US ya permite a startups buscar inversión de manera pública en Internet: ¿Caos o el Santo Grial?

Crédito Wavebreak Media
Crédito Wavebreak Media

El gobierno de los Estados Unidos puso en práctica desde éste lunes la nueva normativa que había impulsado el Presidente Barack Obama “Jumpstart Our Business Start-ups” (JOBS) que se propone impulsar el crecimiento de los emprendimientos, especialmente los de menor escala. 

Obama había apostado por la normativa luego de entender que “la economía de Estados Unidos estaba recuperada” y tras la abrupta caída de la actividad emprendedora y los nuevos negocios entre 2008 y 2009. 

Celebrada por la comunidad de emprendedores, la decisión resuelve un problema muy común entre los emprendedores que buscan encontrar capital y esto es: la falta de una red de contactos adecuada para financiarse.  Ahora, pueden buscar financiamiento de manera pública y online.

Mucha gente está familiarizada con el funcionamiento de plataformas de crowdfounding que fondean emprendimientos, como ser Kickstarter, Indiegogo o la latinoamericana Idea.me pero la realidad es que el fondeo que pueden conseguir es mucho más pequeño en promedio (salvo casos excepcionales) por otro lado ofrecen algún tipo de recompensa para quien “done” su dinero (no equity investments como en éste caso) y finalmente, un problema que enfrentan muchos de los emprendimientos fondeados es lograr salir con el producto efectivamente al mercado, cuestión que se intenta superar con éste modelo que puede revolucionar la manera en que se fondean muchos startups. 

“Show me the money” en vivo y directo 

La ley supone que las empresas pueden buscar inversores en peticiones masivas de manera pública en Internet hasta un tope de un millón de dólares anual, a través de plataformas colectivas, redes sociales, blogs, entre otras.  

En las condiciones previas, esto solo ocurría de manera privada hasta que los números cerraban e indicaban una madurez suficiente del negocio que les permitiera salir a la oferta pública. ¿Será una revolución para los negocios o un posible desastre?

Los requisitos son muy básicos: el nombre de los directores de la empresa o de quienes tengan más del 20% de las acciones y una descripción general del negocio. 

Pero la normativa cosechó gran resistencia en gran parte de la comunidad tecnológica emprendedora según reseña The New York Times, esto en virtud de la posibilidad que se generen múltiples fraudes a inversores por apostar por emprendimientos potencialmente riesgosos, al no existir las barreras o los filtros que pudieran impedir en gran medida que startups poco consistentes busquen funding.

Algunos players, incluso,  hasta llegaron a cuestionar si pudiera ser efectivo para las propias startups teniendo en cuenta que uno de los incisos indica que si las compañías levantan más de USD 500 mil deberán pagar la propia auditoría de sus cuentas, lo que puede significar un gran gasto para una pequeña compañía.

Otra de las salvedades de la normativa indican que el dinero debe provenir de inversores “calificados” (que poseean una fortuna de más de USD 1 millón o bien que anualmente superen los USD 200 mil anuales) consigna el NyTimes.

Sin embargo, se espera que futuras revisiones reduzcan las restricciones de aquellos que pueden ser considerados “inversores calificados” para que el público común pueda en igualdad de condiciones invertir en las próxima Facebook o Twitter sin ningún tipo de intermediarios.

Rápidos de reflejos, AngelList ya está mostrando cuánto buscan las compañías online, actualmente, de hecho, muestra 12 sindicaciones.

Crédito Wavebreak Media
Crédito Wavebreak Media

 

Acerca del autor

Clarisa Herrera

Clarisa Herrera Lafaille
Licenciada en Comunicación Social. Periodista especializada en marketing, tecnología y analista de medios. Docente de Periodismo y Comunicación. Investigadora de tendencias, hábitos y comportamientos sociales aplicados a negocios. Bailo Jazz. En Twitter: @theguapa