Desafío Intel y por qué apostar por una experiencia educativa es mejor que un cheque

Desafío Intel

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Es el quinto año en que se realiza Desafío Intel, la competencia que promueve el emprendimiento tech entre universitarios y recién graduados. Conversamos con Fernando Martínez, gerente de Educación de Intel, para saber más sobre el interés en el emprendimiento tecnológico.

Lo que Intel está haciendo, explica Fernando, es apostar por el desarrollo de la educación: “En el ámbito universitario, dar más y mejores oportunidades a los jóvenes que están egresando de las universidades”. El objetivo es que estos jóvenes emprendedores generen grandes beneficios para ellos y también para los países donde residen, de forma que puedan autoemplearse y crear empleos bien remunerados que contribuyan a mejorar la economía.

En estos años, el Desafío Intel ha ido evolucionando. “El primer año que se realizó postularon 200 proyectos, este año postularon más de mil emprendimientos“, cuenta Fernando y añade otro cambio:

“El tipo de tecnologías han ido evolucionando, ahora hay muchas apps, una de las tendencias a nivel global, y también propuestas de hardware. El año pasado recibimos proyectos de biotecnología y clean tech; este año con base a nuestra expertise, la competencia se enfocó en TICs y tuvimos una participación bastante activa”.

La edad de los participantes también ha cambiado: cuando comenzó el Desafío Intel los postulantes estaban en sus treinta años, y ahora muchos tienen entre 23 y 25 años. Tal como ocurre en Estados Unidos, los emprendedores en Latinoamérica son cada vez más jóvenes.

El valor de la educación para los emprendedores 

Desafío Intel premia a los finalistas latinoamericanos con una estadía de un mes en San Francisco, donde forman parte del YouNoodle Camp, un intenso campamento para emprendedores tecnológicos. “Nosotros creemos que una experiencia educativa puede ser mucho más enriquecedora que dar un cheque“, comenta Fernando. La apuesta fue por el largo plazo:

“Entregar a los emprendedores la mejor experiencia educativa posible, que pudieran aplicar de inmediato lo que aprendieron y convertirse en agente de cambio en sus propios ecosistemas”.

En el campamento los emprendedores aprenden, entre otras cosas, “la importancia del establecimiento de relaciones, la colaboración excepcional entre los miembros del ecosistema de Silicon Valley”.

Los emprendedores aprendiendo sobre cómo levantar capital.
Los emprendedores aprendiendo sobre cómo levantar capital.

Los emprendedores de los 8 proyectos finalistas de Latinoamérica recibieron retroalimentación sobre sus proyecto en dos aspectos. “La viabilidad, desde la perspectiva del mercado latinoamericano, y la forma de presentarlo, cómo lo plantean en el pitch. Estuvieron enriqueciendo su forma de presentarlo”, comenta Fernando.

–¿Cómo se refleja esta retroalimentación en los emprendedores?

–Definitivamente yo creo que se refleja en la confianza de los emprendedores al presentar su proyecto al recibir validación de los mentores, les dicen que van en el camino correcto. En general todos salen con un gran optimismo respecto a lo que han aprendido, la mayor validación y los cambios para responder al mercado.

–¿Qué aspecto de Silicon Valley influye más en los emprendedores?

En Silicon Valley hay mucha apertura y hay un código no escrito que pueden compartir con cierta confianza sus propuestas y los van a ayudar a conectar con otras personas, eso llama mucho la atención de los emprendedores. Ellos se sorprendieron mucho de esta apertura que hay, y que es muy específico de Silicon Valley, no se da en otros ecosistemas.

–¿Cómo ven a estos emprendimientos latinomaericanos para competir en la final global?

–Pues muy bien. Tenemos proyectos sólidos que pueden competir, el proyecto de Chile gustó mucho y puede tener buenas posibilidades, el proyecto del app para poder encontrar y compartir aplicaciones con los amigos, el emprendedor es particularmente carismático para poder avanzar en un entorno como Silicon Valley. El proyecto brasileño también puede tener buenas posibilidades. Creo que tenemos un buen grupo de ganadores.

Fernando menciona también a los dos equipos que recibieron una invitación extra para participar en Intel Global Challenge 2013: Grability, una app que replica la experiencia de hacer compras en un supermercado y KarmaShop de las hermanas Cantú, “un buen ejemplo de cómo en un mes puede evolucionar una idea”. Fernando explica que destacaron por ser mujeres y muy jóvenes, algo que “en el entorno latinoamericano es muy notable”.

Rebeca Hwang, el ganador de Desafío Intel, Fernando Martínez y Adele Burnes.
Rebeca Hwang, el ganador de Desafío Intel, Fernando Martínez y Adele Burnes.

En octubre les contaremos cómo le va a los equipos latinos en el Intel Global Challenge 2013.

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