Paul Bragiel, un nuevo colombiano detrás de un sueño Olímpico

Bragiel
Paul Bragiel es un hombre orquesta: emprendedor, inversionista y empresario. Ahora quiere competir por Colombia en los Juegos Olímpicos de 2014.

Paul Bragiel es un hombre orquesta. Con tres startups y cuatro fondos de inversión en su haber -por no hablar de su estatus un poco como superestrella de la industria tech– ha realizado recientemente un nuevo esfuerzo en un ámbito libre de tecnología: esquí de fondo. Y en febrero, este oriundo de Chicago planea competir por Colombia en los Juegos Olímpicos de Invierno.

Este mes, Bragiel se convirtió en ciudadano colombiano a través de un decreto presidencial y tiene la esperanza de competir en nombre del país en los Juegos Olímpicos de 2014 en Sochi, Rusia. En noviembre, participará contra atletas de todo el mundo para calificar a la competición.

Si tiene éxito, Bragiel se convertirá en el segundo atleta en la historia de Colombia en representar al país en los Juegos de Invierno. Y en cuanto a sus posibilidades de pasar el corte, Bragiel se da un 60-70% de oportunidades de calificar. “Siendo emprendedor, estoy muy confiado”, admitió en una entrevista reciente con PulsoSocial.

La confianza, al parecer, ha sido un buen augurio para Bragiel a lo largo de su carrera. Fundó su primera compañía, Paragon Five –un estudio de desarrollo de juegos-, en 1999. En 2004, se trasladó a Meetro, la primera red social basada en ubicación. Y en 2008 lanzó Lefora, que fue vendida a CrowdGather en 2010.

Durante los últimos tres años, Bragiel ha cambiado al rol de inversor en calidad de Managing Partner de i/o Ventures. El año pasado, lanzó tres nuevos fondos semilla enfocados en tecnología: Savannah Fund (enfocado en la África subsahariana), Golden Gate Ventures (Asia) y GameFounders (para gaming startups en Europa).

Sin embargo, Bragiel ha entrado ahora en un receso de su trabajo en emprendimiento e inversiones y va en una dirección muy diferente:

“A principios de este año, decidí que iba a salir y convertirme en un deportista de invierno, persiguiendo mi mayor sueño de niño, algo que siempre he querido hacer. Ahora que tengo un poco de tiempo y algo de libertad personal y un poco de recursos financieros, realmente me puedo tomar un año y medio libre para hacerlo y entrenar”.

Bragiel se trasladó a Finlandia para empezar a trabajar con un entrenador top a principios de abril. Desde entonces, ha estado “siguiendo la nieve”, esquiando en un glaciar en Austria durante el pasado mes y medio y ahora se dirige a Nueva Zelanda. Está entrenando de dos a cinco horas por día, cinco o seis días a la semana, y soportando un invierno que parece no acabar.

Bragiel entrenando en Finlandia.

Dada su ubicación, Colombia no es la opción más obvia para competir en esquí de fondo. De hecho, fue el ecosistema emprendedor del país -o por lo menos un componente de ello- lo que atrajo a Bragiel.

Mientras estaba de vacaciones en Colombia en noviembre del año pasado, Bragiel entró en contacto con iNNpulsa, una entidad del gobierno que promueve el emprendimiento y la innovación en el país. Él le dio al equipo de iNNpulsa algunos consejos para fomentar la política de emprendimiento e innovación, proporcionando una guía sobre cómo ponerla a rodar en Colombia.

Cuando decidió perseguir su sueño Olímpico a principios de este año, él se dio cuenta que no sería capaz de participar por los Estados Unidos y se dispuso a encontrar un país que lo adoptara. “Me acerqué a la gente de iNNpulsa en Colombia y dije, ‘Hola, ¿qué tan abiertos estarían ustedes para hacer algo como esto? Y estában emocionados, porque querían que gente como yo se involucrara en el ecosistema en general”.

Mientras que el enfoque de corto plazo de Bragiel está en los Juegos Olímpicos (el proceso de calificación de diez semanas será en sólo unos meses), sin duda contribuirá a la escena tecnológica del país, así como a la de América Latina en conjunto:

“Soy un gran fan de América Latina. Realmente creo que va a explotar en los próximos años en materia de emprendimiento, y estoy viendo muy buenas señales. He estado buscando en la región desde hace un tiempo, y no he encontrado a nadie con quien quisiera asociarme antes. He hablado con algunos gobiernos, y realmente no congeniamos. He hablado con algunos emprendedores y no congeniamos”.

Bragiel ha llegado a numerosos países de la región en el pasado. En Argentina, el gobierno ignoró sus esfuerzos. Y si bien el escenario en Chile es muy positivo, no era el más adecuado. También estuvo muy cerca del alcalde de Río de Janeiro, pero con Brasil, el tamaño resultó ser un problema.

Paul Bragiel se convirtió en ciudadano colombiano por decreto presidencial este mes.

En Colombia, las cosas han hecho clic para Bragiel. “Vi que había mucho crecimiento, una gran cantidad de emprendedores apareciendo”, enfatizó. “Es un país que es una especie de reforma en sí. Tiene una reputación de no ser el mejor en el pasado, pero yo diría que, donde están las cosas  ahora, se ve bastante bien”.

Bragiel todavía no ha definido específicamente lo que tiene previsto hacer en Colombia y en América Latina. Mencionó un par de opciones, tales como la creación de un fondo (como lo ha hecho en Asia y África), o la realización de un proyecto enfocado en juegos (como en Europa).

Su decision dependerá de los recursos disponibles así como de su enfoque para gestionar los desafíos más relevantes que ha visto en el ecosistema emprendedor colombiano en la actualidad: la cultura y la financiación.

A los ojos de Bragiel, la cultura del emprendimiento en Colombia no está realmente incentivada:

“Si comienzas una empresa, muchas veces, la gente te mira como un tramposo. O son las empresas familiares tradicionales que van de generación en generación y no son necesariamente compañías escalables. La mentalidad tiene que cambiar”.

Por el lado de la financiación, el número de inversionistas ángeles y VC’s es limitado, por lo que el camino para emprender es aún más difícil de tomar. “Estoy viendo cada vez más emprendedores aparecer, y cada vez que vaya, me voy a encontrar con los nuevos”, explicó. “Les pregunto, ‘¿Cuándo empezaron chicos?’ y me dicen ‘Hace un par de meses’. Es increíble, ¿verdad? Pero ellos a veces terminan quedándose en el camino porque no hay un seguimiento de los fondos después de recibir una subvención de US$25.000, o algo así”.

Bragiel espera abordar uno de estos problemas, o ambos.

Y también está inspirado a producir un impacto en Colombia más allá del emprendimiento. Actualmente, Bragiel está en el proceso de buscar patrocinadores colombianos para su debut Olímpico, una gran oportunidad en un escenario global. Él espera que la exposición también ayude a recaudar fondos para los atletas jóvenes en el país. Conseguir patrocinadores locales, sin embargo, está demostrando ser una batalla difícil en educar a las empresas colombianas en la oportunidad que tienen a la mano.

Paul Bragiel apenas está comenzando en Colombia, y gran parte de lo que tiene para el país no vendrá sino hasta después de los Juegos Olímpicos de Sochi. Mientras tanto, él relata su entrenamiento en Facebook. Aquí puedes hacer un seguimiento de sus aventuras.

[Fuente de las imágenes]

Este texto fue traducido y editado al español por Jóse Martin desde su versión original en inglés.

Acerca del autor

Emily Stewart

Originally from the United States. Degree in Comparative Literature & Society from Columbia University. Background in marketing and communications, including copywriting, translation, editing and content creation. Localization experience. Twitter @doblackshoe