PR f*ck ups: lo básico para evitarlos

PR

Hace un par de semanas recibí un correo de un fundador de un startup que empieza a tener algo de éxito, pero que al mismo tiempo aún no tiene la necesidad (o los fondos) para contratar una agencia de relaciones públicas. Lo platiqué con mi equipo, y decidimos empezar un programa de consultoría “Founder-Driven PR”, donde le enseñamos los trucos básicos del medio a los fundadores de equipos, para que aprendan a llevar su relación con la prensa de la mejor manera posible.

Hay varios aspectos básicos, que son un gran punto de partida para esta columna sobre PR:

  1. Los correos con el título “Comunicado de prensa” o “Lanzamiento de Producto X” nadie los lee. Desde que empecé a escribir en TechCrunch recibo al menos dos a la semana (un medio grande recibe unos 1,000 al día, al menos. En serio), si de plano veo que están muy perdidos les contesto “¿para qué me mandas esto?”. Nunca me han dado una respuesta que valga la pena.
  2. Así que aunado al punto anterior: a nadie le gustan los comunicados… Pero todos estamos buscando buen contenido, así que la pregunta más relevante no es ¿a quién mandarle la información?, es ¿cómo?
  3. Se trata de contar una historia a quienes quieren escucharla. Así que lo primero es definir qué medios son los relevantes para el público meta. Los periodistas que trabajan en esos medios son a los que hay que buscar, todos los demás son irrelevantes: cantidad no es calidad.
  4. El email es una manera de documentar lo sucedido, NO de hacer que las cosas sucedan. Si lo que quieres es que un medio te pele: márcales, habla con la persona. El correo, whatsapp, twitter y demás medios escritos, truncan la comunicación, no permiten usar o interpretar entonaciones, sentimientos, volúmen… Mandar memos y recordatorios de lo que se habló o lo acordado está bien; pitchar una historia por correo es la peor forma de hacerlo (ya arriba mencioné lo de los correos que nadie lee).
  5. No hay maneras correctas o incorrectas de hacer las cosas, no hay un one-size fits all. Lo central al crear una relación con prensa es ser flexible y poder cambiar la estrategia cuantas veces sea necesario.

Al final, lo más importante es entender que los periodistas son personas, profesionales con incentivos. Viven buscando contenido de calidad y son el vínculo con el público, así que la calidad de la relación lo define todo.

El chiste es crear relaciones de valor, ser originales en las historias que se cuentan y ser pacientes. Es bastante frustrante que los periodistas jamás dicen que no abiertamente… sólo no contestan correos; la sensación sólo mejora si, cada vez que sucede, se ve como una invitación a pivotear, a buscar un mejor ángulo y un tono nuevo para contar la historia.

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