gastos iniciales a “OpEx” gastos operacionales o costes operativos, y permite que el gasto sea paralelo al uso. Si la variabilidad de precios y presupuestos son un problema, considere un plan de precios que ofrezca un precio predecible. Además no busques por costos crudos. Generalmente, las soluciones a buen precio son superiores a un costo bajo. Considera todos los factores, incluyendo: soporte, servicio al cliente, reputación, fiabilidad, etc. mientras analiza el valor.

Mito: Es difícil integrar la nube con sistemas existentes.

Verdad: Muchas aplicaciones son independientes y se pueden utilizar independientemente de otros sistemas. Para aplicaciones integradas que están orientadas al servicio, la integración es relativamente simple. Para las aplicaciones que no están orientadas al servicio que requieren una integración unida, las soluciones híbridas (Ver verdad #10) están diseñadas para simplificar la integración con la nube. Al igual que con todas las consideraciones de integración, si bien el “latency” ( el tiempo que se toma a un bloque específico de datos en una pista el girar alrededor de la lectura) es una preocupación, así que la transparencia sobre donde tu aplicación vive en la nube es de suma importancia.

Mito: La nube no es para empresas

Verdad: Los beneficios de la computación en la nube aplican igualmente a las empresas como para  pequeñas y medianas empresas, startups y consumidores. Como las empresas suelen ser más racionales con relación a los riesgos, las nuevas tecnologías son adoptadas generalmente por los pequeños negocios primero. Dicho esto, la tasa global de adopción de la nube está aumentando considerablemente y estamos viendo la adopción empresarial de hoy. Esperar a ver un punto de inflexión importante en los próximos años en la nube es un accesorio estándar de la empresa (ver verdad #1).

Mito: Debería de mover todo a la nube.

Verdad: No todas las aplicaciones son adecuadas para cloud computing. Mientras la nube vino para quedarse, esta no va a reemplazar los hosting tradicionales o implementaciones en las instalaciones, más bien los va a complementar. Siempre habrá situaciones cuando los requerimientos de seguridad, flexibilidad, rendimiento o control siempre impedirán la nube. En esos casos, una solución híbrida que envuelva tanto la nube como un hosting tradicional o una instalación de servidores tendría sentido.

Hay que cuidarnos de los vendedores que promueven solo la nube para TODAS las aplicaciones. En vez de eso debemos buscar un proveedor de nube que pueda ofrecer las mejores opciones según las necesidades de su aplicación. Al mismo tiempo, si eres un cliente de hosting gestionado, hay que reconocer que hoy en día la nube está “unmanaged”, es decir, la carga de copias de seguridad, parches, monitoreo, etc. está de vuelta en que debe mover a la nube. Si los servicios de gestión son importantes para usted (y probablemente es así si eres un cliente de hosting gestionado), tenga en cuenta las consecuencias de moverse a la nube y busca un proveedor que proporcione el nivel de apoyo y los servicios que necesitas para tener éxito.