Dan Restrepo, ex asesor de EE.UU. para LatAm: “La innovación es el espacio para fracasar”

idea
Una educación dirigida hacia la innovación y la competitividad está en buscar la conectividad entre la academia y el mundo real.

Aunque la frase podría despistarnos de lo que el imaginario nos dice sobre la innovación –que es más bien el espacio para el éxito-, se trata de un llamado para cambiar la mentalidad que actualmente conecta a la academia y al mundo real, es decir, al mercado.

Y ese llamado lo hace Dan Restrepo, consultor y ex asesor del presidente Barack Obama para asuntos del hemisferio occidental, quien la semana pasada estuvo en Medellín hablando sobre la globalización en América Latina y cómo lograr que la innovación y el emprendimiento, desde la educación, sean efectivos y lleguen al mercado.

En una entrevista publicada por Portafolio, Restrepo analiza que desde la globalización hay un protagonismo de la región y cómo eso se traduce en que va bien en lo económico, lo político y lo social.

Foto: ElMundo.com

“Esto ayuda a muchos países a tener retos, y crea una situación interesante dentro de la región de cómo responder a ese nuevo protagonismo y a esas corrientes internacionales en todos estos aspectos. La región está más insertada en el mundo, y esa interacción le hace bien”.

Para Restrepo, a la región le hace falta trabajo en la educación y la institucionalidad, necesarias para crear el espacio para innovar. En pocas palabras, a la región le hace falta mejorar en su capacidad competitiva e innovadora. Y pone el foco en que los países más educados son más competitivos y más innovadores, para participar con más calidad en la economía global.

“No está muy bien en los índices, pero sí hay innovación, hay focos. Medellín es uno de ellos: innovación en las instituciones, en lo social, en la política pública, eso tiene que ir de manera conjunta”.

A la pregunta de ¿Cómo ser más competitivos e innovadores?, una respuesta concreta: “Con el acceso a la educación y la calidad de la misma, y luego la conectividad de lo académico a lo práctico. Hay que saber conectarse al mundo empresarial. La clave es una innovación y una práctica que tienen su puesto en los mercados locales y regionales”.

Entonces, hablar de una educación dirigida hacia la innovación y la competitividad “es buscar la conectividad entre la academia y el mundo real. Y es muy importante tener en cuenta que la innovación es el espacio para fracasar”, agrega.

Restrepo explica que se trata de crear la psicología de no ser derrotados por los fracasos, de tener 10 ideas y si una de esas sale pues es todo un éxito.

Es un tema de mentalidad sobre el fracaso que ha caracterizado a los latinoamericanos pero también a la ‘mentalidad’ de las instituciones educativas de educación superior. Esto tiene que ver, indudablemente, no solo con el fomento del emprendimiento en las universidades sino cómo promueven la innovación sin estar promoviéndola como tal:

“Es necesario que las instituciones académicas cambien la mentalidad que tienen con sus metas y sus cifras. Que si no todos cumplen con las mismas metas entonces está mal. Es un poco evolucionar la educación superior para ajustarla a esa realidad de que no todos van a tener éxito al mismo tiempo. Y eso no es fracasar”.

Por último, Restrepo dice que los grandes innovadores de Estados Unidos se retiraron de las universidades y casi ninguno se graduó. “Lo que hacen muy bien es tener esos vínculos y espacios para darle a un científico no solo la teoría, sino tratar de ponerla de forma práctica, o lo que es lo mismo: en el mercado”.