“La economía digital es una fuerza crucial para Latinoamérica”: CEPAL

latammap

El estudio ‘Economía digital para el cambio estructural y la igualdad’, presentado en días pasados por la Comisión Económica para América Latina y el Caribe –CEPAL-, hace un diagnóstico de la economía digital en la región y muestra su potencial para alcanzar un nuevo estadio económico superior.

Sin dejar de lado que la región avanza a dos velocidades tecnológicas muy diferentes,  propone que sus países avancen hacia una nueva estrategia de política industrial y tecnológica, cuyo centro sea la economía digital. ‘Las dos Américas Latinas’, la preocupación central de la IV Conferencia Ministerial sobre la Sociedad de la Información

Mientras que, por una parte, varios países han venido implementando estrategias y políticas de apoyo a la difusión de las TIC con un impacto positivo en el crecimiento económico, la inversión tecnológica, la estructura productiva y el comportamiento de las empresas y los consumidores; por otro lado, otro grupo aún no alcanza los umbrales mínimos de acceso y uso por parte de sus ciudadanos y empresas, teniendo progresos más lentos y un rezago en el impacto de las nuevas tecnologías sobre la inversión, el crecimiento y la productividad.

Alicia Bárcena, Secretaria Ejecutiva de la Comisión Económica para América Latina y el Caribe (CEPAL), en el prólogo del estudio:

“La economía digital es una fuerza crucial para impulsar el cambio estructural, avanzar en la reducción de la desigualdad y fortalecer la inclusión social que tanto necesitan los países de la región”.

Aunque el estudio destaca que las TIC impactan positivamente en el crecimiento económico por la convergencia de dispositivos, aplicaciones, redes y plataformas basados en Internet y por el avance de la interacción entre las tecnologías móviles, los servicios de computación en la Nube, el análisis de grandes datos, la universalización y diversificación del uso de las redes sociales y la ubicuidad de los sensores remotos, los países de América Latina no han podido reducir significativamente las brechas digitales respecto de las economías más desarrolladas”.

El fenómeno es particularmente grave, señala, en materia de las tecnologías más avanzadas -conexiones de fibra óptica y banda ancha móvil de alta velocidad- y para los países más rezagados de una región tan disímil como la nuestra. Por eso, lo señala como una oportunidad para la cooperación y coordinación regionales en el ámbito de la economía digital. Estas son las conclusiones del estudio:

Importancia de la economía digital

  • Para Argentina,  Brasil, Chile y México la participación de la economía digital en el PIB alcanza, en promedio, 3,2%. En los 27 países de la Unión Europea el porcentaje correspondiente es 5%.
  • La región se ha fragmentado en dos bloques en el proceso de desarrollo de las TIC: los tres países con mejor desempeño presentan un índice de desarrollo de las TIC equivalente a 75% del nivel del mismo en los países de la OCDE, al tiempo que los tres de peor desempeño solo alcanzan un 38%.
  • La razón entre la penetración de la banda ancha móvil entre los tres países más avanzados y los más rezagos alcanza a 15 veces.
  • La participación de la inversión TIC en la formación bruta de capital fijo en la región (1990-2010) es comparable a la que exhiben países de mayor desarrollo: Brasil es comparable a la de Estados Unidos; Argentina, Chile y México registran valores similares a los de España e Italia.
  • Los activos TIC explicaron 14% del crecimiento del PIB en Brasil, 7% en Chile y México, y 5% en Argentina. En los países desarrollados, esos activos explicaron entre 13% y 25%.

La economía digital para el cambio estructural

El estudio define cambio estructural como un proceso que permite incrementar la participación de actividades productivas intensivas en conocimiento y, por lo tanto, la digitalización.

En los países de la región los procesos de difusión y cambio estructural son más débiles que en algunos países asiáticos y europeos. También se observan menores sinergias como resultado de una menor articulación entre la estructura productiva y las TIC. Y señala que “para promover una economía digital para el cambio estructural se debe actuar simultáneamente sobre factores complementarios de oferta —tales como infraestructura de banda ancha y la industria TIC— y de demanda —acceso, asequibilidad, capacidades de uso—”.

Las políticas TIC para el cambio estructural

Las políticas deben actuar sobre los factores críticos que condicionan el despliegue de la economía digital. El estudio de la CEPAL propone una institucionalidad para la economía digital que integre las políticas TIC para el cambio estructural y las políticas TIC para la igualdad y la inclusión social.

Dentro de la política industrial se debe mirar primero a la industria del software y aplicaciones: su aporte al cambio estructural radica en la transferencia y difusión de nuevas tecnologías, la generación de empleos calificados y la exportación de servicios. Llama la atención que aunque esta industria ha sido fomentada en países como Argentina, Brasil, Chile, Colombia, México y Uruguay, dice el texto, la difusión del uso y la apropiación de las TIC en los sectores productivos han sido menos importantes, particularmente en las pymes.

La contribución de las TIC a la igualdad y la inclusión social

Disponer de redes públicas de acceso (telecentros, hot spots gratuitos), asegurar la equidad en el acceso y uso de las TIC -por parte de los Estados- y considerarlas como un servicio de interés público son algunas de las recomendaciones del estudio en este aspecto.

→ En lo que se refiere a la educación, destaca los avances en la última década en la incorporación de tecnología digital en los sistemas educativos pero expone dos factores para los que el avance ha sido débil: apropiación de la tecnología por el usuario y desarrollo de contenidos educativos relevantes.

→ Para el sector de la salud, “en el marco de las reformas sanitarias, y con el estímulo de los avances en el gobierno electrónico, las TIC se han incorporado paulatinamente en los sistemas de salud de la región”. Uno de los desafíos para el desarrollo de la salud electrónica en la región es la creación de alianzas Estado-Universidad que perfeccionen las experiencias en curso, desarrollen nuevas y las implanten en los sistemas públicos de salud.

→ En el caso del gobierno electrónico se destacan los avances de algunos países de la región en la incorporación de servicios en línea, así como mejoras significativas en la gestión pública. Las tendencias en esta área apuntan a una creciente incorporación del modelo de gobierno abierto, mayor participación ciudadana a través de las Redes Sociales, el uso generalizado de la computación en la Nube en el gobierno y la expansión del análisis de grandes datos para la toma de decisiones políticas.

El estudio completo puede ser consultado aquí.